AUSTIN.- Los más de 500 cubanos varados en la ciudad fronteriza de Nuevo Laredo (Tamaulipas, México) enviaron este miércoles una carta a la Oficina del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos en busca de ayuda internacional, al describir su situación como "crisis humanitaria".

Una de las impulsoras del documento, la activista cubano-estadounidense Amanda Soler, denunció en que la condición de sus compatriotas bloqueados en México pasó de ser una crisis migratoria a una humanitaria, tras más de un mes de espera en una de las ciudades más peligrosas del país azteca.

La misiva, que está dirigida al alto comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Zeid Ra'ad Al Hussein, expone la gravedad del asunto y pone de manifiesto el peligro que corren los cubanos si son forzados a regresar a su país natal.

"Para una persona que no conozca la realidad cubana, puede parecer que no existe persecución a los que se oponen al régimen (...). Se trata de una represión sutil y cuidadosa que hace que los que se enfrentan al sistema castrista se sientan seres desgraciados y psicológicamente afectados", continúa la carta.

El objetivo del escrito es que Naciones Unidas actúe para arreglar la situación, ya sea reclamando a Estados Unidos que deje entrar a estas personas, o interviniendo para que otros países, como Canadá o Alemania, les ofrezcan asilo político.

La puerta de entrada de cubanos sin permisos legales a EEUU estuvo abierta hasta el pasado 12 de enero, cuando el expresidente de Estados Unidos, Barack Obama, les retiró los beneficios migratorios al cancelar por orden ejecutiva la política de "pies mojados/pies secos" decretada en 1995.

Los cubanos ahora afrontan el dilema de pedir asilo político bajo un argumento de "miedo creíble de regresar a Cuba" y esperar meses detenidos en EEUU sin la certidumbre de si será aprobada la solicitud, o volver a México y esperar a que el presidente estadounidense, Donald Trump, revierta la decisión de Obama.

Durante la campaña electoral, el magnate neoyorquino se comprometió a aplicar mano dura al régimen castrista, un anuncio que le dio el voto de los exiliados cubanos en el estado de Florida, crucial para obtener la victoria en las elecciones presidenciales del pasado 8 de noviembre.

Uno de los cubanos varados en Nuevo Laredo desde el 13 de enero, Yoel González, relató a través de una entrevista telefónica que, a pesar de que siguen teniendo "fe en Dios" de que su situación se va a solucionar, hay muchos compatriotas que están perdiendo la paciencia y tienen el ánimo decaído.

"Todos los cubanos que estamos aquí pensábamos que Trump actuaría rápido para solucionar este problema", apuntó González, quien dijo tener miedo de que los agentes federales mexicanos decidan deportarlos a Cuba próximamente, ya que los salvoconductos que poseen para quedarse en el país azteca ya han expirado.

Para arreglar esta situación, la activista Soler contrató un abogado mexicano experto en derechos humanos, que hoy mismo consiguió que las autoridades mexicanas expidan más salvoconductos para los cubanos en los próximos días.

Según el letrado, quién prefirió no hacer pública su identidad, esta es una estrategia para ganar tiempo hasta que Estados Unidos o las Naciones Unidas actúen para desbloquear la realidad de los cubanos bloqueados en México.

Además de los aproximadamente 500 cubanos que se encuentran en Nuevo Laredo, hay otros 600 en la ciudad de Tapachula (Chiapas, México), situada en la frontera sur del país con Guatemala, que se dirigirán próximamente a la ciudad fronteriza con Estados Unidos para seguir con la espera.

FUENTE: EFE

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