Califican de "retórica absurda" postura cubana en la ONU sobre Nica Act
La congresista republicana por la Florida, Ileana Ros.Lehtinen, señaló que el régimen cubano mantiene una "retórica absurda e hipócrita, sobre todo cuando habla de violaciones de los derechos humanos, como su lacayo (Bruno Rodríguez) lo hizo en la ONU"

@FloresJudith7
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MIAMI.- De “retórica absurda e hipócrita” calificó la congresista republicana Ileana Ros-Lehtinen las palabras del ministro cubano de Relaciones Exteriores, Bruno Rodríguez, por reprochar la propuesta de ley Nica Act, que busca condicionar el otorgamiento de créditos comerciales a Nicaragua a cambio de respetar el Estado de Derecho en el país.

Ros-Lehtinen señaló que el régimen cubano mantiene una “retórica absurda e hipócrita, sobre todo cuando habla de violaciones de los derechos humanos, como su lacayo (Rodríguez) lo hizo en la ONU”.

De hecho, el ministro cubano aprovechó su alocución ante el pleno de la Organización de Naciones Unidas (ONU), en Nueva York, para arremeter contra la propuesta de ley Nicaraguan Investment Conditionality Act, mejor conocida por Nica Act, que promueve la congresista republicana junto al también congresista Albio Sires, y la calificó de “injerencista” porque “persigue imponer un bloqueo económico al pueblo y Gobierno de Nicaragua”.

Por otra parte, el presidente del Comité de Cedulación de Nicaragüenses en el Exterior, radicado en California, Rafael Cárcamo, señaló que “lo que hizo el canciller cubano, al referirse al proyecto de Ley Nica Act, es entrometerse en los asuntos de Nicaragua y no tiene autoridad moral para hablar de injerencia, cuando su Gobierno tiene 100.000 hombres en Venezuela mancillando al pueblo venezolano”.

BRUNO RODRIGUEZ
Bruno Rodríguez habla durante la Asamblea General de la ONU en Nueva York.

Y subrayó: “Eso se llama demagogia barata, retórica comunista que ya nadie se las compra”.

Entretanto, Ros-Lehtinen aseguró que seguirá trabajando en el Congreso en Washington para lograr la aprobación de la propuesta, que luego sería discutida en el Senado de la nación.

Este proyecto de ley propone que Estados Unidos se oponga a todas las solicitudes de créditos que realice Nicaragua, a menos que el Gobierno del presidente Daniel Ortega convoque a elecciones libres, transparentes y creíbles, y restablezca el sistema democrático en el país, combata la corrupción, brinde protección a representantes de Organismos No Gubernamentales (ONG), la sociedad civil, derechos humanos, periodistas y permita la libre organización de los partidos políticos de oposición.

El abogado estadounidense Jason Poblete, experto en relaciones internacionales, dijo que el régimen cubano está tratando de involucrarse en la política de Nicaragua y que le resulta curioso que el mismo día el régimen de Cuba y otras personas aboguen por el Gobierno de Nicaragua.

En contra

El empresario nicaragüense, afincado en EEUU, Roberto Argüello envió una carta al presidente de la Cámara de Representantes, Paul Ryan, y al congresista Albio Sires, en la que solicitó la suspensión de la ponencia de la iniciativa de Ley, empleando como argumento que la Organización de Estados Americanos (OEA) participará en la observación de los comicios municipales a efectuarse en noviembre próximo.

La carta también es firmada por el cabildero Arturo Estopiñan, que fue jefe de despacho de la congresista Ros-Lehtinen hasta el 30 junio de 2016 y hoy procura paralizar el proyecto que promueve su exjefa.

En la misiva, Argüello y Estopiñan se refieren en la carta a un supuesto acuerdo entre el presidente nicaragüense y el secretario general de la OEA, Luis Almagro, que consideran “un paso importante para un proceso electoral transparente”.

Críticas a la OEA

La OEA nombró como jefe de la misión en Nicaragua a Wilfredo Penco, vicepresidente de la Corte Electoral de Uruguay, que avaló desde el 2008 al 2016 los procesos electorales en Nicaragua, pese a las denuncias de fraudes de la oposición y la sociedad civil.

A través de una declaración conjunta, la congresista Ros-Lehtinen y el senador Ted Cruz expresaron preocupación por la decisión de la OEA de enviar una misión observadora a Nicaragua que está presidida por Penco.

“La corrupción generalizada y sistemática en el Consejo Supremo Electoral nicaragüense sólo apunta a un resultado predeterminado y favorable para el régimen de Ortega”, manifestaron ambos legisladores en el comunicado.

Penco participó antes como miembro de la misión de observación electoral del Consejo de Expertos Electorales de Latinoamérica (CEELA) en Nicaragua, una organización que aglutina a magistrados de izquierda de los tribunales electorales de América Latina y es afín al desaparecido mandatario venezolano Hugo Chávez.

Mientras tanto, la OEA no contesta a las preguntas sobre el financiamiento de la gestión en Nicaragua, lo que ayuda a crear suspicacias en círculos políticos del país centroamericano sobre la probabilidad de que sea el propio Gobierno de Ortega el que patrocina la creación del cuerpo observador.

Según datos preliminares de quienes se oponen a la diligencia de Penco y las gestiones internacionales para detener la aprobación de la Nica Act en el Congreso estadounidense, el gasto estimado podría alcanzar los 18 millones de dólares.

Una fuente fidedigna, que prefiere no ser identificada, dijo que de confirmarse esa información se estaría frente a un conflicto de intereses “porque Nicaragua sería juez y parte” del conflicto.

La carta enviada por Argüello y Estopiñan manifiesta que ambos hablan en nombre de la comunidad nicaragüense en Estados Unidos, que estiman en cerca de un millón de personas. En la misma afirman que la comunidad está “muy preocupada” por la aprobación del Nica Act.

“Esa carta tiene una clara inclinación por el Gobierno de Ortega y Murillo”, señaló el activista nicaragüense, residente en Miami, Milton Gonzalez.

Al respecto, Cárcamo negó que Argüello represente a los nicaragüenses en el exterior. “Puede hablar, está en su derecho, pero no puede atribuirse el derecho de hablar por el resto de los nicaragüenses. Eso es abuso”.

Cárcamo dijo que enviará cartas al Congreso para desmentir los planteamiento de Argüello y “dejar claro que no representa al millón de nicaragüenses” en Estados Unidos.