CARACAS.- En Venezuela no solo hay hambre por falta de comida sino también por ausencia de elecciones. El chavismo que prácticamente todos los años conseguía un motivo para llamar a los ciudadanos a las urnas para legitimarse en los últimos dos los ha privado de ello y las ganas de votar está a flor de piel. Así quedó en claro este domingo cuando millones, de acuerdo a las estimaciones de la opositora Mesa de la Unidad Democrática (MUD), salieron a las calles para participar en la consulta popular en rechazo a la Constituyente impulsada por Nicolás Maduro.

El año pasado la oposición trató de convocar el referendo revocatorio presidencial y la justicia se lo impidió; y en diciembre de ese año se ha debido celebrar las elecciones de gobernadores, pero ellas jamás fueron convocadas, pese a que el período de dichos funcionarios, de cuatro años, estaba por expirar.

Desde primera hora de la mañana en los casi dos mil “puntos soberanos” que la alianza de partidos antichavistas instaló en todo el país se observaron largas colas de personas, de todas las edades y condiciones sociales, esperando para poder responder las tres preguntas que figuraban en la papeleta.

DIARIO LAS AMÉRICAS realizó un recorrido por algunos de los puntos del este y del centro de Caracas y en todos se observaron largas colas de personas que aguardaban ansiosas por dejar constancia su rechazo a la iniciativa del presidente Maduro.

“¿La Constituyente va a resolver los problemas económicos? ¿Con la Constituyente se van a conseguir los alimentos y las medicinas que hoy no tenemos? No y por eso no la quiero, porque no va a resolver los problemas padecemos”, afirmó José Rodríguez, mientras aguardaba su turno en el punto instalado en el Centro Comercial Caurimare, donde había instaladas 14 mesas.

En algunos centros fueron instalados sonidos para amenizar la jornada y transformarla en una fiesta, así como puestos de primeros auxilios para atender cualquier emergencia, debido a que este domingo fue un día particularmente caluroso en el país.

A las diez de la mañana la totalidad de los centros estaban totalmente operativos.

Pero no solo en el este de la capital venezolana, tradicional feudo opositor, se observó una presencia masiva de personas, también en el centro y en el oeste de la ciudad.

La estrella, la Fiscal

En el punto instalado en la plaza Parque Carabobo, justo al frente de la sede principal del Ministerio Público y donde tiene su despacho la fiscal general de la República, Luisa Ortega Díaz, cientos de personas aguardaban al mediodía por poder expresar sobre la Constituyente, sin importar que a escasos metros en el liceo Andrés Bello decenas de simpatizantes del oficialismo se encontraban congregados participando en el simulacro sobre las elecciones de la instancia que deberá redactar una nueva Constitución o modificar el Estado.

El clima de paz reinó y solo se venía alterado cuando alguna patrulla de la Guardia Nacional, de la Policía Nacional o el Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional (Sebin) pasaban por el frente. “¡Fuera! ¡Asesinos! ¡Corbardes!”, eran algunos de los insultos que a coro lanza la multitud.

Pasado el mediodía se registró una escena impensable hace solo algunos meses. Ortega Díaz decidió salir de su despacho y asomarse a observar el desarrollo de la consulta, en la que el Consejo Nacional Electoral (CNE) no jugó ningún papel, de inmediato decenas de personas se congregaron a su alrededor y comenzaron a aplaudirla y vitorearla.

“¡Valiente! ¡Valiente! ¡Valiente!” o “¡Te queremos Luisa, te queremos!”, le gritaban quienes esperaban su momento para expresarse.

Desde La Candelaria, Mariela González agradeció a la oposición por organizar esta iniciativa prevista en el artículo 70 de la Constitución. “Como Maduro no me preguntó si yo quería o no Constituyente, yo agradezco a la oposición que me haya preguntado, porque creo que eso no va a servir para nada”, dijo, al tiempo que calificó de histórico lo ocurrido.

Mientras esperaban pacientemente su turno un grupo de mujeres comentaba sobre las amenazas que desde el oficialismo han lanzado a aquellos que no acudan a votar en las elecciones del 30 de julio. “Yo no tengo miedo. ¿Qué me van a quitar la pensión? No tengo pensión. ¿Qué me van a quitar el apartamento? No tengo apartamento tampoco. ¡Venezuela libre!, comentó una dama a otra.

En los últimos días el diputado Diosdado Cabello ha exigido a ministros y a directivos de institutos, empresas y fundaciones que se aseguren porque los funcionarios públicos participen en los comicios. Por su parte, el exministro de Vivienda y candidato a la Constituyente, Ricardo Molina, ha advertido que las pensiones están en riesgo si la instancia no sale adelante.

Aparecen en esta nota:

 

Deja tu comentario

Se está leyendo

Lo último

Encuesta

¿Cuáles creen que deben ser las prioridades para el nuevo alcalde de la ciudad de Miami?

Transporte
Seguridad
Vivienda asequible
Infraestructura para enfrentar inundaciones
Control de la construcción
ver resultados

Las Más Leídas