ENTREVISTA CON LUIS FERNANDO SUáREZ, SELECCIONADOR DE HONDURAS

“Lo mejor fue ganar un partido en el Mundial”

Reservado, práctico y soñador, así es Luis Fernando Suárez el técnico antioqueño que ha clasificado a dos Copas del Mundo con Ecuador y Honduras, convencido de que ser colombiano es una tarea muy difícil

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Luis Fernando Suárez asegura que no se pueden limitar los objetivos porque eso condiciona la mente y hasta el cuerpo. Aquí el estratega junto a varios jugadores de la selección de Honduras en un entrenamiento en lconcentración en Fort Lauderdale el pasado miércoles. (AP)

La revolución de Francisco Maturana en el fútbol va más allá de aquella selección Colombia de ensueño que deslumbró en Italia 90 y que fracasó en Estados Unidos 94. Pacho también tuvo la intuición de ver el potencial de futuros técnicos como en el caso de Luis Fernando Suárez. Un entrenador que tiene fama de ser un hombre de pocas palabras, pero que a la hora de analizar sus logros y también sus fallas, fluye como el buen fútbol, como aquel que quisiéramos ver en todas las canchas.

Suárez estará por segunda ocasión en la máxima cita del balompié mundial, esta vez con la selección de Honduras en Brasil 2014. Su debut fue con Ecuador en Alemania hace siete años. En una charla con DIARIO LAS AMÉRICAS el estratega colombiano habló de los mejores momentos de su carrera, sus errores y acerca de lo que está por venir.

¿Qué significado tiene Pacho Maturana en su carrera?

Maturana es alguien que ha sido vital para mi ascenso. Él fue la primera persona que me dio la oportunidad. Creyó en mí cuando ni siquiera había pensado en terminar mi carrera futbolística. Cuando hablamos, él me da consejos que yo recibo como oro en polvo. Sigo su filosofía, lo siento como mi padre porque no sólo ha sido importante en mi carrera, también lo ha sido en mi crecimiento como persona.

¿Cuál es el momento más importante de su carrera tanto como jugador y como técnico, tomando en cuenta que ganó la Copa Libertadores con el Atlético Nacional de Medellín y como entrenador participó en un Mundial?

Sin duda fue en el primer partido de Ecuador en Alemania 2006 contra Polonia (triunfo de dos goles por cero). Ese primer paso era el más importante. Sin exagerar todo lo que se presentó lo habíamos previsto. Habíamos pensado de qué manera podríamos contrarrestar las fortalezas de ellos. Fue un partido muy bien manejado, casi perfecto, me gustó mucho. La propuesta táctica de nosotros fue la correcta y fue superior a la del contrario.

En el Mundial de 2006 con Ecuador se vivieron todos los escenarios que se pueden producir en una Copa del Mundo. Se ganó, se empató, se perdió y Ecuador se ubicó entre los 16 mejores equipos del planeta fútbol. Basado en esa experiencia ¿qué cosas no haría con Honduras en Brasil 2014?

En Alemania no sólo yo viví mi experiencia, sino que aprendí de las experiencias de otros. Yo quería indagar con otros entrenadores que habían estado en un Mundial y conocer cómo fueron sus vivencias. Viajé a Argentina hablé con Daniel Passarella, César Menotti, Alfio Basile y los preparadores físicos de esas selecciones. Hablé con Maturana y Hernán Gómez en Colombia. Participé en talleres de fútbol con entrenadores como Parreira e hice la pregunta que usted me acaba de hacer. ¿Qué harías y qué no harías si vuelves a un Mundial?

¿Entonces que no haría en Brasil 2014?

Sobre mi experiencia no quisiera ser presionado por los partidos previos al Mundial, esos partidos no te dicen nada y te preocupan. Con Honduras pretendo concertar partidos de perfil muy bajo, sólo con propósitos de fogueo.

Tampoco quiero un hotel grande, sino uno pequeño sólo para nosotros. Similar al de Ecuador en Alemania. La ciudad fue Bad Kissingen, un pueblo donde las personas de edad van a recuperarse. Con Honduras necesitamos algo así.

¿Al finalizar el Mundial Luis Fernando Suárez estaría satisfecho si Honduras llega a qué instancia? ¿Cuál es el objetivo?

Tres meses después de que finalizara el Mundial de Alemania hubo una reunión donde estuvieron presentes todos los entrenadores que habían participado en el Mundial y se le hizo un reconocimiento al técnico de Italia, Marcelo Lippi y también al entrenador de Francia, Raymond Domenech. Él dijo que en cada partido les dijo a sus jugadores que estuvieran enfocados porque iban jugar la final el 9 de julio, pero que nunca les dijo que ganarían esa final. No puedes poner límites, debes soñar.

¿Cómo se manejaría emocionalmente si le toca enfrentar a Colombia?

Amo a mi país y ser colombiano es complicado. Soy un representante de mi nación y cualquier cosa que haga bien va a significar un logro para Colombia.

Ser profeta en su tierra parece difícil. Reinaldo Rueda, DT de Ecuador, Jorge Luis Pinto DT de Costa Rica y usted clasificaron al Mundial con otros países. ¿Su próxima meta podría ser convertirse en técnico de la selección Colombia?

(Risas). Es difícil como colombiano ser técnico de Colombia. Tenemos un problema de regionalismo y en el medio de fútbol eso no nos deja crecer. Para poder clasificar al Mundial Colombia necesitaba un técnico extranjero. Consiguieron al mejor entrenador que es José Pekerman. No me hago ilusiones con dirigir a Colombia, ya uno no se pude obsesionar con determinadas cosas a esta edad.

Reinaldo Rueda dejó Honduras, usted lo reemplazó y él después de algunos años tomó su lugar en Ecuador. ¿Cada uno recogió los frutos que dejó el otro?

No, de ninguna manera (entre risas). A Reinaldo le tocó más duro que a mí.

Cuando usted renunció a la dirección técnica de Ecuador algunos sectores aseguraron que los problemas se suscitaron porque usted apoyo al presidente de la Federación, Luis Chiriboga, y no a los jugadores. ¿Cuál es su versión?

Yo tomé la peor decisión que era continuar. Después del Mundial tenía que haberme ido. Recuerdo que un día teníamos un amistoso y se me ocurrió darle la banda de capitán a Edison Méndez y no a Iván Hurtado. Tomé una mala decisión. Todas esas situaciones se dieron por haberme quedado, por no haber terminado el ciclo a tiempo.

Dígame tres claves que ha puesto en práctica tanto con Ecuador como con Honduras para clasificar al Mundial.

Claridad en el objetivo, unión de grupo y conseguir un estado mental donde todo fluya para bien.