Guía del buen aceite: ¿De oliva, lino o colza?
Si quiere un buen aceite para comer al natural, el de oliva prensado en frío es ideal.

Siempre se dijo que el aceite de oliva es especialmente sano, pero ¿por qué? ¿Qué es lo que hace que un aceite sea más saludable que otro y para qué comidas es mejor utilizar cuál?

- Grasas buenas vs. grasas malas

Ya lo sabemos casi de memoria: no todas las grasas son iguales, y eso lleva a que algunos aceites sean más saludables que otros. Los nutricionistas suelen diferenciar tres tipos de grasas: las saturadas; las monoinsaturadas y las poliinsaturadas. El organismo necesita las tres, pero sobre todo las omega3 y omega6, que son monoinsturadas. Esas grasas ayudan a reducir los niveles de colesterina y la presión sanguínea, además de tener una función preventiva de enfermedades vasculares.

"Un tercio de las grasas que consumimos deberían ser monoinsaturadas y otro tercio deberían ser grasas poliinsaturadas", recomienda la nutricionista Heike Rapp. Suena complicado, pero si usted quiere cuidarse, no tiene más que pensar: lo mejor es ingerir muchas grasas poliinsaturadas y tener en cuenta los omega3.

- El aceite de colza. Bueno para todo.

El aceite de colza no debería faltar en ninguna cocina, porque contiene muchas grasas poliinstauradas y una buena proporción de omega6 y omega3. Además, soporta altas temperaturas sin quemarse y, en frío, es un delicioso sabor para las ensaladas y platos fríos.

- El aceite de oliva. La mejor fuente de ácido oleico.

El aceite de oliva no sólo es muy buscado por su exquisito sabor. También suele tener al menos tres cuartos de ácido oleico monoinstaurado, lo que ayuda a reducir el nivel de la colesterina "mala". Se recomienda comprar aceite prensado en frío, aunque es más caro. Y si lo compra, tenga en cuenta que no debería calentarlo.

- El aceite de lino. No hay nada más saludable.

El aceite de lino es el rey de los aceites gracias a su contenido de omega3. Ninguno lo supera. Suele contener hasta un 70 por ciento de estas grasas. Pero hay que saber que justamente eso hace uqe no se conserve durante mucho tiempo, por eso lo ideal es comprarlo en botella pequeña y utilizarlo en el correr de pocas semanas. Si no, también puede congelarlo en porciones.

- El aceite de coco. Algo exótico y no poco polémico.

Pocas grasas han generado tanta polémica en los últimos meses como el aceite de coco. Algunos dicen que produce verdaderos milagros, mientras que otros aseguran que no es mejor que la grasa animal. Lo cierto es que el aceite de coco contiene casi en su totalidad grasas saturadas, en mucha mayor proporción que la mantequilla.

- Aceites de nueces. Un sabor fuerte para algunos platos.

Las nueces aportan muchas grasas poliinsaturadas y son consideradas una buena fuente de grasa, pero el sabor de sus aceites suele ser bastante intenso, por eso se lo recmoienda para recetas muy puntales. Lo mismo sucede con el aceite de maní, que puede calentarse sin ningún problema y queda mejor que nada en ciertos platos asiáticos.