Embed

MIAMI.- Es pronto para cuantificar los efectos del huracán Irma en la economía del sur de la Florida. Lo indiscutible es que en las primeras semanas posteriores al paso del meteoro, habrá un repunte del desempleo que frenará la cuarta economía de Estados Unidos. Florida, que aporta el 5% del Producto Interno Bruto (PIB) a nivel nacional y el 6 % de los empleos de todo el país, ha quedado herida.

La normalidad regresará al Estado del Sol cuando desaparezcan de su geografía las imágenes de los árboles derribados, las zonas sin fluido eléctrico, los garajes inundados, los hoteles con apenas huéspedes, las playas llenas de escombros, los restaurantes vacíos y los puertos sin cruceros. Hasta que eso suceda, los pequeños empleos esos que viven del día a día estarán pasándola terriblemente mal.

Ese es el caso de las miles de mucamas que atienden los hoteles del estado con mayor afluencia turística del país. Hasta el mes de agosto, Florida había recibido 60 millones de visitantes extranjeros. El golpe afectara particularmente a taxistas, camareros, cocineros, oficinistas, maestros, todos lo que dependen de un cheque para poder llenar las despensas de sus hogares. Para ellos estas primeras jornadas después del paso de Irma serán muy duras, les arrebatarán sus escasos ahorros y elevarán sus asfixiantes deudas.

Nadie pone en duda la solidez de la economía de la Florida, que ha experimentado un auge poblacional que la llevó a alcanzar los 20,6 millones de habitantes y un crecimiento económico de 3,1%, comparado con el 1,5% registrado a nivel nacional, y un desempleo del 4%.

Florida es turismo y ahora mismo esta industria de 90.000 millones de dólares enfrenta un gran desafío, especialmente en Los Cayos, donde Irma descargó toda su furia para ocasionar los mayores destrozos que se recuerdan. Reconstruir las áreas afectadas costará un gran esfuerzo humano y el desembolso de un enorme capital.

En la veraniega Miami Beach cerca de 22.000 habitaciones hoteleras se mantuvieron vacías durante una semana. Los ingresos perdidos podrían superar los 25 millones de dólares, según cifras de esa Ciudad. Los turistas irán llegando poco a poco en la medida que se restablezcan los vuelos y la confianza en la ciudad “donde siempre brilla el sol”.

Existen diferentes criterios para valorar el costo económico que causó el huracán en la Florida, según The Wall Street Journal, la estimación de la agencia Moody´s Analytics sitúa las perdidas en 83.000 millones. Mientras que la firma de modelos de catástrofes Karen Clark & Co calculó que las pérdidas aseguradas de Irma en 18.000 millones de dólares. Irma ha sido, sin dudas, un disparo muy cerca de la línea de flotación de las aseguradoras en el estado, que tenían una reserva de 17.000 millones de dólares.

Pero la Florida también es campo, cítricos y frutas. El Estado del Sol es el mayor productor de jugo de naranja de los EEUU. Esta industria, que emplea a 45.000 trabajadores y contribuye con más de 8.000 millones de dólares a la economía del estado, fue también afectada por la fuerza implacable de los vientos que destruyeron más del 40% de los cultivos, precisamente en temporada de recogida de la cosecha.

La devastación agrícola fue gigante en el condado de Brevard, al oeste de Orlando. Los pastos para alimentar el ganado quedaron bajo el agua al oeste de San Agustín. Los productores de verduras han sufrido pérdidas inmensas. Los cosechadores de arándanos encontraron sus campos totalmente anegados. Se estima que las pérdidas de estas cosechas alcanzarán el 70%, apuntó el comisionado de Agricultura de la Florida, Adam Putman.

El efecto inmediato a todo este desastre será la subida de algunos precios de los productos agrícolas, como ha pasado ya con el precio del jugo de naranja congelado, que ascendió de $ 1.20 a $1.58 en una semana.

En cuanto a los bienes raíces, Irma afectará de forma temporal el atractivo del mercado inmobiliario. No debe alterar significativamente los precios de los bienes raíces debido a que el huracán, exceptuando el área de Los Cayos, no provocó grandes destrozos en los inmuebles. El efecto inmediato será que se retrasarán las entregas de propiedades que estaban listas para el cierre de la hipoteca. Los inspectores y tasadores deberán revisar estos inmuebles para dar el visto bueno o efectuar las reparaciones necesarias antes de finalizar los contratos.

La tormenta también puede acentuar la diferenciación de los precios de las propiedades nuevas y las propiedades de segunda mano, sobre todo las construidas antes de que fueran adoptados los rigurosos códigos de construcción surgidos después del huracán Andrew de 1992.

No se espera el estancamiento en el mercado inmobiliario que hubo después de los azotes de los huracanes Jeanne, Wilma y Katrina, hace una década. Lo que sí se prevé es una subida en las primas de los seguros, sobre todo en las áreas más expuestas a un fenómeno como el que acaba de ocurrir.

En resumen, la economía de la Florida tendrá una pequeña contracción en el último trimestre. Sin embargo, paradójicamente, se crearán muchas oportunidades laborales relacionadas con la reconstrucción y los arreglos de infraestructuras. Incluso, de un lado, la industria del seguro tendrá que contratar a miles de tasadores para poder hacer frente a las peticiones de cobros de las pólizas.

El lado negativo: subirán las pólizas de seguros y el precio de los productos relacionados con la agricultura estatal.

La industria turística, exceptuando Los Cayos, debe recobrarse casi de inmediato. Los vuelos internacionales pronto serán tan masivos como antes del meteoro. Los hoteles vuelven a ver la afluencia de visitantes… Poco a poco todo volverá a la normalidad. Una normalidad consciente de que, de vez en cuando, será interrumpida por una tormenta como Irma.

 

Deja tu comentario