WASHINGTON

Esposa de Alan Gross pide que no lo dejen morir en Cuba

Un nutrido grupo de manifestantes se reunió este martes frente a la Casa Blanca para pedir a Obama que interceda en la liberación del contratista estadounidense

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Un nutrido grupo de manifestantes se reunieron este martes frente de La Casa Blanca al cumplirse el cuarto aniversario del arresto del contratista estadounidense Alan Gross. (AP Photo/Charles Dharapak)

Buscando que el grito de “Traigan a Alan Gross de vuelta a casa” penetre las conciencias políticas de Washington, un nutrido grupo de manifestantes se reunieron este martes frente a la Casa Blanca, donde Judy Gross, esposa del contratista estadounidense, pidió al presidente Barack Obama que no lo deje morir en Cuba.

"Yo le he escrito personalmente muchas cartas al Presidente Obama", dijo Judy Gross. "Sin embargo, lo que he obtenido es silencio, nunca tuve respuesta como tampoco la tengo acerca de los motivos que no han permitido a nuestro Gobierno sacar de prisión en estos cuatro años a Alan, y no tengo motivos para creer que algún tipo de negociación se está llevando a cabo en privado".

La manifestación se desarrolló al cumplirse el cuarto aniversario del arresto de Gross en La Habana, el 3 de diciembre de 2009. El contratista cumple una condena de 15 años de cárcel en una prisión militar cubana.

Judy Gross relató cómo durante su última visita comprobó que su esposo se ha deteriorado visiblemente, algo que fue constatado -según dijo- por un grupo de médicos del Hospital Johns Hopkins, en Baltimore, que lo visitaron en julio y lo encontraron muy débil.

“Durante estos cuatro años que han pasado -manifestó Judy Gross a DIARIO LAS AMÉRICAS- he obtenido apoyo de altos funcionarios gubernamentales, pero no pasa nada y la única explicación es que Estados Unidos y Cuba han estado envueltos desde hace más de 50 años en una relación turbulenta y singular".

La mujer reveló que en su más reciente visita a La Habana fue recibida por el canciller cubano.

"Tuve la oportunidad de hablar con el ministro de Relaciones Exteriores de Cuba, Bruno Rodríguez Parrilla, quien junto a otros altos funcionarios me aseguraron que ellos están abiertos a negociar, pero Estados Unidos nunca ha respondido”, dijo Judy Gross, quien adelantó que su próximo movimiento, como medida de presión, podría ser contactar a las esposas de los “Cuban Five”, los cinco agentes condenados por espionaje en EEUU. Cuatro de los espías continúan presos en cárceles estadounidenses,

Según Peter Hakim, miembro del Interamerican Dialogue, la actitud del Gobierno estadounidense "es un misterio".

“En Cuba se ha creado la aureola de que [Los Cuban Five] son una especie de héroes, pero todo está enmarcado en la particular relación que tienen Estados Unidos y Cuba; sin embargo, no está claro el porqué Estados Unidos no ha sido más público en sus presiones contra Cuba”, resaltó Hakim.

Jonathan Lalley, del Consejo de Seguridad Nacional de la Casa Blanca, rechazó la percepción de que la administración Obama no esta haciendo lo suficiente para lograr la liberación de Alan Gross, de 64 años.

“El presidente Obama ha comprometido a líderes extranjeros y otras figuras internacionales para que utilicen su influencia con Cuba, para impulsar la liberación de Gross”, dijo Lalley a DIARIO LAS AMÉRICAS.

El funcionario agregó que el Departamento de Estado ha mantenido el caso de Gross a la vanguardia de las discusiones con el Gobierno cubano y que ha dejado en todo momento claro de la importancia que reviste para Estados Unidos, su bienestar.

“Adicionalmente se han contratado a una amplia gama de contrapartes extranjeras para instarles a abogar por la liberación del señor Gross”, insistió Lalley.

Luis Miranda, quien fuera hasta hace poco asesor de la Casa Blanca para asuntos de América Latina, opinó que la visita del Presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, a la Casa Blanca, representa una buena oportunidad para conversar también sobre el caso Gross.

“No hay nadie en la Casa Blanca que esté ignorando el centenar de personas que están reunidos al frente pidiendo liberación de Alan Gross. Lo cierto, es que el presidente Obama está reunido en estos momentos con el presidente Santos, de Colombia, un país que actualmente lleva negociaciones de paz con la guerrilla colombiana en La Habana y no me extrañaría que entre los temas de conversación se explore la posibilidad de que Colombia pudiera facilitar algún aspecto que ayude a la liberación de Alan Gross”, señaló Miranda.

El rabino Arnold Salzman, quien también participó en la vigilia, recordó que el tiempo se está acabando para Alan Gross, y expresó que mientras él lo acompaña con sus oraciones, es deber de Estados Unidos utilizar todo el poder que esté a su alcance para conseguir liberarlo de su ilegal arresto en Cuba.

“Sé que hay mucha presión para el Presidente de Estados Unidos, por tener que lidiar con Irán, con Egipto, con crisis alrededor del mundo, pero la esencia de nuestro país es velar por la protección y la libertad de todos y cada uno de los individuos y Alan Gross es un individuo que no goza de libertad”, enfatizó el rabino.

Durante la protesta, Judy Gross leyó una carta que su esposo le envió al presidente Obama reclamándole su involucramiento personal para lograr su libertad y traerlo de vuelta a casa.