MIAMI.- Hay mucho miedo en la comunidad inmigrante del sur de la Florida. Esa es la apreciación que compartieron varios activistas en una reunión, celebrada en la noche de este miércoles, en la sede de Kendall del Miami-Dade College.

Y ese sentimiento lo reafirmó el hecho insólito de que al principio del evento, un grupo de seis jóvenes irrumpió en el escenario, en frente de los panelistas, y desplego una pancarta que decía: “asegurar nuestras fronteras, asegurar nuestro futuro”. Ellos son miembros de una organización neonazi llamada “Identity Europa”.

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Momento en el que jóvenes neonazis irrumpen en el escenario y despliegan una pancarta.
Momento en el que jóvenes neonazis irrumpen en el escenario y despliegan una pancarta.

Francesca Menes, de la Coalición de inmigrantes de Florida, y moderadora del evento, expulsó del recinto a estas personas que lo abandonaron de manera pacifica.

Después del incidente continúo la reunión, organizado por el grupo “Defensa de Soluciones Locales” (lanzado en 2017 por el alcalde de Tallahassee, Andrew Gillum) que tiene el objetivo de luchar contra la tendencia nacional, por parte de los estados, de tratar de quitarles poder, mediante propuestas de ley, a los gobiernos locales en temas como el salario mínimo, la defensa de las minorías y la protección del medio ambiente, entre otros.

Estuvieron también presentes en el auditorio del MDC el senador estatal demócrata José Javier Rodríguez –quien es precandidato a la cámara federal por el distrito 27, posición que dejará vacante la republicana Ileana Ros Lehtinen- y la comisionada por el distrito 8, Daniella Levine Cava.

Rodríguez fue el orador principal. Habló de “crear un ambiente favorable en Tallahassee”, desarrollado por las organizaciones y personas defensoras de los indocumentados, tanto para derrotar propuestas anti inmigrante, como para sacar adelante leyes que favorezcan a esa comunidad.

Citó el ejemplo la aprobación de la ley que permite que los “dreamers” (los estudiantes indocumentados hoy en día muchos de ellos con un estatus migratorio que podría estar en riesgo) paguen las matrículas universitarias como residentes de la Florida.

El documental

Antes de empezar la discusión con los asistentes, se proyectó un documental llamado “La deportación de la inocencia”, dirigido por Francisco Alarcón. El filme gira alrededor de la tragedia de la separación de padre e hijos o la deportación de familias enteras, con niños nacidos en Estados Unidos.

Da cifras como que en ese país viven 5.5 millones de niños con padres indocumentados; 9 millones de familias viven una situación mixta: algunos de sus miembros tienen estatus migratorio y otros no. Y las dos terceras partes de quienes son expulsados del país no tienen antecedentes criminales.

En la película, la directora de unos de los albergues para niños con padres deportados, preguntó “¿qué va a pasar cuando esos niños crezcan y se den cuenta de que el país donde nacieron les quitó la oportunidad de vivir con sus padres?”

Los panelistas

Hubo un panel compuesto, además de Levine Cava, por Kathy Carvajal, del sindicato SEIU; María García, de la Liga de Mujeres Votantes; Jeannette Smith, directora ejecutiva de la organización que aglutina a varias religiones en defensa de los trabajadores, y Rosana Araujo, activista comunitaria.

Carvajal dijo que en el condado Broward ha habido una actitud mucho más de acogida a los inmigrantes. Indicó que en el presente luchan por una ordenanza que busca proteger a la comunidad indocumentada de las políticas federales. “Las escuelas de ese condado, por decisión de la comisión, son espacios donde no se pueden aplicar las leyes migratorias”, recalcó.

También dijo que las políticas antiinmigrante no están generando una comunidad más segura. “Estamos contra la criminalización de los inmigrantes”, expresó.

Smith puntualizó que la falta de estatus migratorio puede hacer a una persona muy vulnerable. Levine Cava añadió que “mucha gente está clandestina con miedo a colaborar con la policía”.

García enfatizó en la participación ciudadana, en una comunidad como la de Miami-Dade, en la que el 50% de sus residentes nacieron en otro país distinto a Estados Unidos. “Hay que crear políticas para que las ciudades les den la bienvenida a los inmigrantes”.

Replantear el lenguaje

Para Smith el término “ciudad santuario” es un concepto de fe, de dar protección al extraño. “Nunca hemos sido ese tipo de ciudad, y me parece fantástico llamarla más bien “ciudad que le da la bienvenida a los inmigrantes”.

En ese sentido también estuvo de acuerdo Araujo, quien opinó que ese término de “ciudad santuario” puede traer problemas económicos a los municipios. “Deben hacerse políticas públicas que le den la bienvenida a los inmigrantes y refugiados. Que no sea algo simbólico. Muchas veces el lenguaje no va con lo que se trabaja fuera de las comisiones [de los condados o ciudades] Es hora de exigir que esas palabras sean reales”, exclamó.

Levine lanzó la idea, que hay en otros municipios y condados, de crear una tarjeta de identificación municipal, como en Nueva York, para que los indocumentados puedan tener una cuenta bancaria, por ejemplo, o hacer otro tipo de trámites con el gobierno.

Se refirió al permanente control, por parte de los estados, de los gobiernos locales. “Lo local es más progresista. Recortar ese poder es una política basada en el miedo. Pero vamos a ganar pero no será fácil esa victoria”, precisó.

Vale destacar que al principio del evento seis jóvenes irrumpieron en el escenario, al frente de los panelistas, y desplegaron una pancarta que decía: “asegurar nuestras fronteras, asegurar nuestro futuro”. Ellos son miembros de una organización neonazi llamada “Identity Europa”.

 

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