Las sorpresas de las elecciones municipales del Condado Miami-Dade
A pesar de una baja participación (15%), hubo algunos resultados inesperados que confirman que toda elección, por poco atractiva que sea, tiene sus sorpresas.

MIAMI.- Este viernes, a las 10:00am, se contarán las boletas provisionales de la elección del pasado 7 de noviembre y además se hará el reconteo de los votos del distrito 3 de la ciudad de Miami para saber quiénes irán a la segunda vuelta el próximo 21 de noviembre.

La junta de escrutinio tendrá que certificar esos votos provisionales (se generan cuando no hay claridad de si el elector está habilitado para votar, o no se pudo comprobar su identidad en el puesto de votación) y añadirlos al conteo general de sufragios.

Este jueves se hará ese conteo para Miami Beach. Y el viernes para la ciudad de Miami, La Playa y Hialeah.

Sin embargo no deja de ser sorpresivo que en el distrito 3, en el que participaron apellidos como Carollo, Barreiro y Regalado, un “desconocido” (Alfonso “Alfie” León) esté disputando su paso a la segunda vuelta con un peso pesado como Joe Carollo. También llama la atención que después de estar involucrado en varios escándalos políticos y desarrollar una campaña considerada por varios analistas como “sucia”, Joe Carollo haya sobrevivido.

En el distrito 4 de la ciudad de Miami ganó, con un amplio margen, Manolo Reyes, un hombre que ya llevaba seis intentos de llegar a un cargo de elección popular.

Referendos

El alcalde Tomás Regalado termina su mandato con una importante victoria: la aprobación del bono de obligación general de 400 millones de dólares, destinado a mejorar la seguridad ciudadana, construir más parques, desarrollar la infraestructura para enfrentar las inundaciones producidas por el incremento en el nivel del mar e inyectar recursos en vivienda pública.

Sorprende que esta iniciativa haya ganado de manera tan holgada, si se tiene en cuenta que será un préstamo de la ciudad que pagarán los residentes propietarios de inmuebles durante un lapso de 20 a 30 años. Aunque la promesa es que, con esa emisión de bonos, no va a subir la tasa de intereses en el pago del impuesto de propiedad para los residentes de la ciudad de Miami.

Pero se añade una nueva obligación a la cuenta de impuestos que debe pagar un propietario.

El que sale con una nueva derrota en las urnas, en el terreno de los referendos, es el alcalde saliente de Miami Beach, Phil Levine.

Esta vez los residentes votaron en contra de una ordenanza que prohibía la venta de alcohol en cinco establecimientos de Ocean Drive, entre las dos y cinco de la mañana.

El No casi dobló al Si, en un debate en el que, además, no hubo información oportuna, suficiente y objetiva para educar al electorado en los beneficios de esa medida, más allá del caballo de batalla de la seguridad pública.

Pero es claro que dos de los grandes negocios que hubieran sido afectados con la medida – Mango´s y Clevelander- se emplearon a fondo para derrotarla.

Asistencia a las urnas

La abstención, aunque crónica para este tipo de elecciones, sigue sorprendiendo porque aún es difícil de entender por qué el poder local, en el que se deciden cosas vitales para la cotidianidad de millones de personas, atrae a tan pocos votantes. ¿No les importa que haya soluciones para el transporte público? ¿No les interesa qué tasa de impuestos tendrán que pagar, como propietarios, a los bomberos, al sistema escolar o a las bibliotecas? ¿No les preocupa las medidas que se tomen para incrementar la seguridad, si debe haber mayor o menor número de policías en las calles? ¿No les inquieta que de pronto su vecindario, por un cambio de zonificación decidido en una comisión, se convierta en un enjambre de grandes edificios?

Es increíble que tres municipios clave en el condado Miami-Dade hayan tenido, en la práctica, candidatos únicos para la alcaldía. Francis Suárez, (ciudad de Miami), Carlos Hernández (Hialeah) y Dan Gelber (Miami Beach) lograron sus victorias sin mayores contratiempos, con unos contendientes débiles o desconocidos, que lograron un número ínfimo de votos.

En 2013 en La Playa, por ejemplo, hubo tres candidatos fuertes (Phil Levine, Michael Gongora y Steve Berke) que buscaban reemplazar a la alcaldesa Matti Herrera Bower.

En la ciudad de Miami, ese mismo año, Tomás Regalado tuvo como adversario a Francis Suárez quien debió renunciar ante el escándalo generado por el presunto intento de un manejo ilegal de votos por correo.

Y otra sorpresa: a pesar de los obstáculos aparecidos durante el transcurso de su campaña, en los que hubo hasta el intento de que un tribunal descalificara su postulación, los votantes de Hialeah reeligieron a Carlos Hernández y aprobaron que el concejo de la ciudad venda propiedades del municipio, en medio de denuncias de los exalcaldes Julio Martínez y Raúl Martínez.