REGRESAN LAS PERMUTAS

Venezuela: la nueva fase del control de cambio "no es una devaluación"

El gobierno anuncia que la medida trata de estabilizar el sistema cambiario

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Rafael Ramírez, es el vicepresidente del Área Económica. (EFE)

El gobierno advierte que la entrada en vigencia de la segunda parte del Sistema Complementario de Divisas, es decir, el Sicad II no puede considerarse una devaluación.

Prefiere decir que es una medida que tiene como objetivo la estabilización del esquema cambiario marcado por una paridad que está hasta 13 veces por encima de la tasa oficial de 6,30 bolívares por dólar.

“El enemigo es el dólar paralelo o guarimbero, es el enemigo de todos”, dijo Rafael Ramírez, ministro de Petróleo y Minería, en su papel de vicepresidente del Área Económica.

“Hay un gentío que recibiendo dólares a 6,30, establece todos sus servicios al paralelo y eso genera una terrible presión inflacionaria, pero creemos que esta medida la bajará muchísimo”, apuntó.

El funcionario ofreció ayer una conferencia de prensa con motivo de la entrada en vigencia de la nueva Ley de Régimen Cambiario y sus Ilícitos, que marca el regreso de las operaciones de permuta con títulos públicos para la obtención de moneda extranjera.

Aclaró, sin embargo, que para el inicio de esas transacciones se requiere la aprobación del nuevo convenio cambiario, que deben suscribir el Ejecutivo y el Banco Central de Venezuela.

Si bien Ramírez aseguró que el propósito es tener aprobado el convenio para hoy, no ofreció total garantía de su publicación porque hasta ayer en la tarde estaba siendo revisado por los técnicos del BCV y de los ministerios que están bajo la competencia de su vicepresidencia.

Indicó que la nueva legislación deroga la anterior Ley de Ilícitos Cambiarios y, por lo tanto, despenaliza informar sobre la tasa de cambio que regirá el Sicad II.

Explicó que la paridad estará en función de los llamados fundamentos del mercado, pero sin que el Estado abandone su papel de regulador de ese mercado alterno de divisas.

“La tasa de cambio se va a conocer todos los días y debería corresponder al Banco Central su divulgación porque es el que tiene la competencia. Son las cosas que estamos definiendo”, dijo el ministro.

“El Banco Central podrá intervenir si vemos que hay un comportamiento anormal, pero regula con base en la oferta. No es una regulación a priori sino de acuerdo con la oferta y la demanda real que se vaya produciendo. Eso va ir fluctuando”, aseguró.

Frente a la posibilidad de que el Sicad II sea percibido como una liberación del control cambiario, el funcionario dijo: “No creemos en las leyes del mercado”.

Demanda insatisfecha 

El ministro Ramírez eludió referirse a la cantidad de títulos o bonos que se pudieran negociar en la permuta. “No tenemos un monto fijo. Hemos dicho que lo vamos a abrir y que la propia necesidad del mercado establezca el monto. Este nuevo Sicad alimentará una demanda que está insatisfecha en un nivel”, indicó.

En lo que se refiere al funcionamiento de ese mercado, explicó que no existirán límites para la oferta o demanda de divisas, que la repatriación de dividendos de las empresas transnacionales se podrá realizar por ese mecanismo y que en el caso de personas naturales se requerirá que tengan una cuenta bancaria en el exterior.

Dijo que se evalúa qué instituciones financieras en el país pueden abrir cuentas en divisas.

Al final de la reunión con la prensa se le preguntó sobre la reacción que pudiera tener el gobierno en caso de que ocurra una fuerte demanda de dólares. Ramírez respondió: “Estamos preparados para resistir esa ofensiva y la que sea”.

“No soy quien para juzgar”


Al ministro de Petróleo y Minería, Rafael Ramírez, se le preguntó si no considera un error que el Ejecutivo haya eliminado en 2010 la permuta para adquirir divisas. Respondió: “No soy quien para juzgar la política que se tomó y mucho menos en el seno de nuestro gobierno. Todo tiene su contexto porque en ese momento se detectaron irregularidades tremendas”.