WASHINGTON.- El presidente Donald Trump ha enviado mensajes de "aprecio" a través de su abogado John Dowd al fiscal especial Robert Mueller, que investiga los posibles lazos de su campaña con Rusia en las elecciones presidenciales de 2016.

Trump "aprecia lo que Bob Mueller está haciendo. Él me pidió que compartiera eso con él (Mueller) y eso es lo que he hecho", declaró hoy Dowd en una entrevista con el diario USA Today.

El equipo legal del presidente ha estado en contacto con la oficina de Mueller, confirmó el letrado, quien insistió en que en ese contexto le transmitió al fiscal especial los mensajes de "aprecio y saludos" del mandatario.

"Nos llevamos bien con Bob Mueller. Nuestras comunicaciones han sido constructivas. Pero es importante que nuestras comunicaciones sigan siendo confidenciales. Es importante que no haya habido ruptura alguna en nuestra confianza", subrayó el abogado.

Trump fue muy criticado en su momento por mantener contactos con el exdirector del Buró Federal de Investigación (FBI) James Comey, a quien despidió de manera fulminante en mayo pasado por su manejo de la investigación de la supuesta injerencia rusa en los comicios de 2016 y los presuntos vínculos de su campaña con el Kremlin.

El gobernante republicano habló varias veces con Comey, rompiendo así la tradición presidencial de no tratar de influir en la investigación de las fuerzas del orden.

En esas conversaciones, según Comey, Trump intentó convencerle de que eliminara partes de la pesquisa de la trama rusa e, incluso, le exigió lealtad, lo que desembocó en la designación de Mueller, otro exdirector del FBI, como fiscal especial de la investigación.

El presidente ha tildado la investigación de "farsa" y "caza de brujas" y sus colaboradores han criticado a Mueller, lo que ha desatado en Washington rumores sobre la posibilidad de que el mandatario destituya al fiscal especial.

Sin embargo, Dowd remarcó hoy que el cese del fiscal "nunca ha estado sobre la mesa".

"Eso es una manifestación de los medios. Mis tratos con Bob Mueller han sido siempre cordiales, respetuosos, como deben ser", agregó el abogado.

Numerosos legisladores, incluidos algunos republicanos, han expresado su inquietud ante un posible despido de Mueller a raíz de los recientes ataques de Trump al fiscal general, Jeff Sessions, por inhibirse de la investigación de la trama rusa.

Sessions se inhibió en marzo pasado después de que se supiera que mantuvo encuentros que luego trató de esconder con el embajador ruso en Washington durante la campaña electoral del año pasado.

La dureza de las críticas de Trump contra Sessions suscitó temores a que quisiera destituirle o forzar su dimisión.

El mandatario no puede cesar directamente a Mueller, pero sí puede despedir a Sessions y reemplazarlo por alguien más flexible que podría apartar al fiscal especial.

De momento, Sessión se ha negado a renunciar tras los ataques de Trump, quien a su vez ha dejado de hacerle reproches en público.

El pasado mes, el senador republicano Lindsey Graham advirtió de que cualquier movimiento de Trump contra Mueller podría suponer "el principio del fin de la presidencia de Trump".

La semana pasada se divulgó la noticia de que la investigación sobre Rusia que dirige Mueller ha adquirido entidad suficiente como para merecer la formación de un gran jurado.

La formación de un gran jurado, que permite requerir documentos y tomar juramento a testigos, es una señal de que la pesquisa rusa tiene más peso de lo que le gustaría al presidente.

El temor a que Trump sea capaz de provocar el cese del fiscal especial ha hecho que dos proyectos de ley bipartidistas se presentaran la semana pasada en el Senado para evitar ese extremo.

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