WASHINGTON.- El secretario general de la Organización de Estados Americanos, OEA, Luis Almagro, recibió la memoria final sobre la consulta popular convocada por la Asamblea Nacional de Venezuela el pasado 16 de julio, de manos del jurista venezolano Asdrúbal Aguiar.

La documentación, resultado de la reciente visita de cinco expresidentes latinoamericanos a Caracas, quienes estuvieron presentes en la votación organizada por el órgano legislativo y mediante la cual, más de siete millones de venezolanos rechazaron la Constituyente que pretende llevar adelante el Gobierno de Nicolás Maduro, para reformar la Constitución del país caribeño.

La misión, formada por los expresidentes de Costa Rica, Laura Chinchilla; de México, Vicente Fox; de Colombia, Andrés Pastrana; Jorge Quiroga, de Bolivia; y Migue Ángel Rodríguez, de Costa Rica, estuvo enmarcada dentro de la Iniciativa Democrática de España y Las Américas (IDEA), organización no gubernamental de la que Aguiar es director general y que agrupa a 35 expresidentes hispanoamericanos que se ocupan de observar los procesos democráticos en la región.

A su salida de la reunión en Washington, Aguiar dijo a DIARIO LAS AMÉRICAS que en el análisis de IDEA se explican las competencias del Parlamento venezolano para organizar procesos vinculantes, contemplados en la Constitución, a pesar que el Gobierno de Maduro niega su validez.

“La Asamblea Nacional tiene competencias directas para organizar y convocar los procesos de consulta que necesite para tomar sus propias decisiones. Esto significa que al cuerpo legislativo le corresponde ahora la fase decisoria que está respaldada por 7 millones 600.000 votos, que constituyen una suerte de tsunami electoral”- señaló el exjuez de la Corte interamericana de Derechos Humanos.

Aguiar sostuvo que el reciente proceso de consulta popular fue una manifestación clara de soberanía que “ha rechazado una iniciativa inconstitucional como la que plantea el presidente de Venezuela", la llamada Constituyente, “que no existe en la Constitución de 1999 como la ha planteado y se la imagina el mandatario venezolano”.

“El problema venezolano no es un problema político ni ideológico. Allí no hay una lucha entre la izquierda y la derecha, ni tampoco una confrontación entre una dictadura tradicional como la que conoció América Latina en el pasado y una sociedad con vocación libertaria, sino simplemente se trata de un secuestrador o una suerte de clan criminal que coartó la organización y la estructura de un Estado (Venezuela) y mantiene bajo secuestro a una población en calidad de víctima”, resaltó el también académico.

La lógica para entender la crisis venezolana, aclara Aguiar, no es política ni ideológica, sino la criminal.

"¿Cómo lograr que el secuestrador entienda que tiene que liberar a su víctima a través de un proceso, no de diálogo sino de negociación?", se preguntó Aguiar, quien está opuesto a un diálogo con el actual Gobierno venezolano.

“Nosotros consideramos que debe darse una negociación para la salida del Gobierno, pero no un diálogo, porque uno negocia con un secuestrador las condiciones para que suelte a la víctima, pero en el fondo es una negociación de salida, no una negociación de entrada, de permanencia o de sostenimiento del status quo, porque de lo que se trata es de evitar que el secuestrador se inmole con la víctima, con lo cual se pierde todo propósito”.

En este sentido, para Aguiar, cualquier iniciativa que se quiera llevar a cabo para poner término cuanto antes a la tragedia que viven los venezolanos, tiene que pasar necesariamente por los canales de la Iglesia, con Monseñor Diego Padrón, presidente de la Conferencia Episcopal venezolana y el Vaticano, dejando entrever que Maduro tiene dos opciones “o bien sumir al país en un escenario de violencia y confrontación irracional que deje más víctimas y que se lo pueda llevar también a él por delante, o una transición democrática que le facilite a los venezolanos reencontrarse más allá de Nicolás Maduro y del experimento de la revolución”.

El reporte que presentó el también académico al secretario general de la OEA hace constar que Maduro, a pesar de no ser un demócrata, está obligado a retirar la Asamblea Nacional Constituyente porque es una iniciativa y una convocatoria que se ha hecho a espaldas del voto universal, directo y secreto de los venezolanos, por lo que resulta inconstitucional y en ese sentido el pedido es a los gobiernos que forman parte de la OEA y de las Naciones Unidas, para que asuman un comportamiento en consonancia con el sufrimiento del pueblo venezolano y sea reconocida su voluntad democrática, expresada masivamente en la consulta popular y que pone de manifiesto un empeño pacífico para lograr que Venezuela recupere nuevamente un lugar al lado de las naciones democráticas del mundo.

Aparecen en esta nota:

 

Deja tu comentario

Se está leyendo

Lo último

Encuesta

¿Cuáles creen que deben ser las prioridades para el nuevo alcalde de la ciudad de Miami?

Transporte
Seguridad
Vivienda asequible
Infraestructura para enfrentar inundaciones
Control de la construcción
ver resultados

Las Más Leídas