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MIAMI.-Cuando este virtuoso percusionista habla de su estilo suele decir que no lo ha inventado aún: “Lo estoy creando. Siento que cada día voy desarrollándolo. No me considero un músico común. Tengo mi punto de vista musical, que suele escaparse de los lugares comunes de manera natural y porque respeto la búsqueda en el arte. Antes no estaba seguro si tenía sentido desarrollar un estilo auténtico y ahora pienso que tiene más sentido que nada. Estoy buscando una elocuente yuxtaposición entre mis culturas: la cubana y la norteamericana. Veo las diferencias y más que nada las similitudes. El jazz y la música cubana son primos y África es la abuela”, dijo a DIARIO LAS AMÉRICAS el músico Amaury Acosta, director de la banda (U)nity, con base en Manhattan.

Era el verano de 2006 cuando dos jóvenes, desde la privilegiada vista de un piso 42 en Manhattan, se imaginaron fabricando sueños junto a otros músicos dispuestos igualmente a imprimirle a cada nota ese mágico poder capaz de atravesar las fronteras de los géneros, países, culturas, idiomas. Con tal premisa fue que Amaury Acosta, baterista cubanoamericano nacido en Manhattan, y Axel Tosca Laugart, pianista oriundo de La Habana, fundaron (U)nity, resultado de esa eterna fusión cultural y del singular modo de vida que sólo existe en la Gran Manzana.

En 2008, se unieron el guitarrista parisino Michael Valeanu, el bajista de Minneapolis Chris Smith y el saxofonista Max Cudworth de Providence, Rhode Island. Cinco ciudades, cinco armonías, cinco culturas. Todas abrazadas sin ahogarse. En ese empeño esencial y común se consolidó (U)nity, marcada por el virtuosismo de sus instrumentistas y la libertad y el placer de crear. Un diapasón sin límites. Una increíble Babilonia sonora tan posmoderna como a veces atávica. Un sueño hecho realidad. Luego de once años de mucho esfuerzo, hace dos meses cumplieron uno de sus más grandes anhelos: tocar en el Blue Note de Manhattan, uno de los clubes de jazz más importantes del mundo. Allí estrenaron su tercer disco, (U)nity is power, que cuenta con 15 temas, una superproducción para estos tiempos.

“Actualmente necesitamos más unión y amor. (U)nity is power es una inspiración para nosotros como banda”, dice Acosta refiriéndose al mensaje que se desprende del título de su disco, convencido de que “somos más potentes como grupo, que si emprendiéramos el camino en solitario”. Y repite sonriendo la famosa frase “En la unión esta la fuerza”. La grabación les tomó tres años en cinco estudios diferentes de Nueva

York. El proceso de creación, según Acosta, fue muy complejo pero lo considera su mejor trabajo.

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El director de la banda (U)nity, Amaury Acosta.
El director de la banda (U)nity, Amaury Acosta.

“Cuando salía de gira, me llevaba mi computadora y trabajaba en el disco en Japón, Honduras, Australia, Los Angeles, Miami, New Orleans. Algunos temas como Avenue 15, Guarapachanga o Can I Get A Dollar los tocamos desde la época de la universidad. Otros, como Penélope, tema dedicado a mi sobrina, los desarrollamos rápido en los estudios, mientras que algunos nos tomaron años para terminarlos como (U)nity Theme Song y Everlasting Belief".

A este joven incansable la melodía lo acompaña todo el tiempo. Cuando no está trabajando como profesor de música, está estudiando, ensayando con la banda o tocando en diferentes sitios.

La primera vez que vio el Blue Note tenía nueve años. Su padre le dijo que sólo los mejores músicos del mundo tocaban allí. Una frase que nunca ha olvidado: “Aunque hace tanto tiempo, aún puedo ver el piano grande y las luces azules y púrpuras que me siguen impresionando”.

El estreno de (U)nity is power no estaba planificado en el legendario club. "Fue como una bendición, un privilegio", exclamó Acosta.

Contó que iban a presentarlo en otro escenario de la Babel de Hierro: "Estábamos a punto de cancelarlo todo cuando mi amigo y coordinador de producción Samir Hall (Clairaudience Records) contactó con el Blue Note y les mostró el disco y consiguió que nos invitaran. Fue una noche genial, la pasamos muy bien y el público súper entusiasmado. Fue una presentación a media noche y me sorprendió mucho la cantidad de gente que fue. Lamentablemente, varias personas no pudieron entrar por capacidad, se repletó y aún había una larga fila afuera. De cualquier modo, quienes manejan el club van a organizar otra presentación".

Antes de estrenar el nuevo disco en Blue Note en Manhattan, Acosta había actuado dos veces en ese club de jazz, aunque en esas ocasiones lo hizo con otras bandas. También de ese modo se presentó en Blue Note, en Tokio.

En la percusión lo introdujeron dos seres muy especiales para él: su maestro, el baterista chilenocubano Alex García y su padre, el dramaturgo y cineasta Iván Acosta, que también es compositor, y que siendo muy pequeño, lo llevaba a ver tocar a los rumberos cubanos en New Jersey, en el club La Esquina Habanera, donde conoció a maestros grandes del género como Pedrito Martínez, Román Díaz, Vicente Sánchez, David Oquendo.

“Allí vi tocar a los grupos Clave y Guaguancó y Los Muñequitos de Matanzas. Los rumberos me querían mucho, y yo siempre los volvía locos con preguntas”, recordó. Siente gran admiración por Cándido Camero. “Imagínate, ese es el Rey de la Conga. El primer conguero en el mundo en usar dos y tres congas y

tocar melodías, que además es una bella persona, con quien aprendí a ser amable con todos”.

(U)nity is power es una obra de creación colectiva, que manifiesta una vez más la naturaleza de la banda. La cadencia musical —que pareciera infinita— de Nueva York, la plaza más cosmopolita del jazz, se funde con lo mejor de los géneros cubanos, desde el jazz afrocubano y el filin, hasta el son y el bolero, cohabitando con la espontaneidad del jazz, la libertad del hip hop, el espíritu del R&B, la divina melancolía del soul, el tempo emocionado del blues, el desenfado del funk, el ritmo electrónico, el folclore caribeño. Legados, novedades, ilusiones.

“En (U)nity buscamos un espacio sonoro donde convivan mis dos culturas, la norteamericana y la cubana, y creo que lo estamos logrando. Una de nuestras metas es borrar el estigma de que la música cubana es solamente son, salsa, timba, reguetón, bulla, tabaco y ron. La cultura cubana es elegante y profunda. En mi humilde ofrenda musical quiero mostrar lo elevado de la verdadera cultura cubana, no la vulgaridad que a veces se promueve, y así cambiar la percepción que suele esperarse de un proyecto de jazz afrocubano”.

Los amantes de la buena música pueden acceder al nuevo disco de (U)nity en las diferentes plataformas digitales.

Acosta afirma que la banda regresará a los escenarios de la Capital del Sol, donde ofrecieron un concierto el pasado verano, justo antes de emprender rumbo hacia tierras lejanas.

"Queremos volver a tocar en el hotel Standard Miami Beach, donde nos acogieron muy bien antes de iniciar nuestra gira por Australia. Estamos ya trabajando en eso. Me encanta Miami y volveré con la tribu a mostrar nuestra nueva producción. Es un gran sueño”, confesó el director de esta agrupación en la que se unen, de forma mágica y natural, los sonidos del mundo. (U)nity, sin duda alguna, tiene ese poder.

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