Cuba decepcionada y perpleja ante la respuesta de EEUU a ataques acústicos
Los cubanos recibieron hoy con decepción y perplejidad la decisión de Estados Unidos de retirar más de la mitad de su personal diplomático en La Habana y congelar la emisión de visados

LA HABANA.- Las autoridades cubanas consideran «precipitada» la decisión del departamento de Estados de aplicar recortes a su personal diplomático en La Habana y aseguraron que la medida «afectará las relaciones bilaterales».

Según el periódico oficialista Granma, los cubanos recibieron hoy con decepción y perplejidad la decisión de Estados Unidos de retirar más de la mitad de su personal diplomático en La Habana y congelar la emisión de visados, medida que el Gobierno de la isla tildó de "precipitada" y nociva para la relación bilateral.

La directora de Estados Unidos del Ministerio de Relaciones Exteriores (Minrex), Josefina Vidal, dijo que las áreas que más se resentirán son la cooperación en temas de interés mutuo y los intercambios de diversa naturaleza que tienen lugar entre los dos países.

A pesar del viaje y reunión relámpago del caciller cubano, Bruno Rodríguez a Washington para manifestar en reunión urgente y privada al secretario de Estado norteamericano, Rex Tillerson, que Cuba "no tiene responsabilidad en el tema de los ataques acústicos y hace todo lo posible por esclarecer los graves hechos", Washington ordenó hoy la salida de todo el personal no esencial asignado a su Embajada en La Habana, así como a sus familiares.

«La Embajada será reducida a personal de emergencia para minimizar el número de diplomáticos en riesgo de estar expuestos a daños», añade.

Tillerson aclara que la decisión se debió a «motivos de seguridad», pero se mantienen las relaciones diplomáticas con Cuba, al tiempo que las labores estadounidenses en la Isla continúan guiadas por los intereses de seguridad nacional y política exterior de su país.

La medida tomada por Washington respondería a los supuestos incidentes que habrían afectado a parte de su personal en la capital cubana desde finales del año pasado hasta hace pocas semanas.

Tillerson precisa que los diplomáticos supuestamente afectados muestran una serie de síntomas físicos entre los que se incluyen «pérdida, auditiva, mareos, dolor de cabeza, fatiga, problemas cognitivos y dificultades para dormir».

Después del 17 de diciembre de 2014, cuando se anunció la voluntad de restablecer los nexos diplomáticos entre La Habana y Washington, se firmaron más de una veintena de acuerdos en diferentes materias, que van desde la protección al medio ambiente hasta el intercambio sobre temas de seguridad.

Además, a nivel diplomático se cuenta con mecanismos bilaterales para dar seguimiento a los nexos.

El comunicado del Departamento de Estado distribuído inmediamente después de la reunión, reconoce que alas propias investigadores de los EEUU «han sido incapaces de determinar quién es el responsable o qué está causando los ataques» alegados.

«El Departamento (de Estado) no tiene una respuesta definitiva sobre la causa o la fuente de los ataques y ha sido incapaz de recomendar alguna forma de mitigar su exposición» a la alegada amenaza, añadió Vidal.

En breves declaraciones a la prensa, Vidal insistió en que el Gobierno cubano «no tiene responsabilidad alguna con los hechos que se alega y cumple seria y rigurosamente las obligaciones de la Convención de Viena sobre Relaciones Diplomáticas de 1961, en lo que respecta a la protección de la integridad de los funcionarios diplomáticos extranjeros acreditados en Cuba y sus familiares sin excepción».

En ese sentido, recordó la advertencia del canciller cubano, Bruno Rodríguez Parrilla, respecto a que sería lamentable que Estados Unidos tomara «decisiones apresuradas y sin sustento en evidencias y resultados investigativos concluyentes».

«De acuerdo con los resultados preliminares obtenidos por las autoridades cubanas en su investigación, que ha tenido en cuenta datos aportados por las autoridades de Estados Unidos, hasta el momento no hay evidencias de las causas y el origen de las afecciones de salud reportadas por los diplomáticos estadounidenses», refirió Rodríguez Parrilla al secretario Tillerson en una reunión personal efectuada el martes pasado en Washington a petición de Cuba.

El Canciller cubano también le trasladó a su homólogo la preocupación respecto a que se politizara un asunto de esta naturaleza.

Por su parte, Vidal señaló que la voluntad de Cuba es continuar una cooperación activa entre las autoridades de los dos países para el esclarecimiento de estos hechos. Para ello será esencial que las autoridades estadounidenses participen y se involucren en la investigación», concluyó.