John Ashbery, uno de los poetas más influyentes de EEUU, muere con 90 años
Su muerte se produjo por causas naturales, explicó su pareja David Kermani

WASHINGTON.- John Ashbery, considerado uno de los poetas más prestigiosos e influyentes de finales del siglo XX en EEUU, murió ayer en su casa de Hudson (Nueva York) a los 90 años de edad, informó hoy la prensa estadounidense.

Su muerte se produjo por causas naturales, explicó su pareja David Kermani.

La poesía de Ashbery irrumpió con contundencia en el panorama literario de EEUU en 1976 cuando su libro de poemas "Self-Portrait in a Convex Mirror" (Autorretrato en un espejo convexo) obtuvo a la vez el Premio Pulitzer, el Nacional del Libro y el del Círculo de Críticos Literarios.

Desde entonces, sus posteriores poemarios en los que mezcla alta cultura y cultura popular, con referencias tanto a los dibujos animados de Disney como a los grandes maestro de la pintura del Renacimiento, se convirtieron en elementos básicos de la poesía estadounidense y referencia para futuras generaciones.

"Nadie que esté escribiendo ahora poesía es más probable que Ashbery que sobreviva el severo juicio del tiempo", dijo sobre él el crítico literario Harold Bloom.

Nacido en Rochester, en 1927, el poeta se graduó en Harvard y posteriormente obtuvo una maestría por la Universidad de Columbia en Nueva York.

En 1955, viajó a París con una beca Fulbright, donde pasó casi una década, y trabajó como crítico de arte.

Ashbery fue muy amigo de los pintores Jackson Pollock y Willem de Kooning, dos de los principales referentes del expresionismo abstracto estadounidense; y de regreso en Nueva York compaginó la escritura de poesía con la crítica de arte para revistas como Newsweek.

En su obra, también se destacan libros como "The tennis court oath" (El juramento de la pista de tenis), de 1962; y "And the stars where shining" (Y las estrellas estaban brillando), de 1994.

Desde 1980, el poeta dio clases en varias instituciones universitarias como Bard o Brooklyn College.

En 2012, le fue concedida la Medalla Nacional de las Humanidades, por el presidente Barack Obama.