MIAMI.- Tras varios intentos fallidos por urgir la costumbre de escuchar de pie el himno nacional o la jura de la bandera, el distrito escolar floridano de escuelas públicas del condado Orange, donde se encuentra la ciudad de Orlando, determinó requerir un permiso por escrito de los padres del menor que no quiera cumplir con la tradición.

La medida podría estar relacionada con la creciente tendencia de estudiantes de sentarse o arrodillarse durante la interpretación del himno nacional, a partir del hecho consumado hace unos seis meses por el jugador de fútbol Colin Kaepernick, para protestar contra lo que considera injusticia social con los afroamericanos y otras minorías en el país.

De hecho, recitar la jura de la bandera, conocida en inglés por Pledge of Allegiance, cada mañana es parte de la rutina en las escuelas. Pero, aun así, hay alumnos que prefieren quedarse sentados y en silencio durante la pronunciación.

Representantes de la autoridad educacional condal de Orange señalaron a medios de prensa que “sólo están tratando de hacer cumplir una ley estatal” que exhorta a participar en actos patrióticos.

Legalidad

El abogado Robert Lindsey, que forma parte de un equipo público legal en Orlando, confirmó a DIARIO LAS AMÉRICAS la existencia de una norma estatal “controvertida” que requiere el consentimiento de los padres para permitir que un alumno menor no permanezca de pie durante el acto patriótico.

“El estatuto estatal Education Code, Title XLVIII, K-20, establece que cada distrito escolar puede adoptar reglas para instaurar programas de naturaleza patriótica que fomenten el respeto por el Gobierno de los Estados Unidos, el himno y bandera nacional, y que a petición escrita de los padres, el estudiante debe ser excusado de participar en estos actos”, explicó el letrado.

Luego recordó que no es la única norma estatal ni nacional que exige la autorización de los padres de menores para que éstos participen en un acto u otro.

“Éste es un estatuto controvertido porque tiene un trasfondo político, si se quiere. Habla de respetar símbolos, incluso instituciones, como es el Gobierno, con los que un número de personas no se identifica por las razones que sean”, argumentó.

Derecho constitucional

Según el abogado Lindsey, “aquí se pone en juego el derecho constitucional de La Primera Enmienda, que garantiza la libertad de expresión”.

El debate data de los años 1940, cuando el Departamento de Educación del estado de West Virginia estableció que la jura de la bandera y el saludo a ésta eran requeridos por la ley estatal y el incumplimiento era penado con la expulsión del estudiante e incluso una multa a los padres.

“La querella llegó a la Corte Suprema, luego que un grupo de alumnos que profesaban la fe Testigos de Jehová fueron expulsados de los colegios. Entonces plantearon que lay estatal violaba sus creencias religiosas, las cuales, según ellos, exigían que no se dedicaran a estas prácticas seculares”, recordó el jurista.

Más tarde añadió que no le extrañaría que “el tema vuelva a tomar fuerza y que un tribunal federal intervenga para recordar lo que sucedió hace más de 70 años, cuando la Corte Suprema dictaminó la inconstitucionalidad de aquella ley estatal que obligaba a participar en un acto considerado patriótico”.

Mientras tanto, el Distrito Escolar de Miami-Dade (M-DCPS), en Florida, el cuarto más grande del país, con cerca de 380.000 estudiantes, no impone la participación ni requiere un permiso por escrito de los padres del menor, según explicó la especialista en educación de la autoridad antes mencionada.

“Normalmente todos participan pero si alguno prefiere sentarse o arrodillarse no lo amonestaríamos ni le exigiríamos el consentimiento de los padres”, recalcó.

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