De la tormenta a la calma: Florida 60 días después de "Irma"
En las calles de Miami y varias ciudades aledañas, en donde los daños materiales estimados por la Universidad Internacional de la Florida fueron de 19.000 millones de dólares, las secuelas de "Irma" parecen ser ya un mal recuerdo

MIAMI.- Dos meses después de que el devastador huracán "Irma" tocara las costas del estado de Florida, la calma parece haber llegado para los más de seis millones de afectados que dejó allí el temporal tras arrasar con varias islas del Caribe.

En las calles de Miami y varias ciudades aledañas, en donde los daños materiales estimados por la Universidad Internacional de la Florida fueron de 19.000 millones de dólares, las secuelas de "Irma" parecen ser ya un mal recuerdo.

"Tuvimos pérdidas de más de 100.000 dólares en todo el condominio. El paso del huracán, que tocó tierra en Florida el 10 de septiembre, se llevó techos, arrancó árboles y destruyó muchas edificaciones pero poco a poco hemos ido recuperando lo perdido", dijo a dpa Nichole Smith, encargada de uno de los conjuntos residenciales más afectados en el sur del estado.

Aunque la restauración total no ha llegado, toneladas de escombros fueron recogidos, el servicio de luz está totalmente reestablecido y el gobierno federal ha entregado un apoyo total de más de 1.000 millones de dólares a las familias afectadas.

"Estoy aquí para recuperar algo de todo lo que perdimos", indicó enérgicamente Graciela Gómez, quien a sus 85 años mantiene un paso firme en medio de la extensa fila que debió hacer este jueves paHIUUra recibir una ayuda alimentaria de unos 800 dólares.

Como ella, más de 80.000 personas se presentaron esta semana en los lugares habilitados por el Departamento de Niños y Familias de Florida (DCF, por sus siglas en inglés) para aplicar al Programa de Asistencia de Nutrición Suplementaria de Desastre dispuesto federalmente en el "estado del Sol".

Para el secretario del DCF, Mike Carroll, "la operación federal del programa no tiene precedentes en cuanto al alcance geográfico, el número de familias atendidas y la cantidad de beneficios proporcionados para ayudarlas a recuperarse de una tormenta devastadora".

"Esta ha sido, por lejos, la mayor operación del programa de asistencia suplementaria de desastres en el país", agregó Carroll al cierre de los tres días adicionales dispuestos por el Departamento en los condados de Miami Dade y Broward.

La ampliación del plazo obedeció a la excesiva cantidad de solicitantes que se presentaron el pasado mes para recibir el bono de entre 300 y 1.700 dólares canjeables por comida.

La interminable hilera de personas al interior de los estadios Hard Rock y BB&T se reflejó en el caos vehicular alrededor de esos escenarios deportivos.

Las calles aledañas tuvieron por tres días una congestión inusual que requirió el apoyo de la policía y los bomberos, además del incremento en las llamadas al 911 por casos de deshidratación y fatiga.

"Llegué a la una de la mañana y prácticamente dormí en el carro pero valió la pena", aseguró Olga Gómez, una de las damnificadas que reconoció la oportuna acción del Gobierno tras el paso del huracán.

"El huracán nos obligó a botar mucha comida que se dañó por la falta de electricidad, perdimos tiempo de trabajo y muchas casas quedaron con daños que los seguros no cubrirán, pero siempre es bueno y oportuno recibir un dinero extra", reiteró.

La acción del gobierno del presidente Donald Trump en Florida contrasta con la difícil situación que aún viven millones de puertorriqueños tras el paso del huracán "María" por la isla hace más de 50 días.

Casi el 60 por ciento de la población de Puerto Rico, en donde más de 40 personas murieron a causa del ciclón, sigue sin electricidad y varios sectores no tienen todavía agua potable, por lo que el tema se ha vuelto controversia.

"La isla ahora necesita ayuda: fondos y asistencia de emergencia y restauración en una escala sin precedentes", dijo recientemente la presidenta de la Junta de Superv

isión y Administración Financiera de Puerto Rico, Natalie Jaresko.

Por su parte, la Agencia Federal para el Manejo de Emergencias (FEMA, por sus siglas en inglés) ofreció en las últimas horas transportar por vía aérea desde Puerto Rico hacia Estados Unidos a unas 3.000 víctimas de "María" que siguen en refugios.