EEUU expulsa a 15 diplomáticos cubanos de Washington
Consultado por Efe, un portavoz del Departamento de Estado se limitó a comentar bajo anonimato que el secretario de Estado, Rex Tillerson, "continúa evaluando los pasos" que se pueden tomar para "garantizar que el Gobierno rinde cuentas ante su responsabilidad de proteger a los diplomáticos".

WASHINGTON.- Estados Unidos instó hoy a Cuba a retirar de Washington a 15 diplomáticos, después de que el Departamento de Estado ordenara salir de la isla a más de la mitad de sus funcionarios hasta que se aclaren los misteriosos ataques "acústicos" sufridos por funcionarios estadounidenses.

El Departamento de Estado entregó una lista al embajador cubano en Washington con los nombres de las personas cuya partida pide en el transcurso de los próximos siete días, explicó hoy un alto funcionario de la Administración bajo condición de anonimato.

Estos diplomáticos no han sido declarados, no obstante, personas no gratas. "No es una señal de cambio en las relaciones ni una atribución de culpabilidad a Cuba de los ataques", dijo a la prensa el funcionario. El paso se da ante "la incapacidad de Cuba de proteger a nuestros diplomáticos", añadió.

Desde noviembre de 2016, 22 diplomáticos estadounidenses en Cuba han sufrido alteraciones en su estado de salud, que Estados Unidos califica como "ataques", con síntomas como pérdida de audición, mareos, zumbidos, dolores de cabeza, fatiga, problemas cognitivos y dificultades para dormir. La cifra dada hoy por el funcionario es superior en una persona a la que se conocía hasta ahora porque ha habido una reevalución de alguien que sufrió síntomas en enero.

El sindicato del Servicio Exterior de Estados Unidos aseguró recientemente que algunos sufrieron además "lesiones cerebrales traumáticas leves". El último episodio registrado por el Departamento de Estado se dio en agosto.

Los ataques, que medios estadounidenses describen como "acústicos", tuvieron lugar en residencias del personal diplomático y en hoteles que frecuentan ciudadanos norteamericanos.

Estados Unidos, que colabora en la investigación que lleva a cabo Cuba y que dirigen en paralelo una propia, no descarta que haya un tercer país detrás de ellos. Pero de momento nadie sabe cuál es la fuente que ha generado los problemas de salud a los estadounidenses.

"Hemos tenido un problema realmente grande en Cuba, tendremos algo que decir sobre esto bastante pronto", dijo Donald Trump el viernes pasado después de que el Departamento de Estado anunciara la retirada de más de la mitad del personal de la embajada hasta que se aclaren las cosas. "Han hecho algunas cosas malas", manifestó el presidente de Estados Unidos.

El Departamento de Estado no ha llegado a confirmar que los ataques se produjeran con un dispositivo "acústico", como han apuntado algunos medios de comunicación, y sigue investigando los sucesos, que comenzaron a registrarse a finales de 2016 y cuyo último episodio confirmado tuvo lugar este agosto pasado.

El Gobierno cubano ha negado toda relación con los ataques, que está investigando también, y los responsables de la pesquisa estadounidense no descartan que "un tercer país" pueda haber causado los incidentes.