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Aunque según la información oficial, la fase en la que se encuentran 13 de las 15 provincias cubanas tras el paso de Irma es de recuperación, los daños causados por el huracán en las infraestructuras eléctricas del país no tienen precedentes. Ciertamente se dañó la integridad del sistema eléctrico a escala nacional.

No se trata de simples afectaciones en postes, transformadores o conectores. El restablecimiento total tardará, aunque las brigadas de especialistas trabajen ininterrumpidamente.

El país se encuentra en estado de emergencia humanitaria. A lo largo del litoral norte de la Isla, los techos de cientos de viviendas volaron en pedazos mientras el recuento de infraestructuras destruidas total o parcialmente se plantea interminable. La red eléctrica se colapsó con los primeros vientos y pasará tiempo antes de que pueda ser restituida en las localidades más afectadas.

Miles de postes eléctricos caídos y árboles derribados yacen en las calles, parques y aceras obstruyendo vías importantes y limitando la actuación de las organizaciones vecinales, que son las primeras en reaccionar antes de que la parsimoniosa maquinaria del régimen alcance a los pequeños detalles que alivian la vida a los vecinos. De hecho, las fuentes que alimentan de electricidad a varias ciudades y pueblos del centro y el oriente cubanos, están literalmente caídas. Las inundaciones persisten en toda la cayería norte y en La Habana las aguas tardarán en retirarse después de que el mar haya recorrido entre siete y diez manzanas ciudad adentro.

Los cubanos tendrán que acopiar más que calma y paciencia, ante la actitud combativa que les ha atribuido el mandatario Raúl Castro en un comunicado difundido por el oficialista diario Granma, vocero del Partido Comunista cubano. Allí apela al ejemplo de Fidel Castro, que enseñó que “no existen imposibles”. El llamamiento, no obstante, tienen un toque más realista al admitir “Nadie se llame a engaño, la tarea que tenemos por delante es inmensa”. Durante estos primeros días, el Estado Mayor de la Defensa Civil ha declarado la voluntad de movilizar a fuerzas especiales y de la reserva suficientes para entrar a las zonas más afectadas.

Aunque pasarán días y quizás semanas hasta conocer un reporte integral de daños que abarque la devastadora magnitud de pérdidas humanas o materiales dejadas por Irma.

La preexistente adversidad se multiplicó por mil en Cuba. Diez fueron las pérdidas humanas asociadas al Huracán Irma y reportadas hasta ahora. Solo en La Habana, que no recibió el impacto directo del huracán hubo siete fallecidos, cuatro a causa de derrumbes, dos por electrocución y uno por ahogamiento. Pero todos apuntan al deteriorado estado de las infraestructuras.

Las elecciones suspendidas

La Comisión Electoral Nacional decidió suspender temporalmente la realización en el país de las asambleas de nominación de candidatos a delegados de las Asambleas Municipales del Poder Popular que habían comenzado el pasado día 4 de septiembre en algunas provincias.

Luisa María Márquez Echevarría, vocal de la Comisión Electoral Nacional nombrada por el Consejo de Estado, explicó que así lo establece la Ley Electoral cubana, ante la situación que ha creado el azote del huracán en la mayoría de las provincias.

Márquez, agregó que en cada provincia se adoptarán las decisiones correspondientes para reprogramar la realización de las asambleas de nominación de candidatos, tal y como establecen las reglas de la Ley Electoral cubana, pero ninguna de estas medidas ha trascendido hasta el momento.

La industria azucarera, una de las más afectadas

El Grupo Azucarero AZCUBA calificó de cuantiosas y significativas las secuelas del huracán Irma en el sector agroindustrial cubano, e incluso consideró la situación como récord histórico en pérdidas.

Solo en el terreno, más de 300.000 hectáreas de caña amanecieron tendidas en sus áreas, partidas o en trozos, según informó el licenciado Liobel Pérez Hernández, vocero institucional de AZCUBA a la Agencia Cubana de Noticias.

La cifra representa más del 40 % de las plantaciones existentes en la nación, aunque el índice puede ser superior por el hecho de que responde una evaluación preliminar de los daños causados por el Huracán Irma.

El funcionario agregó que más del 40 % de los 56 centrales en condiciones de iniciar la próxima zafra y cuatro ingenios museos perdieron total (13) o parcialmente los techos, además de que, pese a las medidas de protección, se perdieron 4.000 toneladas de azúcar que terminaron mojadas en almacenes que prácticamente sucumbieron ante la fuerza el viento y las lluvias.

Los talleres de las empresas tampoco podrán estar operativos, son piezas clave en el proceso de restauración durante la actual Fase Recuperativa decretada por el Estado Mayor Nacional de la Defensa Civil de Cuba, pero han sido arrasados a tal punto que terminarán afectando la próxima campaña.

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