WASHINGTON.- El presidente, Donald Trump, instó a su homólogo mexicano, Enrique Peña Nieto, a que deje de afirmar que su país no va a pagar el polémico muro fronterizo, a la vez que reconoce las dificultades para forzar al vecino del sur a cargar con la factura, reveló el diario The Washington Post.

"No puedes decir eso (que México no va a pagar el muro fronterizo) a la prensa. La prensa va a ir con eso y no puedo vivir con ello", dijo Trump a Peña Nieto en su primera conversación telefónica tras asumir la Presidencia, el 27 de enero, cuyas transcripciones han sido obtenidas por el Post.

En lugar de decir "No lo pagaremos", "deberíamos decir, 'Lo solucionaremos'. Se solucionará de algún modo", recomendó el mandatario a su homólogo mexicano, según las notas de la conversación telefónica, reportó la agencia de noticias EFE.

"Si vas a decir que México no va a pagar por el muro, entonces no quiero entrevistarme con vosotros nunca más porque no puedo vivir con ello", agregó Trump.

La controvertida propuesta del muro fronterizo fue uno de los ejes de la exitosa campaña electoral del entonces candidato republicano, quien se impuso a su rival demócrata, Hillary Clinton, en los comicios de noviembre de 2016.

Sin embargo, en la charla Trump sostuvo que "(el muro) es el tema menos importante del que estamos hablando, pero políticamente puede ser el más importante".

Peña Nieto, por su parte, reiteró que su posición "ha sido y continuará siendo muy firme, diciendo que México no pueda pagar el muro", al subrayar que es un tema relacionado con la "dignidad" y "tiene que ver con el orgullo nacional" de su país.

En un momento de la conversación, Trump llega a amenazar a Peña Nieto con la imposición de tasas a las importaciones mexicanas del 35 %, ya que como presidente se la han concedido "tremendos poderes sobre aranceles".

En Washington, los legisladores reconocen la dificultad de forzar a México a pagar el coste del muro, y el propio Trump ha apuntado que EEUU adelantaría el dinero y más adelante se buscaría el modo por el que el vecino del sur "reembolsaría" el gasto.

Por ahora, la Cámara de Representantes ha aprobado una propuesta presupuestaria para destinar los 1.600 millones de dólares solicitados por la Casa Blanca para el muro, una medida que tiene muy difícil aprobación por parte del Senado, mientras se espera que comiencen las labores de construcción a finales de este año.

Durante la conversación con el mandatario mexicano, al cual el recién juramentado presidente estadounidense se refirió en múltiples ocasiones por su primer nombre, Trump insistió en que ganó un buen porcentaje del voto hispano, aun cuando fue criticado por plantear combatir la “inmigración ilegal”.

“Gané con un gran porcentaje del voto hispano. Entiendo a la comunidad y ella me entiende, tengo un gran respeto por el pueblo mexicano”, señaló durante la conversación telefónica.

Luego se refirió al tráfico de drogas procedente de Mexico, que llega a lugares tan lejanos de la frontera como Chicago y Nueva York, y describió su victoria en el estado de New Hampshire fruto de su cruzada contra el narcotráfico porque “New Hampshire es una guarida infestada de drogas”.

Hello, Australia

Con el primer ministro australiano, Malcolm Turnbull, sostuvo una conversación telefónica, el mismo día, de la que se dijo en su momento habría terminado con Trump colgando el teléfono.

Aludiendo a amigos comunes y factores comunes, Trump resaltó primero el peligro del terrorismo internacional, lo que el premier australiano aprovechó para recordar al presidente estadounidense el acuerdo firmado con la administración de Barack Obama para traer a territorio estadounidense a un número superior a mil refugiados procedentes de Irán, Paquistán y Afganistán, a lo que Trump rápidamente se opuso por tratarse de “un mal negocio de Obama”.

Luego señaló que no le quedaría otra opción que “lidiar con los asuntos contraídos por su predecesor” y que de todas las llamadas que había realizado hasta el momento, a mandatarios de varios países, su conversación con Trumbull “había sido la más desagradable”.

“Mira, hablé con Putin, Merker, Abe de Japón y con Francia, y esta ha sido la conversación más desagradable porque, voy a ser honesto contigo, detesto la idea de traer a esa gente (a EEUU). Te garantizo que son gente mala”.

Luego recalcó: “Está bueno ya. He estado conversando todo el día por teléfono y ésta ha sido la conversación más desagradable del día. La llamada con Putin fue agradable. Ya esto es ridículo”.

Y el primer ministro australiano contestó con la propuesta de hablar sobre Siria o Corea del Norte.

“¡Qué locura!”, contestó Trump

“Gracias por su compromiso. Es muy importante para nosotros”, replicó Turnbull.

“Es importante para ustedes y embarazoso para mí. Es embarazoso. Te saco de un problema y tú me pones en problema ahora”, señaló Trump.

“Puede contar conmigo. Aquí estaré una y otra vez”, dijo Turnbull.

“Eso espero. Gracias Malcom”, finalizó Trump.

“OK, gracias”, completó Turnbull.

FUENTE: REDACCIÓN

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