Alcalde Tomás Regalado: "La FPL tiene 'licencia para matar'"
El edil aseguró que además de los estragos del huracán Irma, hubo mal manejo de los recursos disponibles por parte de la empresa eléctrica FPL y otras instituciones públicas y privadas

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@danielcastrope

MIAMI.- El alcalde de Miami, Tomás Regalado, manifestó su enojo por algunos problemas del municipio que encabeza, originados tras el paso del huracán Irma, y por los cuales responsabilizó a la empresa eléctrica, Florida Power & Light (FPL), al Condado Miami-Dade y a la firma Redwood Housing Partners, propietaria de los edificios Civic Towers, en Allapattah.

Para Regalado, la FPL tiene “licencia para matar” en la Florida y, según sus propias palabras, fue la causante de que el 95% de la ciudad de Miami quedara sin energía eléctrica, por no realizar las podas preventivas de los árboles que, tras los fuertes vientos, cayeron sobre el tendido eléctrico.

Al entregar a DIARIO LAS AMÉRCIAS un informe del impacto del meteoro en la Capital del Sol, el alcalde de Miami también culpó al Condado de no tomar las previsiones en cuanto a los semáforos que todavía siguen sin funcionar en al menos 30 intersecciones de la localidad.

El edil de los miamenses también se refirió en tono enérgico a la situación que están padeciendo los inquilinos de la tercera edad de las edificaciones Civic Towers, y afirmó que los responsables de que hayan quedado en la calle por más de 12 días, a su juicio, son el dueño de la propiedad y el Gobierno Federal, que provee los fondos para el alquiler, y por ello cree que el caso debe ser objeto de una investigación.

¿El Gobierno municipal tiene estadísticas de los daños causados por el huracán Irma en Miami?

Un mínimo de 1.500 árboles fueron arrancados de raíz, además de las ramas que también fueron partidas por el viento, que fue lo que provocó que el 95% de la ciudad de Miami quedara sin energía eléctrica. También tuvimos el problema de la marea que entró de una forma como nunca antes había golpeado el litoral de Miami, lo que hizo que se inundara el sector de Brickell, y que se afectara parte de Coconut Grove, con una gran destrucción en las marinas, en donde solo en una de ellas se hundieron 32 embarcaciones. Además, siete de los muelles quedaron destruidos. Asimismo, hubo mucha defoliación en los parques y calles. A un edificio se le voló el techo, sin consecuencias graves, pero lo que sí dañó a la ciudad fue la falta de electricidad, que trajo como consecuencia saqueos, de los que tuvimos 26 registrados, con 18 personas arrestadas.

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¿Se sabe a cuánto ascienden las pérdidas materiales?

Todavía no, pero puedo decir que las pérdidas en las marinas van a ser de decenas de millones de dólares, y en toda la ciudad, también van a ser decenas de millones, porque muchos de los árboles derribados por la fuerza del viento destruyeron aceras, contenes y partes de algunas calles. Todo eso requiere una reconstrucción costosa.

¿Quién paga esa reconstrucción costosa”, como usted la llama?

Eso tiene que pagarlo la Ciudad. Cada año, en los siete presupuestos que yo he presentado como alcalde, y este es el último, siempre he puesto cinco millones de dólares para contingencias que nunca habíamos tocado. El día antes del huracán, nosotros ya habíamos gastado gran parte de ese dinero. Todo el Cuerpo de Bomberos estuvo trabajando porque por primera vez se activa lo que llamamos una “alarma general”, porque venía un huracán categoría cinco. Eso significó el pago de tiempo extra a 700 personas. Por el lado de la Policía se declaró el estado Alfa Bravo, lo que también derivó en más pagos. Nuestros recogedores de basuras y escombros los acuartelamos en 10 estaciones de bomberos antes de la tormenta. Eso también significó más pagos. También compramos mucho hielo, que es muy necesario para los adultos mayores y los niños. Hicimos un contrato con una compañía de Georgia, a la que le compramos 10 rastras cargadas de hielo con la condición de que estuvieran aquí 12 horas después del huracán, como sucedió. Gastamos 117.000 dólares en hielo, que eso no lo reembolsa FEMA [Agencia Federal para el Manejo de Emergencias]. De igual forma, contratamos el suministro de 3.000 comidas para darles a las personas mayores.

¿Cuáles son las cuentas que paga FEMA?

Nosotros tenemos ahora mismo a un batallón de gente trabajando en las cuentas que le vamos a enviar a FEMA. Es probable que no las pague mañana, ni el mes que viene, tal vez se demore, pero está en los libros. Probablemente también rechace algunas. Usualmente el tiempo extra de los bomberos y los policías, FEMA lo cubre. Todos los gastos por el huracán en Miami pueden sobrepasar los 60 millones de dólares.

Algunos semáforos siguen apagados. ¿Cuál fue el impacto del ciclón sobre el sistema de semaforización de la ciudad de Miami?

El alcalde que debe responder a esta pregunta es el alcalde del Condado Miami-Dade, Carlos Giménez. Por ley, los semáforos y la señalización son responsabilidad y autoridad del Departamento de Obras Públicas del Condado.

Pero usted debe saber por qué algunos semáforos siguen sin funcionar en su ciudad…

Lo que pasa es que el Condado no tenía semáforos de repuesto, y tuvieron que esperar dos o tres semanas a que llegaran nuevos. Nosotros tuvimos agentes de la Policía en intersecciones; tuvimos agentes de servicios públicos también en esos lugares. Tenemos a los 28 agentes de tránsito en el downtown, pero no es suficiente porque todavía hay más de 30 intersecciones con problemas en los semáforos. Yo creo que faltó previsión del Condado, porque lo primero que rompe es un semáforo y si está colgando es más fácil que caiga. Nosotros planeamos enviarles cuentas a FEMA por este concepto, no al Condado porque estoy seguro de que ellos no nos van a pagar nada. Además, nosotros le servimos al Condado para comprar hielo, que ellos no habían comprado, usando el mismo contrato que nosotros teníamos con antelación.

¿Fue efectiva la labor de FEMA en su ciudad?

Yo creo que FEMA no ha fallado. Con el problema de los residentes de los edificios [Civic Towers] en Allapattah, personal de esa entidad se presentó al tercer día. Yo todavía no sé de dónde salieron y ofrecieron cupones a algunas de esas personas para irse a hoteles. Pero el problema es el proceso que debe manejar FEMA para otorgar algo. Sólo hay cuatro hoteles que cumplen los requisitos de FEMA y estaban llenos. Eso fue una tragedia; nos tocó buscar carpas para que esa gente durmiera y darles otros elementos para que pudieran estar fuera de sus apartamentos, todo pagado por la Ciudad de Miami, que no tiene nada que ver con HUD federal [Departamento de Vivienda y Desarrollo Urbano de los Estados Unidos].

¿A quién debemos culpar por la situación de los edificios Civic Towers?

Estoy completamente seguro de que la responsabilidad descansa sobre el dueño de la propiedad (Redwood Housing Partners) y también sobre HUD federal y su titular Ben Carson. Yo sé que HUD nunca inspeccionó esos edificios. La Ciudad hizo una inspección después de que se estaban cayendo, y los tuvimos que cerrar porque, además, esos edificios estaban inseguros, pero habitables antes del ciclón. Cuando se llevaron a esa gente a los albergues, como por arte de magia, las ventanas de los apartamentos las abrieron. Deben haber sido unos fantasmas. Cuando volvieron los residentes, después de que los botaron de los albergues, se encontraron todos los apartamentos inundados, y ahí fue cuando la Ciudad los clausuró. Yo no soy arrogante, pero en una reunión con funcionarios de HUD y representantes del dueño y los constructores, y otras personas, me levanté y dije que no me iban a insultar más mi inteligencia; ustedes me están mintiendo, les insistí, y me fui. Después el senador Marco Rubio se puso en contacto conmigo, quien se portó muy bien al pedirle al dueño de la propiedad que tenía que pagarles hoteles a los residentes.

¿Debe haber una investigación por este caso de Civic Towers?

No solo por este caso, sino por todos los casos. Esas personas son solo un modelo de cómo se maltrata a los ciudadanos mayores aquí y de cómo el Gobierno federal les da a empresas privadas millones de dólares para que esas personas puedan vivir decorosamente, y esas personas no se quejan porque les meten miedo de que si se quejan les quitan el apartamento. Son personas que no tienen a dónde ir, son muy frágiles. Debe haber una investigación federal porque ya llevan más de nueve meses construyendo y ya desde ese tiempo hay gente en hoteles desde febrero.

¿Cómo califica la forma en que la FPL afrontó el paso de Irma?

Todos culpan a la FPL, yo también, pero aquí todo el mundo tiene culpa por la sencilla razón de que el Congreso estatal, el estado de la Florida y la Comisión de Servicios Públicos le han dado licencia para matar, como James Bond, a esa compañía, y permitieron que no podaran los árboles que estaban enredados con los cables, pero al mismo tiempo hay una ley que no deja a las ciudades podar esos árboles, que deben hacerlo ellos, pero le dieron luz verde para no hacerlo. Ningún gobierno local puede regular a la FPL. Muchos de nuestros legisladores, el mismo gobernador y esa comisión son culpables.