Adiós tabúes: Cómo mantener un buen tránsito intestinal
El yogur contiene bacterias de ácido láctico, también conocidas como probióticas. Pueden tener un efecto positivo en el intestino.

El intestino cumple una función primordial en nuestros organismos, y así como antes nadie hablaba de su proceso digestivo hoy no hay por qué esconderse si, al ir a una farmacia, uno tiene que pedir algo para el tránsito intestinal. De hecho en las estanterías también suelen verse todo tipo de productos para mantener sano el intestino o alentarlo a la actividad. ¿Pero son realmente útiles todos esos medicamentos? ¿Son necesarios? ¿Hay otras cosas que podrían ser igual de buenas?

Todos lo dicen: el mejor modo de mantener el intestino sano es una dieta balanceada, de mucha fruta y verdura y en lo posible poca carne.

El intestino es un órgano muy complejo, con billones de bacterias que constituyen la flora intestinal. Para que esos microorganismos, fundamentales para nuestro cuerpo, puedan sobrevivir necesitan fibra, presente en la fruta y la verdura, pero también en los productos integrales, en las nueces y almendras y en el lino. El cuerpo necesita 30 gramos de fibra por día, que serían equivalentes a tres rodajas de pan integral o 200 gramos de zanahoria diarios.

Los especialistas diferencian entre las fibras solubles y las insolubles. Las solubles están más que nada en las frutas y las verduras. Se hinchan en el intestino y eso impacta en el volumen de la deposición pero, al mismo tiempo, la deposición es menos dura, con lo cual el intestino puede vaciarse sin mayor problema y con regularidad.

La fibra insoluble, en cambio, son sustancias como la celulosa o la lignina, presentes en los cereales o las legumbres. También son importantes para la digestión, pero en ese caso las bacterias prácticamente no las descomponen. La consecuencia es que hay una mayor deposición y los alimentos pueden tener una pasada "rápida" por el tracto porque descartan lo que no es absorbido.

También están las bacterias de ácido láctico. Si llegan con vida al intestino, pueden tener efectos positivos y hasta puede ser buenas contra enfermedades intestinales crónicas como el morbus Crohn o la colitis ulcerosa.

Si bien estas probióticas se consiguen en cápsulas y polvos, los especialistas consultados dicen que no hay suficientes pruebas científicas de sus efectos. En cambio, lo que sí está comprobado es el buen efecto de hacer mucho movimiento y ejercicio.

Esas serían todas las cosa sque le hacen bien al intestino. ¿Qué le hace mal? Los embutidos, las carnes rojas, el cerdo. Tampoco hace nada bien comer a las apuradas, de pie y al paso. Como siempre, el estrés puede generar desequilibrios digestivos. Si no come con cierta tranquilidad y mastica bien, pueden surgir dolores de estómago o hinchazón. Mejor tómese su tiempo.