"Restringir la red de aviación y el acceso a Cuba sería una mala noticia para la aviación. Generalmente damos la bienvenida a la extensión del acceso a cualquier país por avión", dijo el director general de la Asociación de Transporte Aéreo Internacional (IATA), Alexandre de Juniac.

Los líderes del sector de la aviación reunidos en Cancún, México, esta semana dijeron que les preocupa que el presidente Donald Trump pueda restablecer algunas restricciones políticas y económicas sobre el régimen de La Habana, reporta Diario de Cuba que cita un despacho de la agencia Reuters.

Menos de un año después de la reanudación de los vuelos de pasajeros entre Estados Unidos y Cuba, el futuro de estos viajes vuelve a estar en el aire.

La industria de la aviación señaló que está unida en su postura a favor del "deshielo".

Meleny, una guía turística estatal, que pidió que su apellido no se utilizara, afirmó que se preocupa por Trump cada noche.

"Vamos a ver lo que hace, pero sería una lástima que acabe con todo esto. Este trabajo no es genial, pero los estadounidenses dan buenas propinas y así es como alimento a mis hijos y les compro zapatos", explicó la mujer.

"Cuba continúa presentando muchas oportunidades a corto y largo plazo", dijo Peter Cerda, vicepresidente regional de IATA para las Américas.

"La IATA ha estado trabajando en estrecha colaboración con las autoridades de Cuba para lanzar un plan de facturación y liquidación que ayudará con la venta de billetes a los ciudadanos cubanos dentro del plazo de 2017", agregó.

La apertura inicial de Washington provocó una carrera para lanzar vuelos a Cuba a mediados de 2016. Algunos de los primeros participantes se han retirado, incluidos los transportistas más pequeños Frontier Airlines, Silver Airways y Spirit Airlines.

Grandes aerolíneas estadounidenses han reducido sus vuelos a ciudades cubanas más pequeñas para concentrarse en el servicio a la capital.

American Airlines, Delta Air Lines, United Airlines, Southwest Airlines y JetBlue han solicitado mayor frecuencia en varias rutas a La Habana. Esas solicitudes están en el limbo en espera de la revisión de la Administración Trump.

Los operadores de cruceros y aerolíneas estadounidenses podrían perder alrededor de 712 millones en ingresos anuales si Washington restablece completamente las restricciones a los viajes a Cuba, según señaló el grupo de lobby de Washington Engage Cuba en un informe la semana pasada.

Cuando el proceso de solicitud se abrió por primera vez en 2016, un acuerdo entre los dos gobiernos permitió 20 vuelos diarios a La Habana.

El Gobierno de la Isla informó de cuatro millones de turistas en 2016, de las cuales 285.000 eran estadounidenses. Otros 300.000 cubanoamericanos visitaron el país, pero no son considerados turistas, apunta Reuters.

Los visitantes estadounidenses a Cuba podrían aumentar hasta siete veces para 2025, según un informe del Boston Consulting Group.

Los líderes de la industria, especialmente en la industria de las aerolíneas y los viajes, temen una derogación de las políticas de la era de Barack Obama, apelando a la promesa de Trump de mantener "America First", concluye Reuters.

FUENTE: DIARIO DE CUBA

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