MIAMI.- Cuando el Dr. Jorge Acevedo salió de Cuba hace 24 años guardó en sus maletas dos sueños, junto a sus ropas, algunos libros y otros recuerdos. Eran dos, pero, en realidad, podrían haber sido uno solo: fundar una clínica en este lado del charco y llamarla La Colonia, como el sanatorio de su natal Sagua La Grande, aquel del portón clásico y leones con el escudo de España.

“Era en parte un sueño y en parte una nostalgia de la tierra donde crecí. Yo nací en ese hospital, ahí también hice parte de la carrera. Era un centro de referencia médica en Cuba y siempre pensé que si llegaba aquí y podía salir adelante como médico, crearía una clínica en homenaje al lugar al que le debo lo que soy”, contó a Diario Las Américas.

Casi un cuarto de siglo después, La Colonia, el centro médico que nació, casi como un experimento, en una pobre oficina de Hialeah, abrió su séptima sucursal esta semana en Kendall (5855 SW 137 ave) y planea extenderse por toda la ciudad.

“Seguimos creciendo, la idea es contar con un centro en cada barrio de Miami, para poder ofrecer así a la comunidad la atención con el concepto original de asistencia médica integral que nos caracteriza”, dijo.

Para Acevedo, una de las características principales de su empresa es la de ofrecer una atención en la que se quiebre la tradicional distancia entre médico y paciente: “esa frialdad con la que trataban los médicos fue una de las cosas que más me costaba entender cuando llegué aquí y por eso quisimos cambiar esa manera”.

La Colonia focaliza la atención médica integral y preventiva en personas mayores de 65 años, un público para el que, al decir de Acevedo, la cercanía del médico resulta fundamental.

El médico considera que el proyecto que encabeza es la demostración de lo que pueden hacer los inmigrantes en esta nación: “estoy profundamente agradecido de este país, que me dio la posibilidad de hacer realidad los sueños que traje de Cuba. La Colonia es eso, la materialización de mis sueños como inmigrante.”

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