MADRID.- El español Rafael Nadal consiguió este sábado su primera victoria en casi tres años ante Novak Djokovic al apabullar al serbio por 6-2 y 6-4 en las semifinales del torneo de tenis de Madrid.

Nadal, invicto este año sobre arcilla, buscará el domingo su título número 30 en los torneos de Masters 1.000, el quinto en Madrid, ante el austríaco Dominic Thiem o el uruguayo Pablo Cuevas, que se miden más tarde en la otra semifinal.

Número cinco del ránking mundial, Nadal acumulaba siete derrotas consecutivas ante Djokovic. Su última victoria frente al serbio fue en la final de Roland Garros 2014 y desde entonces no le había podido arrebatar ni un único set.

Fueron años de dudas y percances físicos para el español, años de gloria y títulos sin descanso para "Nole". Pero 2017 vino con novedades y las trayectorias de ambos se invirtieron.

Nadal alcanzó este año las finales de Australia, Acapulco y Miami antes de ganar los títulos de Montecarlo y Barcelona, mientras que Djokovic empezó coronándose en Doha pero después se desinfló y no piso unas semifinales hasta Madrid, su primer torneo desde que rompiera con el equipo que lo acompañó toda la vida.

Así se presentaba el duelo número 50 entre estos dos gigantes del tenis, que acumulan 26 títulos de Grand Slam entre ellos. Y se confirmó lo que se sospechaba: el Nadal actual, el mejor jugador del año según la race de la ATP, parece mucho Nadal incluso para Djokovic.

El español sumó ante el número dos del mundo su trigésimo tercera victoria de la temporada y la décimo cuarta consecutiva. Sólo hay dos jugadores que lo hayan batido en 2017: el suizo Roger Federer, en tres ocasiones, y el estadounidense Sam Querrey.

Y si gana este domingo la final, superará a Federer en el ránking, escalará al cuarto lugar y se quedará a un puñado de puntos del tercer puesto. Nadal no está entre los tres mejores de la ATP desde marzo de 2015, hace más de dos años.

Pero la ansiedad y los problemas físicos de las dos últimas temporadas ya parecen olvidados. Y cuando Nadal tiene la mente despejada y el cuerpo al cien por cien, hay pocos rivales que puedan con él.

El duelo de este sábado, el número 50 de la legendaria rivalidad, fue casi un monólogo del rey de la arcilla. Djokovic sólo despertó en el inicio del segundo set, pero fue una reacción insuficiente.

Nadal inició el partido con dos breaks, el primero de ellos en blanco, para llegar al primer descanso con un 3-0 que minutos después era un 4-0. Había dos velocidades distintas: Nadal no daba un respiro y Djokovic acompañaba con errores no forzados sin parar. De los 21 primeros puntos, 17 fueron para el ídolo local.

Djokovic tardó 23 minutos en apuntarse su primer juego del partido, pero la posibilidad de remontar el primer set ante un Nadal tan enchufado parecía una quimera. Y cuando el reloj de la Caja Mágica marcaba los 40 minutos exactos, Nadal celebraba su primer set ante "Nole" desde Roland Garros 2014: la mitad del muro estaba derribada.

Y el segundo parcial arrancó igual, con break de Nadal. Fue ahí cuando se vieron los mejores destellos de Djokovic, que se apuntó dos juegos seguidos para equilibrar el set.

Pero inmediatamente después Nadal volvió a quebrar y ya no dejaría escapar esa ventaja. Aunque el juego final, con el español al servicio, acabó con emoción. Djokovic salvó dos pelotas de partido y tuvo un break point para equilibrar el set, pero finalmente Nadal abrocharía el duelo después de una hora y 38 minutos.

Fue un golpe en la mesa del español, clasificado para su sexta final del año tras tumbar a su bestia negra de los últimos años.

FUENTE: dpa

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