CARACAS.-REDACCIÓN

Los venezolanos no solo deben lidiar con la escasez de alimentos o medicina; ahora el agua también se ha convertido en un dolor de cabeza y desde hace más de un mes el suministro de este servicio se está ofreciendo escalonado, por horas y con muchas restricciones. Y es que los 18 embalses más importantes del país están en niveles críticos, debido a una sequía que afecta a la nación suramericana desde hace tres años, aunado a la falta de planificación y prevención de las políticas públicas. 

Ante la crisis del agua, la alianza de la oposición en Venezuela representada por la Mesa de la Unidad Democrática (MUD) difundió un documento en el que descarta que las fallas de distribución en el servicio de agua potable se deban a la sequía por el fenómeno "El Niño" como dice el Gobierno nacional y las atribuye a la deficiente administración y manejo del servicio.

"La crisis en el abastecimiento de agua potable en Venezuela obedece a una deficiente administración y al manejo inadecuado del servicio, y no como consecuencia de El Niño", indicó la ingeniera hidrometeoróloga Ángela González, quien fuera gerente de Planificación de Hidroven (casa matriz del sector agua potable y saneamiento) y sus filiales, informó la agencia EFE.

Según González, Venezuela es la nación andina que menor influencia recibe del fenómeno meteorológico "El Niño" que afecta al Pacífico y se traduce en escasas lluvias y altas temperaturas.

"Cuando inciden inadecuadas operaciones comienza el colapso y no se ofrece una respuesta óptima a la sequía, tal cual sucede ahora", subrayó.

La especialista, asesora del Banco Interamericano del Desarrollo (BID) objetó que, tal como atribuye el Ejecutivo, las dificultades confrontadas con el servicio de agua procedan de tres años continuos de sequía.

Explicó que los mapas del gubernamental Instituto Nacional de Meteorología e Hidrología (Inameh) revelan que entre mayo de 2014 y abril de 2015 hubo normalidad en los promedios de la mayoría de las áreas de influencia de los embalses que alimentan a los grandes sistemas de abastecimiento.

Asimismo, dijo que es el manejo que ejerce el sector público sobre el vital recurso el que torna más compleja la situación y no un fenómeno climático que consideró previsible por sus características de recurrencia que, indicó, es de uno cada dos años.

González recordó que entre 2000 y 2015 han ocurrido siete eventos relacionados a "El Niño", siendo los más fuertes los correspondientes al 2002-2003, 2009-2010 y el actual, 2015-2016.


Foto comparativa de dos embalses que surten gran parte del territorio nacional. (Fuente: Telesur)


De forma independiente del nivel de afectación, "las autoridades están obligadas a asumirlo en sus cálculos y planificaciones a la hora de establecer cualquier programa de abastecimiento o de empleo del agua", aseguró.

Según el ministro de Ecosocialismo y Aguas del país, Ernesto Paiva, la sequía provocada por el "El Niño" ha hecho que los 18 mayores embalses con los que cuenta Venezuela estén "muy cerca de la línea roja" o alcancen "niveles críticos".

Por ello, desde el pasado 4 de enero se implementó un plan de "suministro equitativo" que implica, según Paiva, la "corrección de las fugas de agua" en los acueductos del país y el racionamiento del servicio entre seis y cinco días a la semana en los que las válvulas son abiertas solo en horas de la mañana. 

Posición oficial

En días pasados, el ministro venezolano de Ecosocialismo y Aguas, Ernesto Paiva, invitó a promover el ahorro de agua ante la fuerte sequía que vive el país provocada por el fenómeno climatológico El Niño.

Según un reporte publicado en el portal de la cadena informativa, subsidiada por el gobierno de Venezuela, Telesur este fenómeno provoca intensas precipitaciones en el sur del continente americano, mientras que en la zona norte de Suramérica, como el caso de Venezuela, se registran fuertes sequías. Los principales embalses de esa nación se han visto afectado por el período de sequía que podría prolongarse hasta abril. 

Agua "potable" con mal olor

Desde hace dos años el agua potable que llega a los hogares de algunas zonas de Caracas, capital de Venezuela, sale con un olor fétido y ha llamado la atención de los ciudadanos quienes no encuentran a quién reclamar un mejor servicio. En zonas residenciales capitalinas, los habitantes aseguran que cuando se bañan se ven envueltos en gases desagradables que salen de las tuberías. Hay denuncias aún más graves que indican que cuando los grifos no se abren por varias horas y sale el primer chorro de agua viene con un olor podrido; por lo que deben dejar correr por lo menos un minuto antes de usarla. 

Hace veinte años, los venezolanos que querían conocer más sobre el estado del agua, podían pedir un análisis al organismo oficial de la época llamado INOS; pero estos estudios dejaron de hacerlos y muchos menos se presta el servicio a solicitudes privadas. En Venezuela es imposible conocer la pureza del agua que llega a los hogares. 

 

 

Deja tu comentario

Lo último

Encuesta

¿Si el plebiscito fuese hoy usted votaría a favor del acuerdo de paz en Colombia?

Las Más Leídas