Denuncian a Policía de Los Ángeles por manipulación de datos de delincuencia
Según señala la oficial en su demanda, en 2016 se reportaron un 10 % menos de asaltos agravados en las Divisiones Pacífic y Central al clasificar muchos de los delitos como menores en lugar de su caracterización real de violentos

LOS ÁNGELES.- Una oficial hispana del Departamento de Policía de Los Ángeles (LAPD) presentó una queja formal contra la entidad acusándola de clasificar erróneamente crímenes violentos en varias ciudades del condado para presentar un menor índice de criminalidad, se informó hoy.

La capitana Lillian Carranza alega en su querella que se le negó un ascenso en septiembre pasado a raíz de sus repetidas quejas por lo que calificó como "un encubrimiento complejo y elaborado" del incremento de delitos en el condado, informó hoy el diario "Los Ángeles Times".

Luego de asumir en 2015 como comandante de la estación de Van Nuys, área de gran mayoría hispana el norte de Los Ángeles, Carranza realizó sus propios análisis sobre de las estadísticas del LAPD y halló disparidades.

Según señala la oficial en su demanda, en 2016 se reportaron un 10 % menos de asaltos agravados en las Divisiones Pacífic y Central al clasificar muchos de los delitos como menores en lugar de su caracterización real de violentos.

El Departamento de Policía angelino contestó en un comunicado que los datos publicados son correctos y que ha desarrollado una unidad especial que los revisa y corrige cuando encuentra errores.

Luego de presentar varias quejas sobre lo que consideraba inexactitud de los datos -según la queja legal- en septiembre la oficial hispana fue informada que no recibiría una promoción debido a que "se estaba metiendo en otros asuntos".

La querella busca reclamar compensación económica por salarios y pensiones al no haber sido promovida, así como por factores negativos emocionales y físicos.

En 2014, una investigación del diario angelino encontró que el LAPD había clasificado erróneamente cerca de 1.200 delitos violentos durante el año estadístico que terminó en septiembre 2013.

Casos como asaltos físicos, apuñalamientos y robos, que deberían haber sido clasificados como asaltos agravados, fueron incluidos como ofensas menores y -según argumentó el diario- de haberse registrado correctamente la cifra de este tipo de crímen hubiera sido un 14 % más alta.

A raíz de la investigación, entre otras medidas correctivas, el LAPD creó la Unidad de Integridad de Datos, para analizar los reportes y corregir errores.

No obstante Carranza asegura en su querella que presentó las discrepancias ante esta unidad pero no se tomó ninguna acción.