Carmela Batista, de 81 años, quien dice ser hija de Fulgencio Batista, vive en las calles de la Florida, en el Stranahan Park en el centro de Fort Lauderdale.

En un reportaje para el canal 10, contó que pernocta en ese parque junto a su hija Ana y su gata Felina.

"Siempre dije que había tenido una vida perfecta, por eso estar aquí, ahora, es como un shock", afirmó.

"El expresidente de Cuba, Fulgencio Batista, ese era mi papá", agregó.

Según cuenta, su madre, Marina Estévez, tuvo un romance con el líder cubano (que ya estaba casado en aquel entonces) en 1934 y ella nació en 1935 de esa relación.

Asimismo Diario de Cuba precisa que Carmela contó que aunque no formaba parte oficialmente de la primera familia, sí la visitó regularmente y su padre siempre se aseguró de su cuidado económico.

"Era un hombre fuerte. Era como mi mejor amigo", explicó la anciana.

Carmela afirma haber defendido el legado de su padre y dijo que prestó poca atención a Fidel Castro hasta el 30 de diciembre de 1958. Ese día, cuenta, recibió una llamada sorpresa de uno de los asistentes de Batista.

"Me dijo: 'Tu padre dijo que no habías visto la nieve antes. ¿Te gustaría verla?'. Dije que sí", relató la anciana.

En ese entonces, fue trasladada a un hotel de la ciudad de Nueva York con una tía y un tío. Al día siguiente, Año Nuevo, se enteró de la verdadera razón del viaje: el Gobierno de su padre había sido derribado por Castro y él, también, se vio obligado a huir.

Asimismo, afirmó haberse salvado así de la muerte, junto a los otros ocho hijos de Batista.

"Castro tenía una idea satánica para poner a todos los niños y a su esposa, a todos nosotros, (contra) una pared y matarnos", dijo.

Mientras todavía estaba segura en Nueva York, contó que su padre, ya exiliado en Portugal, la llamó y le preguntó dónde quería vivir.

"Le dije que en Fort Lauderdale... Me encanta, porque es como la Venecia de América", precisó.

Carmela relató que trabajó como profesora de piano y secretaria médica.

Tras la muerte de su padre en 1973, les comunicaron que todos sus hijos habían heredado parte de su fortuna. La anciana no reveló la cantidad exacta, pero sí confirmó que era más de un millón de dólares.

Con la herencia, dice, compró una casa en el exclusivo barrio Coral Ridge, un condominio en Galt Ocean Mile y tuvo un breve matrimonio. A los 53 años adoptó a Ana, recién nacida.

Luego vinieron tiempos financieros difíciles para la familia, explica. "Perdí mi dinero con el mercado de valores", lamentó.

La anciana acumuló 17.000 dólares en cargos de American Express que no podía pagar, llevando a un juicio en su contra. Carmela Batista hipotecó su casa y todo terminó con un embargo preventivo.

Durante dos años, la madre, la hija y el gato han estado sin hogar, a veces viviendo en vehículos o alternando con estancias cortas en moteles ocasionales cuando tienen un poco de dinero.

FUENTE: DIARIO DE CUBA

Aparecen en esta nota:

 

Deja tu comentario

Se está leyendo

Lo último

Encuesta

¿Cuál será la principal consecuencia luego de los resultados de las elecciones en Venezuela, señaladas de fraude?

El régimen de Maduro quedará más deslegitimado
Se afianzará el régimen de Maduro y se debilitará la oposición
ver resultados

Las Más Leídas