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MIAMI.- Hace siete años que Paula Arcila quería contar su historia. Fue en ese entonces y, a modo de terapia, que la conocida locutora del show El desayuno, en Amor 107.5, que tomó la pluma para plasmar sus vivencias, con las que busca concientizar sobre asuntos que dolieron en su propia piel.

Y así, reveladoras y amenas, surgieron las páginas que muestran tal cual a la colombiana, que aunque ha encontrado en la escritura un refugio de los fantasmas del pasado, continúa amando la radio como a un “marido de toda la vida”, al que no descuida aun cuando se dedique a otros pasatiempos, entre ellos, el teatro y los libros.

Este jueves, 16 de febrero, a las 7:30 p.m., en la librería Books & Books, en Coral Gables, Arcila presenta Una reina sin medidas, su segunda apuesta por las letras, que a poco días de ver la luz encabezara la lista de ventas de Amazon.

“La intención del libro no ha sido otra que entregar una historia que considero puede servir a muchas personas, para que vean que sí se puede superar ciertas situaciones”, expresó Arcila a DIARIO LAS AMÉRICAS.

“Cuando se viven momentos difíciles como en una relación tóxica, se cree que no hay salida, que se va a morir, que esa es la última persona en el mundo con la que se estará, y no es así”, agregó la locutora, quien destapa en sus nuevas líneas sus desilusiones amorosas, el abandono de su padre y el abuso sexual que sufrió a manos de un vecino adolescente que la cuidaba a menudo mientras su mamá hacia diligencias.

“Muchas veces nos confiamos de los que están cerca, dejemos al niño con fulanito, porque pensamos ¿qué le va a hacer fulanito? Bueno, pues las estadísticas no mienten, y la mayoría de los abusos a los niños viene de personas cercanas a la casa o la familia. Entonces yo no me podía quedar con esa información”, recalcó sobre sus motivos para publicar Una reina sin medidas.

También defendió que no le interesa que la tilden por haber hablado sobre ese tema tabú ahora, porque considera que tal vez años atrás no le hubieran creído, además, asegura que quiso hacer buen uso de su voz en los medios.

Asimismo, reconoció que muchas de las situaciones que ha enfrentado como mujer han sido reflejo de lo que vivió cuando era niña.

“Los problemas que vinieron de adulta, de permitir abuso, maltratos, de quedarme en una relación que no me hacía bien, vienen de la niñez, de la falta de un padre, de muchas cosas que me faltaron”, reveló.

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La locutora colombiana Paula Arcila.
La locutora colombiana Paula Arcila.

Un capítulo triste

Por otro lado, según comentó, valía la pena compartir un pasaje de su vida referente a la figura paterna, esa por la cual se aferró a la radio, pues su padre fue uno de los locutores más importantes de Colombia, y muchas veces Arcila se conformaba con escucharlo solo a través de la emisora. Y de esa relación inconclusa, de esa ausencia injustificada del hombre que la engendró, nació su gran pasión.

“La radio me persigue o yo he perseguido a la radio, en una de mis tantas terapias descubrí eso. Mi papá estuvo ausente. Y creo que a través de la radio, yo buscaba a mi papá, era una manera de acercarme, de llamar su atención, de sentir que tenía algo que me relacionaba con él, que teníamos alguna afinidad”, reveló.

Aunque afirma que logró perdonar a su padre, Arcila lamenta no haberle dado la oportunidad de explicar su desapego o abandono.

“Qué pena que lo dejé ir sin darle la oportunidad de hablar, no tanto para reclamarle, pero sí para sentarme a que me contara por qué”, expresó.

“A veces uno se cree que se las sabe todas y que no necesita escuchar nada, y no le permití a él que me explicara por qué hizo lo que hizo. Y se me fue el viejo y nunca le pude preguntar, lo tuve enfrente de mí y no se lo permití. Luego busqué a mi familia paterna para que me contara. Esa es una de las cosas de las que me pudiera arrepentir”, añadió.

Es que si no hubiera perdonado, tanto a su padre como a otros que le hicieron daño, las páginas de Una reina sin medidas no hubieran sido concebidas con el mismo sentimiento que en ellas impera, el de la paz y la reconciliación, además de una cierta dosis de humor que caracteriza a la locutora, que en busca de sus sueños, años atrás no dudó en presentarse en el Chacal de la trompeta, del extinguido programa de Don Francisco, Sábado Gigante.

“El perdón está presente en todo momento. Creo que si no hubiese perdonado, no solo a mi papá, sino a otras personas que han sido protagonistas de mi historia, algunos responsables de mucho dolor, yo no hubiese podido publicar el libro, porque escribir desde el dolor es tenaz”, indicó.

Su motivación

De hecho, tuvo que replantearse el libro, que empezó a escribir a recomendación de una de sus terapeutas, porque al retomarlo años después, no quiso reflejar la amargura que había vivido.

“Cuando revisé el libro pensé: no puedo publicar esto porque dirían esta vieja está amargada. Yo no me hubiera nunca permitido publicar una cosa de esas. Cuando leí eso pensé: que es esto tan horrible y me di de cuenta de lo mal que estaba antes, y digamos que lo adorné un poco, pero no cambié las situaciones sino la manera de contar la historia, y quise compartirla porque creo que es como cuando uno da una receta”, comentó.

Según contó, fue Cecilia Alegría, la Dra. Amor, quien la motivó a escribir cuando en una ocasión la terapeuta la visitó.

“Yo tenía ese día un dolor tan grande, que no quería ir a la terapia, y ella me dijo: ‘tranquila que yo voy a tu casa’. Me vio tan mal, que se puso a llorar también. Y me dijo: ‘ponte a escribir Paulita, tienes un arte, aprovecha para que ayudes a las mujeres, y así un día la gente que lea eso va a ver como saliste de esto. Ella me dio una esperanza tan grande, porque implícitamente me estaba diciendo que iba a salir de esa situación. Ahí, cuando se fue, yo escribía y lloraba, eso es una delicia”, recordó.

Sobre las desilusiones amorosas, tema al que dedica algunos capítulos de su segundo libro, afirma que aún continúa aprendiendo, en especial a valorarse más.

“Para que las relaciones funcionen, hay que tener en cuenta que uno tiene que estar primero, quererse uno mismo, ser la persona más importante en la vida de uno para luego poder darle el respeto y cariño al otro. Pero que no se le vaya la mano tampoco ni se llegue al egoísmo”, aconsejó.

En busca de sí misma

De los tropiezos del corazón, también dice haber aprendido a disfrutar más su compañía, a disipar el temor a la soledad y, sobre todo, a elegir mejor con quien estar.

“Ya no tengo miedo a estar sola, me gusta mucho estar sola. Entonces la persona que llegó a mi vida, llegó por decisión, no por necesidad, porque a veces uno cuando está buscando desesperadito con quien pasar la noche, después se levanta en la mañana y piensa: uy y esto qué fue. No se trata de eso, se trata de que la persona que llegue sea porque vale la pena tenerla, no porque uno no sea capaz de andar por la vida sola”, enfatizó.

Y a esta conclusión ha llegado con la madurez y fortaleciendo su autoestima, de la que carecía durante su adolescencia, según revela en su libro, a menudo se sentía no muy agraciada y sin las medidas indicadas. Y aunque tampoco tuvo pretensiones de reina de belleza, siempre quiso adueñarse su historia, ser protagonista de su vida, por lo que el título de su más reciente entrega le ha caído como añillo al dedo.

“Ha mejorado [la autoestima] y en libro lo sostengo, y no es que ese tema se haya acabado, porque es un camino que hay que seguir recorriendo, pero cuando me di cuenta de que tenía un problema, empecé a enfrentarlo, porque a veces el problema más grande es no querer reconocer lo qué nos pasa”, apuntó. “Así que empecé a atacarlo con mucha terapia. He gastado una plata”, agregó entre risas.

En cuanto a los temas que evita abordar en la radio, medio de comunicación en el que ha transcurrido su carrera, prefiere esquivar la política.

“No me da miedo, me da pereza, porque vivimos en una sociedad que no es tolerante ni respetuosa. Estamos viviendo momentos en los que los líderes políticos se están tomando atribuciones que antes no se tomaban”, apuntó.

“Oyes a los políticos en la radio o la televisión dándose durísimo al aire en un comercial para quedarse con la alcaldía de una ciudad. ¿Cómo voy a confiar en ese tipo de gente cuando no se respetan entre ellos, o en una persona que utiliza sus redes sociales para atacar a todo el mundo?”.

Sin embargo, los temas sociales sí son de su interés.

“Creo que eso está provocando una crisis social. Ahora todo el mundo se cree con derecho de atacar. Y eso es lo que me preocupa mucho, no tanto la política, sino lo que está pasando en el mundo a raíz de esa situación”, aseveró.

Otra faceta que le trae satisfacción y le nutre el alma es el teatro, donde materializó la puesta en escena Miss Cuarenta, un monólogo que Arcila ideó con el motivo de celebrar sus cuatro décadas de vida.

La obra, que se estrenó hace dos años en Miami, en el Teatro Trail, ha recorrido varios países, y ahora regresa al mismo escenario en el que debutó, el viernes, 24 de febrero, a las 10:30 p.m.

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