MIAMI.- Anualmente son muchas las actividades que se realizan para sensibilizar a la comunidad sobre el impacto del cáncer de mama, una de las principales causas de muerte en la mujer tanto en Estados Unidos como el mundo, siendo la más reciente la tradicional caminata "Making Strides Against Breast Cancer", que este año llegó a su vigésimo quinta edición.

Este sábado cientos de personas participaron en las actividades que se celebraron el Marlins Park y el downtown de Fort Lauderdale con el objetivo de recaudar fondos para estudios sobre el cáncer de mama y para apoyar los eventos de prevención organizados por la Sociedad Americana Contra el Cáncer a lo largo de todo el año.

Miles de mujeres participan en estos eventos, son sobrevivientes, historias de vida que dan rostro a una realidad que golpea con fuerza. Este es el caso de Carla Hill, sobreviviente de cáncer de mama y activista, quien comentó a DIARIO LAS AMÉRICAS la importancia de involucrar a la comunidad en materia preventiva.

Su historia no es única, afirma que siempre había sido “una niña buena”, sin hábitos nocivos como cigarrillos o drogas, es una más de las miles de mujeres que pasan a formar parte de las estadísticas. “Me ejercitaba regularmente y llevaba una vida sana, pero nadie puede controlar la aparición de esta enfermedad. Sin embargo, sí puedes controlar lo que pasa después”, afirma Hill con entereza y seguridad.

Una belleza especial

Ella se identifica como una “breastless beauty”, y esta “belleza sin senos” es precisamente lo que define su actitud. Después de un trasplante de riñón y del cáncer de mama de un pecho, primero, y del otro, años después, se sometió a una doble mastectomía.

Ser auténtica, libre y segura de sí misma ha despertado respeto, curiosidad, pero también las burlas de quienes no entienden su postura. “Las mujeres no son sus pechos o su cabello, sino su mente. Ahí está el poder”, afirma Carla. De ahí que no eligiera la reconstrucción de sus senos, ni guiarse por un estándar de belleza femenina.

“Muchas veces he escuchado a las personas burlarse de mí cuando entro a un lugar. Se preguntan si soy un hombre porque no tengo pechos, y yo digo, ‘sí, un hombre muy apuesto’, porque nada me impide sentirme hermosa y fuerte. El hecho de que no tenga pechos y mi pelo sea corto no me hace menos femenina. Lo que realmente importa es vivir en tu verdad, y agradecer a diario por estar aquí”, enfatiza la ex porrista del Miami Dolphins, quien a pesar de los embates de una enfermedad que deja marcas imborrables, no ha perdido su capacidad para emocionar al público.

Carla Hill sabe, además, que la batalla contra la enfermedad no termina cuando los doctores confirman que ya no queda huella de cáncer en el organismo. Por eso una de sus mayores satisfacciones es hablar con su comunidad, alertar sobre la necesidad de hacerse chequeos para detectar a tiempo la presencia de la enfermedad y poder combatirla con mejores armas.

“Si tuviera que acercarme a una mujer que acaba de enterarse que tiene la enfermedad, la invitaría a investigar todo lo que está pasando con su cuerpo y sobre todo a seguir adelante y saber que tú eres tu mejor defensora, y tu prioridad en la vida es estar para quienes te necesitan y enfocarte en lo que te apasiona”, agregó.

“Vivo auténticamente, y toma mucho tiempo encontrarse a uno mismo, darse cuenta de que lo importante no es que la sociedad te acepte según los parámetros actuales, sino que tú te sientas cómoda con la persona que eres”, dijo Carla, quien lleva dos años libre de cáncer.

“No ha sido fácil, un día estoy feliz y otro no tanto. He aprendido a gritar, llorar y manejar muchas emociones. Pero al final del día, la confianza es lo que me da fuerzas para seguir”, afirmó.

Ellos también son victimas

El cáncer de mama no es un problema estrictamente femenino, porque aunque los hombres representan menos del uno por ciento de los casos, el camino para ellos es igualmente tortuoso. Tal es el caso de Keith Jarrett, de 70 años de edad, quien se enfrentó al diagnóstico con absoluta incredulidad.

“En 2008 encontré un pequeño bulto en mi pecho y mi hija, que es enfermera, me dijo que tenía que atenderlo seriamente pues podría ser cáncer de mama. Y yo le dije: ‘sí, claro’. Cuando me hicieron un chequeo, ahí estaba. Fue muy sorpresivo, jamás me habría imaginado que podía pasarme, y mucho menos ese tipo de cáncer. Para evitar que apareciera de nuevo me decidí por la mastectomía doble”, explicó este sobreviviente, para quien seguramente el perder sus pechos fue menos traumático, pero igualmente duro.

La lucha para combatir esta terrible enfermedad no se detiene, considerando que según datos de la Sociedad Americana Contra el Cáncer durante 2017 serán diagnosticados unos 252.710 nuevos casos de cáncer de mama invasivo aquí en Estados Unidos.

Aparecen en esta nota:

 

Deja tu comentario

Se está leyendo

Lo último

Encuesta

¿Cuáles creen que deben ser las prioridades para el nuevo alcalde de la ciudad de Miami?

Transporte
Seguridad
Vivienda asequible
Infraestructura para enfrentar inundaciones
Control de la construcción
ver resultados

Las Más Leídas