Unos 56 cubanos decidieron abandonar el albergue de Chiriquí, en Panamá, para continuar su recorrido por Centroamérica y llegar a EEUU, según informó a los medios locales Siexdel Candanedo, representante de Cáritas, de acuerdo con un reporte publicado este martes en Diario de Cuba.

El Gobierno panameño había ofrecido a este grupo de migrantes la opción de regresar a Cuba con 1.650 dólares y la posibilidad de solicitar un visado en la embajada panameña en La Habana. En aquel entonces, algunos se mostraron resignados y otros desesperados.

Esta oferta, según apuntan los medios locales, ha sido aceptada al parecer por los 73 cubanos que se encontraban todavía este martes en el albergue de Chiriquí.

Sobre el destino de los que han rechazado la propuesta, las autoridades migratorias de Panamá señalaron que aquellos cuyo estatus migratorio sea irregular, serán detenidos y deportados a Cuba.

En el albergue de Chiquirí llegaron a haber en semanas anteriores hasta 129 cubanos que habían ingresado a la provincia de Darién, procedentes de Colombia, según las autoridades del Servicio Nacional de Migración.

A principios del pasado enero, EEUU anunció el fin de la política "pies secos/pies mojados" que daba facilidades a los cubanos para legalizarse en territorio estadounidense, incluso si llegaban a él ilegalmente (siempre que no fueran interceptados en el mar).

Los cubanos varados en Panamá desde entonces llegaron a ser cientos y estuvieron esperando por la posibilidad de emigrar o conseguir una residencia en un tercer país, pero las autoridades panameñas señalaron que esto era imposible porque ningún otro país les dio garantía de acogerlos.

Panamá, además, negó la opción de legalizarlos, según explicó, "porque la entrada de los migrantes de forma indocumentada imposibilita cualquier tipo de trámites para su regularización".

La última propuesta del Gobierno local fue el regreso voluntario a Cuba con 1.650 dólares: esta oferta caducó el pasado 31 de julio. A los que no aceptaron la proposición, solo les dieron 48 horas para abandonar por su cuenta el territorio panameño.

En lo que va de año, Panamá ha deportado a casi un centenar de cubanos a la Isla.

En marzo el Gobierno panameño firmó con La Habana un acuerdo para garantizar un flujo migratorio "regular, ordenado y seguro" que facilita la deportación de los isleños irregulares en el país centroamericano.

FUENTE: Publicado originalmente en Diario de Cuba

Aparecen en esta nota:

 

Deja tu comentario