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@tulio_r

El abogado y experto en derecho constitucional Allan Brewer-Carías participó como miembro de la Asamblea Constituyente de 1999 en Venezuela. Hoy, 18 años después, cuando el gobierno de Nicolás Maduro intenta plantear la creación de una nueva Constitución para salir de la crisis en que se encuentra el país, enciende las alarmas y no duda en aclarar que lo que se intenta es un fraude a la Carta Magna que tiene como principal objetivo acabar con el voto popular.

Brewer-Carías reflexiona en voz alta y se pregunta: “¿se puede ofrecer una Constituyente para resolver los problemas sociales del país después de haber convertido a Venezuela en el país más miserable de la región?”.

El argumento del chavismo es que como se cerraron las vías para dialogar, se convoca una Constituyente para la paz. ¿Es ese un argumento válido para cambiar las bases del Estado?

En absoluto, la reacción del país y la situación actual de rebelión popular que se está presenciando demuestra que no fue ninguna propuesta para la paz. Se trata, por el contrario, de una propuesta radical para acabar con todas las instituciones democráticas del país y acabar con la Constitución de 1999. Ese es el objetivo de la propuesta de Nicolás Maduro, que además no se adapta a la Constitución, sino que la viola y que es un fraude a la voluntad popular.

En los términos en que Nicolás Maduro la ha convocado, pareciera que además se le está poniendo apellido, algunos la han llamado Constituyente comunal y cito a Maduro: “Convoco una Constituyente ciudadana, no una Constituyente de partidos ni élites (…) decisivamente obrera, profundamente comunal” ¿Existe esa figura en la Constitución?

No existe esa figura en la Constitución. Yo creo que ante la propuesta, lo primero que hay que plantearse es: ¿una Constituyente va a resolver los problemas del país?(...) Por supuesto que no. El único punto que requieren y que está en el decreto, es la creación del Estado Comunal, eso es una reforma constitucional, pero eso es un fraude porque fue rechazada en el 2007; esa fue la propuesta de reforma constitucional que Chávez realizó y que fue rechazada abrumadoramente. Ese esquema planteado de Constituyente popular es contraria a la Constitución, ¿por qué se va a rechazar la participación de los partidos políticos? Los partidos están llamados a orientar la vida política de un país y tienen derecho de participar como cualquier ciudadano. No se puede establecer una Constituyente con base a una visión exclusivista y discriminatoria. Un voto sectorial procede en un sindicato, en gremios como el Colegio de Periodistas, pero en ningún órgano político nacional que sea parte del Estado puede existir un voto sectorial. El voto tiene que ser universal, directo y secreto.

Allan Brewer-Carías, abogado constitucionalista
Allan Brewer-Carías cree que la propuesta de Constituyente de Maduro es un fraude a la Constitución.
Allan Brewer-Carías cree que la propuesta de Constituyente de Maduro es un fraude a la Constitución.

¿Y cuál es el trasfondo entonces de esta Constituyente?

Perpetuarse en el poder a través de un mecanismo “constitucional” contrario a todos los principios del estado democrático, buscar crear un estado comunal sin consultar al pueblo para eliminar la democracia representativa, porque ese proyecto no está montado sobre el voto sino sobre una supuesta participación protagónica del pueblo en organizaciones comunales controladas por un ministerio del Poder Ejecutivo. Eso no es participación, sino una conducción centralizada desde el poder. Eso es resucitar los “soviets”, 100 años después.

El abogado Hermann Escarrá señala que el proceso ya está activado, que no se necesita un referendo como en 1999 porque la Constituyente ya está prevista en la Constitución, a diferencia de lo que ocurría en la Constitución de 1961.

Todo lo contrario, el esquema de la Constituyente que no existía en la Constitución de 1961 se incorporó en la actual por la experiencia del 1999 y por eso se dice tan claro en el artículo 347 que el pueblo es el único que puede convocar la Constituyente en su condición de titular de la soberanía y depositario del poder constituyente originario. ¿Y cómo se manifiesta el pueblo? No hay otra forma que no sea través de una votación, y esa votación es el referendo para convocar la Constituyente. Alguien tiene que tener la iniciativa, por eso en el artículo 348 se establece que puede ser por iniciativa del propio pueblo a través del 15% (de los electores), el Presidente de la República; las dos terceras partes de la Asamblea Nacional o un número determinado de concejos municipales, pero ninguno de los legitimados para tener la iniciativa puede decidir por el pueblo. El Presidente de la República no puede sustituir al pueblo, además sería aberrante que un solo señor pretenda sustituir a la totalidad del pueblo.

Algunos hablan de que la propuesta de estado comunal es un modelo cubano.

Tiene la misma base, un sistema de Gobierno y de estructura del Estado que barre al sufragio y lo sustituye por mecanismos de control por parte del Estado a través del partido Gobierno y de la burocracia del Estado. El objetivo definitivo de esta Constituyente es ese, no hay otro, eso está ahí en el propio decreto, no hay que buscarlo en otra parte.

Desde su punto de vista de hombre de derecho ¿Cómo se debe enfrentar una iniciativa de este tipo?

Lo que estamos viendo, (a través de) la rebelión popular. Ya la hubo en diciembre de 2015, el pueblo de Venezuela se rebeló contra el sistema y la manera de rebelarse fue a través del único mecanismo que tenía en ese momento, la elección de representantes ante la Asamblea Nacional, y se obtuvo una mayoría calificada. Ahora el Gobierno le ha negado al pueblo el derecho a votar, le negó el referendo revocatorio y las elecciones regionales y municipales. Frente a esa negativa, estamos viendo ahora esta rebelión popular con saldos trágicos, porque tenemos a un pueblo inerme en la calle, buscando sus derechos, ante una fuerza de represión brutal. En mis 60 años de actividad yo nunca había visto tanta saña. Es criminal lo que estamos viendo.

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