Donald Trump y la NFL continúan su pulso con declaraciones cruzadas
Tras el llamado del Presidente de los Estados Unidos a los aficionados para realizar un boicot a la NFL, más jugadores volvieron a protestar, incluso Shad Khan, dueño de los Jaguars se juntó a los jugadores de su equipo durante el himno

LOS ÁNGELES.- Lejos de apaciguarse, el pulso que Donald Trump mantiene con la Liga de Fútbol Americano (NFL) sigue ganando en tensión, sobre todo tras las últimas declaraciones del presidente estadounidense.

Después de pedir el viernes que los equipos de la NLF despidieran a los jugadores que se arrodillaran durante el himno, el mandatario volvió a cargar e instó este domingo a los aficionados boicotear la competición.

"Si los hinchas de la NFL se negaran a ir a los partidos hasta que los jugadores dejen de faltar el respeto a nuestra bandera y nuestro país, las cosas cambiarían rápido. Que sean despedidos o suspendidos", escribió en Twitter.

"La audiencia está bajando. Los partidos son aburridos, sí, pero muchos hinchas se mantienen alejados porque aman a nuestro país. La Liga debería apoyar a Estados Unidos", añadió el presidente.

Pero la NFL, de su lado, no parece dispuesta a ceder. Este domingo en Londres, cuando el himno estadounidense sonó antes del juego entre los Baltimore Ravens y los Jacksonville Jaguars, más de 20 jugadores se arrodillaron.

Y los que no lo hicieron, además de técnico y asistentes, lo escucharon agarrados de los brazos. Fue la imagen que dejó Shad Khan, el dueño de los Jaguars, que escuchó el himno tomado junto a sus jugadores, con gesto solemne y tranquilo, aunque también emocionado.

El gesto de Khan, que apoyó a Trump durante la campaña, fue tomado por medios estadounidenses como la primera protesta de un dueño de una franquicia de la NFL. El millonario es el único musulmán -y el único no blanco- propietario de un equipo de la Liga.

Robert Kraft, dueño del actual campeón de la NFL, los New England Patriots, manifestó en tanto estar "profundamente decepcionado" con Trump, al que también había apoyado en el pasado.

"No hay elemento más unificador en este país que el deporte y, por desgracia, nada divide más que la política. Creo que nuestros líderes políticos podrían aprender muchas lecciones del trabajo en equipo y la importancia de trabajar juntos por un objetivo común", señaló Kraft.

"Apoyo su derecho (el de los jugadores) de influir pacíficamente en el cambio social y despertar conciencia en la manera que ellos crean más efectiva", agregó.

Trump había pedido a los dueños de las franquicias de la NFL que despidieran a los jugadores que se arrodillaran durante el himno. "Es una total falta de respeto a nuestra tradición. Es una total falta de respeto a todo lo que representamos", afirmó el viernes el mandatario.

Desde hace alrededor de un año, algunos jugadores se arrodillan durante el himno para protestar contra el trato injusto que reciben algunas minorías del país, según consideran. En particular, rechazan la violencia policial contra ciudadanos negros.

El movimiento de protesta lo inició Kolin Kaepernick, ex quarterback de los San Francisco 49ers y hoy sin equipo.

Pero la disputa de Trump no es sólo con el fútbol americano. El sábado, el mandatario retiró la invitación para visitar la Casa Blanca que había hecho al equipo de baloncesto de Golden State Warriors, último campeón de la NBA, después de que el capitán Stephen Curry expresara sus dudas sobre el encuentro.

"Ir a la Casa Blanca es considerado un gran honor para un equipo campeón", dijo Trump, siempre en Twitter. "Stephen Curry está dudando, así que la invitación se retira", agregó. El jugador dijo en repetidas ocasiones que no quería reunirse con Trump.

El mandatario recibió la crítica de varias estrellas de la NBA, como LeBron James, que lo calificó de "zángano" después de su anuncio. "Ir a la Casa Blanca era un honor hasta que tú apareciste", apuntó el jugador de los Cleveland Cavalliers.