EL CAIRO.- El escultor mexicano Jorge Marín presentó en El Cairo la escultura itinerante "Alas de México", que vuela por primera vez hasta el mundo árabe y el continente africano después de haber recorrido Estados Unidos, Europa y Asia.

La obra, compuesta por dos grandes alas de bronce, colocadas sobre un soporte de hierro y unos escalones de hormigón, fue inaugurada en el recinto de la Ópera de El Cairo, donde el público egipcio podrá imaginarse durante unas instantes que tiene alas y sacarse fotos con ellas detrás de la espalda.

"La pieza no existe si no es con una persona enfrente, es como un punto de encuentro entre el arte y las personas, y entre México y las otras culturas, que se encuentran a través de la escultura", explicó a Efe el autor.

"Aquí (en Egipto) hay un encuentro fascinante con una cultura tan distinta a la nuestra, sin embargo con unas similitudes sociales tan impresionantes", subrayó Marín, el cual se mostró muy entusiasmado con el aterrizaje de su obra en África por primera vez.

Desde el año 2010, la pieza ha viajado a Estados Unidos y Europa, y ha hecho una gira por Asia, donde ha estado expuesta en ciudades como Shangai, Hong Kong y Bangkok.

Asimismo, "Alas de México" se ha afincado en algunos lugares como Singapur, Berlín, los Ángeles y Tel Aviv, ciudades en las que una de las copias de la escultura ha pasado a formar parte del mobiliario urbano.

Marín explicó que siempre realiza diez copias idénticas de sus obras, que son todas de bronce y suelen tener grandes dimensiones y ocupar un espacio público.

La idea detrás de esta creación es la libertad, pero Marín invita al público a interactuar e interpretar "Alas de México", a través de "los miedos y las fantasías" de cada uno.

"La obra tiene una interpretación muy particular: para mi es el gusto y el placer por la fantasía de volar, es el vuelo que significa la libertad (...) pero cada quien tiene que vivir su propia experiencia, interactuar con la obra, volverse parte de ella a través de usarla", detalló.

Asimismo, Marín añadió que la pieza "invita a reflexionar sobre la posibilidad de ser, a través de una sensación muy humana que es la libertad", un valor que está "muy unido a México".

Al mismo tiempo, es "una invitación a todos los pueblos y los seres humanos a que sean libres", y este mensaje ha tenido muy buena acogida en todos los lugares a los que han volado sus "alas", señaló el artista.

En su opinión, eso es así gracias a que las alas son un símbolo universal: "Difícilmente puedes pasar desapercibido con un par de alas".

Desde el punto de vista logístico, la escultura es desmontable y muy resistente, y viaja en avión a sus destinos, pero siempre necesita de patrocinadores para costear el transporte de más de 10 toneladas.

En esta ocasión, ha viajado a Egipto con la colaboración de la Embajada de México, la Agencia de Cooperación Internacional y Desarrollo (AMEXCID) y el Centro Latino para el Desarrollo del Liderazgo.

Aparecen en esta nota:

Deja tu comentario

Se está leyendo

Lo último

Encuesta

¿Cree que las sanciones de EEUU a funcionarios venezolanos ayudan a solucionar la crisis en Venezuela?

Las Más Leídas