El queso derretido forma largos hilos. Hay un aroma agradable a invierno en el salón. El raclette es un plato ideal para días fríos: da calor, es fácil de preparar y permite variar mucho. Sólo hay que colocar el queso sobre unas planchas especiales que van en medio de la mesa y derretirlo junto a otros ingredientes. ¡Voilá! Y, por si fuera poco, se trata de una comida originaria de Suiza muy divertida para compartir con amigos.

Heinz-Dieter Heckmann, dueño del restaurante "Villa Appenzell" en Berlín, prefiere atenerse a la receta original. "Recomiendo elegir siempre el queso adecuado para el raclette", dice. El problema es que este queso es difícil de conseguir y en general lo suelen tener sólo las buenas queserías.

No hay como el queso suizo original: lo que lo distingue es, sobre todo, su consistencia cremosa cuando se derrite. En su versión más clásica, este queso también presenta variaciones dependiendo de qué región suiza procede. Puede estar condimentado con ajo, pimienta o una carne conocida como viande des Grisons que se produce en el cantón de Graubünden, en Suiza. En la "Villa Appenzell", el queso se sirve acompañado de papas hervidas, champiñones, zucchinis, ajíes y pequeñas albóndigas.

La autora de libros de cocina Tanja Dusy anima a los comensales a experimentar, sobre todo con los quesos. Lo importante es que cuenten con una proporción grasa de al menos el 40 al 45 por ciento, para que tengan una buena consistencia al derretirse.

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Para un buen raclette, es imprescindible elegir el queso adecuado, con una alta proporción de grasa
Para un buen raclette, es imprescindible elegir el queso adecuado, con una alta proporción de grasa

Los quesos bajos en grasas no sirven. "El raclette no es un plato para quienes están a dieta". También recomienda que los quesos tengan una nota frutal. Una buena opción es cocinar durante 15 minutos uvas con tomillo, especias y azúcar o higos con oporto y condimentos navideños, como clavo de olor y cardamomo. "Esto sabe súper bien", asegura.

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<p>Variedad en cada sartén: en el raclette casi todo está permitido</p><p></p>

Variedad en cada sartén: en el raclette casi todo está permitido

Antes, el raclette se trataba de una comida muy simple, explica la autora: se calentaba al fuego un trozo de queso y se iba raspando de la sartén. Hoy día los aparatos para raclette vienen con pequeñas sartenes en las que se derrite el queso mientras que, en una plancha superior, se pueden asar otros alimentos, como carnes o pescados. Sin embargo, se recomienda optar por uno u otro, para que no se mezclen los sabores en la placa caliente.

En el caso de la carne, se recomienda no elegir carnes muy magras. También conviene marinarlas antes para que sean más sabrosas. Además, se puede grillar pecho de pato o pollo a la marroquí, con cúrcuma y kümmel. Dusy suele grillar también verduras, como anillos de cebolla, champiñones, zucchinis o rodajas de batatas. También quedan muy ricos los pepinillos agridulces o los pickles.

Los cocineros recomiendan acompañar el raclette con un vino blanco seco, que ayuda a la digestión. El tinto no va tan bien con el queso derretido.

FUENTE: dpa

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