Comprar una vivienda para residir en ella, va más allá de la conveniencia de asegurarse que uno tiene el derecho de vivir en un lugar propio y que puede acondicionarlo a su gusto y antojo. También va más allá de saber que uno está capitalizando en cada ocasión que paga su mensualidad y que el lugar que disfrutamos y que nos brinda albergue aprecia en valor con el paso del tiempo, pues la propiedad inmobiliaria tiene ese raro poder de conservar y de aumentar su precio inicial.

Pero quizá el motor impulsor de la industria de los bienes raíces, en Estados Unidos de América, se base principalmente en los beneficios que al momento de hacer una declaración de impuestos represente el poseer una vivienda.

Sabido es que cuando pagamos la hipoteca de nuestra vivienda principal, aquella porción del pago que está dedicada a satisfacer intereses se reflejará en nuestra declaración de impuestos como un crédito a nuestro favor.

Como si ya resultase poco aliciente las leyes favorecen a aquellos que poseen una propiedad, como vivienda principal, reduciéndoles los impuestos a pagar, relacionados directamente con esa vivienda, en una cantidad establecida por la comisión del Condado o Ciudad o Municipio correspondiente.

Por ejemplo, en el Condado Miami-Dade, en La Florida, la excepción de impuestos correspondiente será de $50.000, de la valorización total de la propiedad en cuestión. Personas que hayan enviudado, personas mayores de sesenta y cinco años y personas deshabilitadas, cuentan con beneficios adicionales.

En la ciudad de San Diego, California, sin embargo, me informaron que la excepción es de $75.000.00. Y es lógico, pues los precios de las propiedades en San Diego son más elevados.

Los requisitos para gozar de este privilegio son:

  • Aparecer como propietario de la propiedad antes del 31 de diciembre, del año anterior.
  • Presentar el formulario solicitando la excepción de impuestos antes del 1ro. de Marzo, del año en curso.

Desde luego, ya para este año el plazo está cerrado y no queda más que prepararse para el período de inscripción del año entrante, el cual abre el 1ro de Enero.

Pregunte en su municipio correspondiente la dirección de las oficinas adonde usted pueda tramitar su excepción de impuestos, también conocida por “Homestead Excepción” ¡Ah! Y no lo deje de la mano, pues aunque usted no lo crea hay miles de personas que nunca la han reclamado, bien sea por desconocimiento o por descuido.

  • A. “Tony” Ruano es autor del libro “Bienes Raíces. Manual práctico de compra, venta y administración” tony@ruanobrokers.com

Aparecen en esta nota:

 

Deja tu comentario