MIAMI.- Carlos Curebelo, representante federal republicano por el distrito 26, precisó, en entrevista para DIARIO LAS AMÉRICAS, que cada día crece la posibilidad de que se pueda dar un consenso en América Latina para activar el mecanismo de la carta democrática en relación con Venezuela.

“Creo que en este momento es muy difícil predecir cómo van a votar los países, pero vemos que los pronunciamientos de los vecinos se inclinan más para buscar el cambio en Venezuela. El gobierno de Santos hizo una declaración contundente”, indicó el congresista cubanoamericano.

Explicó que el objetivo de la reunión que sostuvieron él, Ileana Ros-Lehtinen y Mario Díaz- Balart con el secretario de la OEA, Luis Almagro, el 19 de abril, el mismo día de la gran movilización de la oposición en Caracas, fue “reiterarle nuestro apoyo a esa organización basados en el papel que él está desempeñando. Sabemos que hubo un poco de revuelo hace una semanas cuando el nuevo Gobierno propuso un recorte drástico en el Departamento de Estado que podría afectar el compromiso de Estados Unidos con la OEA”.

Curbelo recalcó que en el Congreso ellos seguirán apoyando el presupuesto que destina Estados Unidos a la OEA, “especialmente ahora que está jugando un papel tan importante en la región, y no siempre ha sido así”.

La otra pregunta que surge de esa reunión con Almagro es si los congresistas cubanoamericanos estarían buscando un viraje en la política hacia Cuba en relación con las medidas tomadas por el presidente Barack Obama.

congresistas de Florida
De izq a derecha: Lincoln Diaz Balart, Carlos Curbelo, Ileana Ros-Lehtinen y Mario Diaz Balart.
De izq a derecha: Lincoln Diaz Balart, Carlos Curbelo, Ileana Ros-Lehtinen y Mario Diaz Balart.

Curbelo respondió que la buena noticia, “por lo menos”, es que “ha llegado a su fin la política de concesiones unilaterales e ilimitadas de la anterior administración. Siempre he abogado por una política coherente, no sólo hacia Cuba, sino hacia todos los países enemigos de Estados Unidos, que actúan de manera agresiva contra sus intereses a través del mundo, como lo hace la dictadura cubana. A esos países no se les debe hacer concesiones unilaterales. Al contrario, debe haber consecuencias por ese tipo de conducta”, enfatizó Curbelo.

Indicó que sabe que la actual administración en la Casa Blanca está en un “proceso de revisión” de la política hacia Cuba para que Estados Unidos “algún día pueda tener una relación sinceramente positiva con un nuevo gobierno en la isla”.

Vacío en la región

Curbelo dijo que Almagro reconoce las limitaciones que tiene con la problemática de Cuba porque la isla no forma parte de la OEA. Sin embargo, “aboga por los principios democráticos y ha sido explícito sobre la falta de respeto de derechos humanos y libertades básicas que existe en Cuba”, señaló el representante.

DIARIO LAS AMÉRICAS preguntó si esa reunión de los tres representantes del sur de la Florida no expresaba el vacío que ha dejado el Gobierno de Trump en los conflictos de América Latina, a lo que Curbelo respondió que dicho vacío “es una preocupación”.

Añadió, sin embargo, que “no es nada nuevo que el enfoque hacia la región haya sido insuficiente durante décadas. Diría que desde el Gobierno de Reagan no ha habido un compromiso serio de la política de Estados Unidos hacia la región”.

Reveló que hay ansiedad para que sea nominado por el Presidente un nuevo subsecretario de Estado para América Latina y aprobado ese nombramiento por el senado. El propósito es que “este Gobierno pueda desarrollar, en colaboración con nosotros, una política coherente en la región”.

Por el momento no espera cambios dramáticos en la relación de Estados Unidos con Cuba. “En algunos meses esperaremos cuál va a ser la política oficial de este Gobierno y esperamos que sea más firme y coherente que la de la anterior administración”, acotó Curbelo.

Sigue el lío de derogar y reemplazar el Obamacare

Uno de los grandes contratiempos de la administración Trump, en sus primeros 100 días de Gobierno, fue la imposibilidad de sacar adelante el proyecto de reformar la Ley de Salud Asequible, conocida como el Obamacare.

A pesar de que desde 2011 los republicanos intentaron derogar esa ley más de 30 veces, este año de 2017, con mayoría en las dos cámaras y con un presidente republicano en la Casa Blanca, no fue posible un consenso entre los republicanos para votar a favor de un proyecto propuesto por el presidente de la Cámara, Paul Ryan, y apoyado por el presidente Trump.

Ahora, en la Casa Blanca y en la Cámara quieren llegar a nuevos acuerdos entre todas las tendencias para sacar adelante un nuevo proyecto de reemplazo del Obamacare. “Ese proyecto está en veremos. En la Cámara, el liderazgo republicano sigue buscando un consenso que ha sido elusivo. Por ahora, no hay ninguna novedad. Es un momento muy controvertido. Vale la pena tratar de mejorar el sistema de salud de Estados Unidos, pero no veo una solución inmediata”, preciso Carlos Curbelo.

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