Muere "Si" Newhouse, presidente emérito de "Condé Nast", a los 89 años
A lo largo de su carrera, Newhouse elevó a la fama a algunos de los editores más carismáticos de las últimas décadas, como Diana Vreeland y Anna Wintour, de Vogue, y Tina Brown, que contribuyó a la resurrección de Vanity Fair en 1981

NUEVA YORK.-El presidente emérito de la casa editorial Condé Nast, Samuel Irving "Si" Newhouse, murió hoy a los 89 años después de una larga enfermedad, según informó un portavoz de su familia a la revista de moda Vogue.

Newhouse presidió durante 40 años la división de revistas de Condé Nast, que abarca dos docenas de publicaciones abanderadas del concepto de "glamour", entre ellas Vogue, Vanity Fair, The New Yorker o Architectural Digest.

"Si" Newhouse y su hermano Donald heredaron un imperio editorial de su padre, "Sam" Newhouse, y lo transformaron en una de las mayores fortunas privadas de EE.UU., valorada en 12.000 millones de dólares al comienzo del siglo XXI.

Mientras que Donald se encargó de los periódicos, más rentables, "Si" optó por las revistas, que en ocasiones acumularon deudas durante años.

A lo largo de su carrera, Newhouse elevó a la fama a algunos de los editores más carismáticos de las últimas décadas, como Diana Vreeland y Anna Wintour, de Vogue, y Tina Brown, que contribuyó a la resurrección de Vanity Fair en 1981.

Wintour destacó en su obituario que Newhouse "seguía sus instintos y esperaba lo mismo de sus editores" y que su personalidad humilde y meticulosa "dio forma a la compañía entera", a pesar de tratarse de una entidad mediática global.

"Cada vez que veía con antelación la última entrega de Vogue con él, me animaba a ir a por la portada menos esperada, la imagen más cautivadora", recordó la también directora artística de Condé Nast.

Respecto a The New Yorker, pensaba que "tenía que estar en manos de sus editores, escritores y artistas" y esa "distancia" que mantenía suponía una "rareza en el periodismo moderno estadounidense", escribió este domingo el premio Pulitzer David Remnick, editor de esa revista desde 1998.

En una entrevista concedida a The New York Times en 1989, afirmó que una de las claves de su éxito era, precisamente, no ser un editor: "Titubeo cuando la gente me pregunta: ¿Qué harías?".

"Sentimos que, casi de cualquier manera que suceda, mientras no se haga algo absolutamente chiflado, puedes construir una revista en la dirección que tome un editor", afirmó.