Haití cerró este viernes la campaña electoral con el candidato del Partido Haitiano Tèt Kale (PHTK), Jovenel Moïse, como favorito para obtener el triunfo en las elecciones presidenciales del domingo, según los resultados de una encuesta difundidos en la capital del país.

El estudio de opinión de la firma Brides otorgó a Moïse el 54.5% del respaldo electoral, seguido por el candidato de la Liga Alternativa para el Progreso y el Empoderamiento de Haití (LAPEH), Jude Célestin (20.7%), Jean Charles Moïse, de la plataforma política Pitit Dessalin (11.6%), y por Marysse Narcisse, de Fanmi Lavalas (6.7%).

Poco más de seis millones de personas están convocadas para votar este domingo 20 y elegir al sucesor del actual presidente interino Jocelerme Privert, designado en el cargo por el Parlamento a principios de este año con el fin de evitar un vacío institucional.

Un total de 12.900 efectivos garantizarán la seguridad según informó esta semana el director general de la Policía haitiana, Michel-Ange Gédéon, 9.400 de ellos agentes locales y el resto policías extranjeros que integran la Misión de la ONU para la Estabilización de Haití (Minustah).

La firma Brides explicó que la encuesta dada a conocer este viernes fue realizada del 13 al 16 de este mes entre una muestra aleatoria de 12.842 personas de todo el territorio nacional, a razón de unos 100 votantes por circunscripción.

Moïse, que cuenta con el respaldo del expresidente Michel Martelly, bajó 0.5 puntos porcentuales en la intención de voto con respecto a otro sondeo de Brides realizado en septiembre, y que otorgaba a Célestin el segundo lugar con 23.3%, seguido por Jean Charles Moïse (12.0%) y Narcisse (7.0%), entre la veintena de candidatos que se presentan a las elecciones de este domingo.

Los resultados de Brides difirieron de otros anunciados ese mismo mes por la firma Sigma Star Consulting Group & Associates, que puso a Narcisse al frente con el 49.95%, seguida por Célestin con el 19.80%, y por Jovenel Moïse con el 15.13%.

Haití inició en junio de este año un nuevo proceso luego de que el Consejo Electoral Provisional (CEP) anunció que las elecciones se repetirían el 9 de octubre, en primera vuelta, y el 8 enero del 2017, en caso de un balotaje.

El CEP adoptó la decisión tras acoger las recomendaciones de una Comisión Independiente de Verificación Electoral que propuso que los comicios en el nivel presidencial realizados el año pasado “se vuelvan a hacer de cero”, pero estos tuvieron que ser suspendidos por el paso del huracán “Matthew” y convocadas nuevamente para este domingo.

El presidente del tribunal electoral, Léopold Berlanger, dijo esta semana que el material electoral “sensible y no sensible” ya había sido transferido a todas las regiones. También confirmó que 125.800 portavoces de partidos políticos han sido autorizados a supervisar el desarrollo de las actividades electorales.

Tres mil observadores locales pertenecientes a organizaciones de la sociedad civil han sido desplegados por todo el país, mientras que la Misión de Observación Electoral de la Organización de los Estados Americanos (MOE/OEA) en Haití anunció hoy que completó su despliegue en el territorio nacional.

Un equipo de 130 expertos y observadores de 24 nacionalidades, encabezado por el ex senador uruguayo Juan Raúl Ferreira, observará la elección del domingo en los diez departamentos de Haití, dijo el organismo.

“Hemos visto mejoras respecto de las fases previas del proceso electoral, a pesar de las circunstancias adversas”, señaló Ferreira.

La víspera, la Misión de la ONU para la Estabilización de Haití y representantes de la comunidad internacional llamaron al pueblo haitiano a ejercer su derecho constitucional votando para reforzar la “gobernabilidad institucional y permitir la construcción de un mejor futuro para su país”.

Estados Unidos, entre tanto, que suspendió su ayuda a Haití a mediados de año por la demora en la realización de las elecciones, pero aportó este mes cinco millones de dólares para finalizar el proceso, pidió “tolerancia cero contra la intimidación” que podría afectar el normal desarrollo de los comicios.

El ex presidente Jean Bertrand Aristide, líder de Lavalas, fue llamado a la fiscalía la semana pasada por supuestamente incitar a la violencia en un mitín realizado por esa organización que negó las acusaciones. El año pasado Haití no pudo concluir los comicios debido a denuncias de fraudes y a enfrentamientos que dejaron una docena de muertos.

“El país llevará a cabo la primera elección en la que todo el mundo tiene la misma oportunidad de ganar”, afirmó el jueves el presidente Privert, al negar también que se gobierno provisional apoye a algún candidato.

El gobernante se reunió con los comisarios del gobierno (fiscales) de dieciocho jurisdicciones del país, delegados departamentales y personal superior de la Policía con el fin de conminarlos a “mantener distancia” en las elecciones, o intervenir sólo cuando sea necesario “dentro del marco de la ley”.

A principios de semana, Privert llamó a la población a participar masivamente en los comicios de este domingo, cuyo objetivo es “estabilizar” al país y “encontrar una solución a todos sus males”.

“Pueblo haitiano, las próximas elecciones serán cruciales para el futuro democrático de Haití… Las elecciones nos permitirán elegir autoridades legítimas que tendrán tiempo para obtener los recursos a nivel nacional e internacional para hacer frente a los desafíos del país”, agregó el mandatario.

Privert también mencionó la situación de 17.000 haitianos que se encuentran en la frontera entre México y Estados y Unidos que “abandonaron Haití debido a la situación deplorable” que afecta a este país, ahondada por el paso de “Matthew” que dejó 546 muertos, 128 desaparecidos, 175 mil damnificados y 2.000 millones de dólares en pérdidas, el 20% del PIB.

Otras doce personas murieron a principios de este mes debido a fuerte lluvias registradas en el norte del país.

Además de presidente, Haití elegirá este domingo a un tercio del Senado cuyo mandato venció este año.

Una segunda ronda para un eventual balotaje y para elegir a autoridades locales ha sido prevista para el domingo 29 de enero del 2017, lo que deja en suspenso la posibilidad de que la toma de posesión de mando del nuevo mandatario se lleve a cabo el 7 de febrero como está previsto por la Constitución haitiana.

El economista Kesner Pharel dijo esta semana a la prensa local que la larga crisis política ha influido negativamente en Haití, donde el 60% de la población vive en la pobreza y cuyo crecimiento económico se contrajo del 3,6% previsto en enero a 2% como cerrará el 2016.

Haití conmemoró este año el sexto aniversario de un poderoso sismo de 7,3 grados en la escala de Richter, que causó oficialmente 222.570 muertos y pérdidas materiales por unos 7.900 millones de dólares.

El terremoto dejó también un millón y medio de damnificados, de los cuales 60.801 personas viven todavía en alguno de los 45 campamentos que todavía quedan en el territorio nacional, la mayoría en la capital haitiana.

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