Sin embargo, el desarrollo tecnológico va acompañado de la seguridad para los usuarios, porque así como aumentan los cibernautas por internet, así mismo se incrementan los ciberdelincuentes, que son expertos en informática para engañar al usuario y robarle información, dinero o cuentas importantes como los emails o las redes sociales.

El problema es que las personas siguen creyendo que estos riesgos son ajenos y que solo a algunos les pasa por ser populares, famosos, reconocidos o millonarios, pero no siempre es así, pues los robots o los software maliciosos no distinguen entre unos y otros, más bien atacan a quienes menos están protegidos.

Así como uno se organiza en la vida real, así mismo debe ser en el espacio digital”. En un ejemplo, si usted pierde su carnet de la universidad, del trabajo o la tarjeta de crédito debe llamar a reportarla, cambiar los datos y muchas veces hasta pagar un monto por la recuperación, así pasa en redes, uno debe estar pendiente de lo que maneja allí y debe cuidarlo como si fuera un objeto físico.

En ese sentido, es importante que elimine los correos que ya no use, que no agregue gente que no conoce en las redes, que si va a manejar temas laborales abra una cuenta solo para ello y por supuesto, que esté pendiente de las contraseñas que use, ya que estas deben ser ilegibles y seguras.

Contraseñas fuertes y seguras

De acuerdo con ESET, usted puede mejorar la seguridad con pequeños cambios como: evitar las contraseñas de una sola palabra, por ejemplo la contraseña ‘frutillas‘, puede descifrarse fácilmente. Por lo tanto, la manera de reemplazar las contraseñas como las conocemos es la utilización de frases, agregando mayúsculas y sumar algunos números o caracteres especiales.Y, en cuanto a la longitud, se recomiendan al menos doce caracteres. Es útil la creación de frases para que sean más fáciles de recordar.

Además, las contraseñas no deben ser compartidas con nadie, no deben repetirse entre distintas plataformas: la del correo no puede ser la misma que la de una red social y deben ser fáciles de recordar.

Y ¿si sospecho que me han hackeado qué hago?

Lo primero que se recomienda, es que cambie su contraseña desde otro dispositivo que sea seguro, sin embargo, siempre es aconsejable cambiar las contraseñas de manera periódica; así, si alguien roba su clave y usted no se entera o no siquiera lo sospecha, podrá mitigar el riesgo. Por último, debe revisar si sus soluciones de seguridad se encuentran actualizadas y funcionales antes de volver a utilizar ese dispositivo.

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