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MIAMI.- Irma llegó con furia y se fue dejando una estela de destrozos en el condado Miami-Dade, cuya comunidad esperó durante varios días el paso de un huracán que se esperaba de frente, pero que a última hora desvió su curso hacia el oeste de la península de la Florida.

Los daños causados por el fenómeno natural, que es uno de los más catastróficos formados en aguas del Atlántico, se hicieron sentir especialmente sobre el tendido eléctrico, semáforos, árboles, cercas de casas, telefonía móvil y algunas obras de construcción. También provocó inundaciones.

Los residentes del Gran Miami estaban preparados para un embate mayor, y aunque todavía en los momentos previos al paso del ciclón había personas protegiendo sus viviendas, en términos generales la comunidad acogió los llamados para instalar contraventanas y asegurar cualquier otro elemento en patios y terrazas.

Caen dos grúas

Entre los momentos más peligrosos generados por la tormenta destaca la caída de una grúa sobre un edificio en construcción en el downtown de Miami, a raíz de los fuertes vientos del huracán, sin que nadie haya resultado herido.

Asimismo, una segunda grúa de construcción cayó en la zona de obras ubicada en el 600 NE 30th Terrace, cerca de donde colapsó la primera. De igual manera, ninguna persona resultó herida, según reportaron las autoridades municipales.

Las grúas habían sido un motivo de preocupación en los días previos a la tormenta, pero los urbanizadores reclamaban que esas estructuras habrían sido ideadas para resistir hasta vientos de 150 mph.

Por otra parte, las autoridades decidieron no retirar las más de 25 que están situadas en obras de la ciudad de Miami, bajo el argumento de que desmontarlas tardaría más de 15 días.

Inundaciones

Las inundaciones por los aguaceros derivados del huracán fueron evidentes principalmente en zonas bajas del condado como Miami Beach, South Beach, Key Biscayne y Brickell, entre otras, en algunos casos por acumulación de agua lluvia y en otras por el desbordamiento del mar.

DIARIO LAS AMÉRICAS pudo comprobar inundaciones que aún persistían el lunes en Biscayne Boulevard, Avenida Krome, varias calles en el sector de Kendall, y en calles y zonas de parqueo de la ciudad de Doral.

En Miami Beach, la avenida Collins estaba anegada desde antes de que pasara el fenómeno, y más tarde se convirtió en una especie de riachuelo cuando arreciaron las lluvias, hecho que algunos residentes aprovecharon para salir a mostrar sus habilidades con las tablas de surfear.

Árboles caídos

El común denominador de los efectos de la tormenta a lo largo y ancho de Miami-Dade mostraba un elevado número de árboles derribados por la fuerza de los vientos que, en algunos momentos, registró alrededor de las 99 mph.

En el suroeste del condado, el tránsito de vehículos por avenidas como la 157 y la 147 del SW se tornaba complejo por la cantidad de arbustos sobre las vías. Igual sucedía en otras áreas como Brickell y puntos de Coral Gables.

Varios de los árboles cayeron sobre vehículos en las zonas de parqueo de algunos repartos. En el condominio Kendall Tower Lakes un enorme árbol destruyó una patrulla del Departamento de Policía de Miami, al sucumbir ante el embate del viento.

Fluido eléctrico

Una de las consecuencias de Irma, que más causó malestar entre la comunidad, era la falta de fluido eléctrico en vastos sectores del condado, en donde unos 900.000 usuarios se encontraban sin el servicio hasta antes del cierre de esta edición.

En las primeras horas del lunes, en ciertos puntos de Kendall había cables rotos por la caída de árboles o de postes del alumbrado. De igual manera, en el trayecto de la autopista 836 el tendido eléctrico resultó afectado.

Ante la emergencia, cuadrillas de la FPL y de otras compañías trabajaban para restablecer el servicio, mientras que voceros de la mencionada firma coincidían en informar a la comunidad que el corte intempestivo de energía podría tardar varios días.

Sin clases en escuelas

Debido a los posibles estragos causados en las edificaciones de las escuelas públicas, el regreso a clases en las instituciones del condado estaba por definirse aún en la tarde del lunes, pero el superintendente escolar Alberto Carvhalo esperaba poder reabrirlas a más tardar el jueves.

Según Carvhalo, inicialmente se había informado que el reinicio de la agenda escolar sería el miércoles. Sin embargo, los reportes entregados por los directores de algunos de los establecimientos educativos ocasionó que la fecha se dejara abierta.

La mayoría de los refugios que funcionaron durante el paso de la tormenta fueron habilitados en escuelas del condado, y las autoridades estiman que en esos planteles el retorno a clases podría ser el próximo lunes.

Saqueos

Como ha sucedido en otras ocasiones, las calles vacías sirvieron de marco para que algunos antisociales intentaran saquear viviendas o establecimientos comerciales.

En la ciudad de Miami, el alcalde Tomás Regalado hablaba de al menos 26 arrestos que se realizaron en cumplimiento de un decreto de toque de queda que restringía a la comunidad salir a las calles entre las 7:00 p.m. y las 7:00 a.m.

En la localidad de Weston, en Broward, oficiales de la Policía de ese condado vecino de Miami-Dade impidieron un saqueo y en medio de la acción se produjo un tiroteo que dejó a un sospecho herido de bala.

Otras consecuencias

El huracán Irma será recordado por los severos problemas que generó en muchas viviendas de las 34 ciudades del condado, especialmente en tejados y cercas, y por la pérdida de elementos de patio.

Una vivienda ubicada en la esquina de la avenida 152 y la calle 23 del suroeste perdió un enorme portón que cayó al suelo por las fuertes ráfagas de viento.

Entretanto, una extensa cerca de un condominio ubicado en la avenida 157 entre las calles 80 y 88 del suroeste se desplomó dejando expuestas al fuerte viento a una larga hilera de casas, de las cuales solo unas pocas tenían contraventanas.

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