BARCELONA.- El Barcelona venció este domingo por 4-2 al Valencia en un encuentro de muy poca calidad y resuelto con dos goles de Lionel Messi y errores graves del rival.

El encuentro cerró una vigesimoctava jornada de la Liga española de fútbol que dejó las cosas igual por arriba, pues el Real Madrid mantiene los dos puntos de ventaja sobre el equipo azulgrana. Además, debe jugar un partido que tiene aplazado ante el Celta de Vigo.

El equipo de Luis Enrique tuvo un encuentro muy cómodo porque el Valencia decidió suicidarse. La primera parte ya tuvo más goles que fútbol y cada tanto fue un regalo al rival. El Barcelona empezó el partido hipotenso, confiando en que la propia inercia del duelo le llevara al triunfo.

Con muy poco, el Valencia le hizo daño. Por ejemplo, en el gol que abrió el marcador a los 29 minutos. Fue en un saque de esquina en el que Mangala remató libre de marca.

Seis minutos después empató el Barcelona en un gol difícil de ver en el fútbol profesional. Con un simple saque de banda, Neymar dejó solo a Luis Suárez en un mano a mano que resolvió ante Diego Alves a los 35 minutos. El central argentino Ezequiel Garay no atendió a la marca y lo pagó.

También fue grosero el error individual en el segundo gol del Barcelona. Llegó a los 45 minutos con un tremendo despiste de Mangala, quien después derribó a Suárez en el área. Fue penal, expulsión del defensor y gol de Messi.

Todavía le faltaba otro error defensivo al partido. Esta vez lo protagonizó el Barcelona, que dejó un enorme agujero que aprovechó el exazulgrana Munir para definir justo antes del descanso. Así concluyó una primera parte de locura.

El Barcelona inició la segunda mitad con ganas de resolver rápidamente el partido y a los 53 minutos marcó el tercer gol. Fue un tanto relativamente sencillo en el que Messi resolvió con un disparó que entró por el palo que Alves debería haber defendido mejor. Fue el vigesimoquinto tanto del argentino en esta edición de la Liga española.

Ante esta perspectiva, la cuestión pasó a ser no si el Barcelona ganaría, sino por cuántos goles lo haría. Pero no hubo goleada. Primero, por la pereza del equipo azulgrana, que pareció afrontar el resto del duelo con desgano. Y segundo, porque no hubo eficacia. Demasiada relajación al pisar el área valencianista.

Lo que sucede es que el Valencia apenas inquietó el resultado porque no tuvo ni un plan ni capacidad física para acercarse con peligro a la zona del Barcelona. El conjunto de Luis Enrique sentenció a dos minutos del final con asistencia de Neymar y remate de André Gomes, quien no celebró el gol por el divorcio que mantiene con la grada. Así resolvió el Barcelona un triunfo casi rutinario.

FUENTE: dpa

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