BRASILIA.- Joesley Batista, propietario de la empresa JBS y cuyas grabaciones posibilitaron la denuncia por corrupción del presidente brasileño, Michel Temer, se entregó este domingo a la Policía de Brasil en la ciudad de Sao Paulo, según informó el canal de noticias “Globo News”.

De acuerdo a medios locales, Luiz Edson Fachin, el juez de la Corte Suprema a cargo del proceso "Lava Jato" ("Lavado de Autos"), la causa que investiga tramas de corrupción entre empresarios y políticos del país desde hace más de tres años, autorizó el pedido al respecto realizado el viernes por el fiscal general, Rodrigo Janot.

Asimismo, también se entregó Ricardo Saud, director de relaciones institucionales de JBS, sobre quien también pesaba el pedido de prisión.

La prisión de los dos exejecutivos fue autorizada en base a acusaciones de que ambos habrían omitido informaciones relevantes en el momento en que firmaron su acuerdo de "delación premiada" para cooperar con la Justicia, lo que habría violado una de las condiciones impuestas por la Fiscalía para otorgarles beneficios a cambio de sus testimonios y pruebas.

De acuerdo al periódico “O Globo”, que publicó el pedido de prisión, el juez determinó el encarcelamiento de los ejecutivos ya que consideró que “hay indicios, por ellos mismos confesados, de que integran una organización dedicada a la práctica de delitos contra la administración pública y lavado de dinero”.

Janot, quien deja su cargo el próximo 17 de septiembre, ordenó el lunes el inicio de una investigación sobre el acuerdo de Batista, titular del grupo J&F, propietario de JBS, y de Saud, después de acceder a una serie de audios que los mismos ejecutivos aportaron a la Fiscalía en su acuerdo de delación.

Cuando la prensa publicó los contenidos de los audios a lo largo de esta semana, causaron una gran conmoción en la política brasileña, ya que en un trecho de las conversaciones hablan sobre “aproximarse” a Marcelo Miller, por entonces fiscal del Ministerio Público, para hacer un acuerdo de cooperación judicial. Miller, poco después, renunció a su cargo y pasó a desempeñarse durante un tiempo como abogado de los ejecutivos de J&F en el marco de la investigación.

La denuncia por corrupción pasiva contra el presidente Temer realizada en junio por Janot ante la Corte Suprema fue posible precisamente por el acuerdo de colaboración de Batista, que aportó como prueba una conversación grabada a escondidas con el presidente, en la que el mandatario parecería avalar el pago de sobornos.

El Congreso, controlado por los aliados de Temer, rechazó a comienzos de agosto levantar la inmunidad del mandatario para que pudiera ser sometido a un juicio penal.

FUENTE: EFE

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