El Tribunal Supremo de EEUU se divide ante un caso clave sobre el trazado de mapas electorales
Los nueve jueces del alto tribunal y los abogados de las partes debatieron sobre si manipular mapas electorales con el objetivo de beneficiar al Partido Republicano o al Demócrata puede llegar a un punto tan extremo en el que esté violando la Constitución

WASHINGTON.- El Tribunal Supremo de Estados Unidos evaluó hoy dividido entre sus miembros progresistas y conservadores un importante caso sobre manipulación de mapas electorales con fines partidistas, un asunto que podría impactar en el resultado de futuras elecciones legislativas.

Durante una hora, los nueve jueces del alto tribunal y los abogados de las partes debatieron sobre si manipular mapas electorales con el objetivo de beneficiar al Partido Republicano o al Demócrata puede llegar a un punto tan extremo en el que esté violando la Constitución.

La mayoría de las miradas estaban puestas en Anthony Kennedy, un juez moderado que está destinado a dar el voto del desempate entre los cuatro magistrados progresistas y los cuatro conservadores.

Kennedy se mantuvo en silencio durante buena parte de la audiencia, aunque formuló duras preguntas al abogado que representó al estado de Wisconsin, de donde procede el caso.

En Wisconsin, el año pasado, una corte federal dictaminó que el estado, controlado en 2011 por completo por los republicanos, impulsó un plan tan partidista para trazar los distritos electorales que violó las cláusulas de la Constitución que garantizan la igualdad de derechos y la libertad de expresión.

En concreto, los líderes republicanos del Parlamento de Wisconsin se reunieron con cada uno de sus legisladores en la conocida como "habitación de mapas", donde les hicieron firmar un acuerdo de confidencialidad antes de desvelarles cómo habían manipulado sus distritos para darles una victoria segura.

La técnica consistía en disminuir el peso de los votantes demócratas de Wisconsin, concentrando a la mayoría en un pequeño número de distritos en zonas urbanas, mientras que los republicanos pasaban a ocupar la mayoría de las circunscripciones.

La manipulación se produjo en 2011 y, en las tres elecciones siguientes (2012, 2014 y 2016), los conservadores lograron aumentar su poder en el Parlamento estatal al obtener una cantidad desproporcionada de escaños en comparación con los votos recibidos.

Los cuatro jueces progresistas del Tribunal Supremo consideraron que es hora de intervenir y acabar con un sistema que, de manera deliberada, pone en peligro la democracia de Estados Unidos.

"¿Qué es lo que está realmente detrás de todo esto? ¿Qué incentivo hay para que alguien ejerza su derecho a votar en esta situación?", se preguntó la jueza Ruth Bader Ginsburg, quien afirmó que el derecho a votar peligra con la actual manipulación, pues no se permite a los votantes elegir a sus representantes.

En desacuerdo con esas ideas, se mostraron los jueces conservadores, como Samuel Alito, quien consideró que la manipulación electoral es "desagradable", pero el Tribunal Supremo necesita un indicador "lo suficientemente concreto" para poder determinar cuándo es excesiva.

El debate sobre ese indicador nace de otro caso similar de 2004, cuando Kennedy abrió la puerta a declarar inconstitucional la manipulación con fines partidistas, pero dijo que era necesaria una técnica exacta para determinar cuándo se ha cruzado una línea roja y se ha desfigurado por completo el mapa electoral.

El caso ha despertado una gran expectación porque nunca, hasta la fecha, el Tribunal Supremo ha dicho que sea inconstitucional trazar los distritos electorales de manera que favorezcan la victoria de un legislador de un partido determinado, técnica conocida como "gerrymandering".

Fuera de la corte, el actor Arnold Schwarzenegger, gobernador de California por el Partido Republicano entre 2003 y 2011, participó en una manifestación para exigir el fin del "gerrymandering".

"El único que puede resolver este problema es el Tribunal Supremo, los (políticos) que han creado el problema no pueden solucionarlo, ellos lo han creado y quiere mantenerse en el poder", denunció Schwarzenegger, quien adaptó a las circunstancias su célebre "Hasta la vista, Baby" y clamó: "Es hora de decir, hasta la vista 'gerrymandering'.

Varios jóvenes se presentaron en la manifestación con trajes de plástico de color amarillo, como los que se usan para limpiar vertidos de petróleo, con el objetivo de mostrar que quieren limpiar un "tóxico" sistema que está dañando la democracia, según dijo a Efe uno de esos jóvenes, Teddy Rubo.

Los distritos electorales cambian cada vez que se hace un nuevo censo, por lo que la decisión del Tribunal Supremo impactará en las elecciones legislativas que se celebren a partir de 2020, momento en el que habrá un nuevo padrón.