MIAMI.- Esteban Bovo, presidente de la Comisión del Condado Miami-Dade, aseguró en conversación con DIARIO LAS AMÉRICAS que “sería realista pensar que, al final de este año, se podría tener un plan para empezar a decidir cómo va a ser la [nueva] corte [civil] y quién la va a construir”.

“Esto no es para que se demore cuatro o cinco años. Si no, se convierte en un tema político”, señaló el presidente de la Comisión.

Todo parece indicar que hay voluntad política, por parte de la Comisión y el sector judicial condal, de sacar adelante este proyecto, tras cuatro años de grandes debates y un revés electoral, cuando, en las elecciones del 4 de noviembre de 2014, se les preguntó a los votantes si aprobaban un bono de deuda para cubrir los gastos de la edificación.

De acuerdo con cifras oficiales, el nuevo edificio podría costar 360 millones de dólares.

La torre donde está ubicada en la actualidad la corte fue construida en 1928. La operación de mantenerla le cuesta a los contribuyentes del condado 3 millones de dólares anuales. Hace casi 90 años, esa edificación –emblema del downtown de Miami- albergaba a siete jueces que servían a una población que apenas alcanzaba 143.000 habitantes en todo el gran Miami.

Hoy, ese mismo edificio es ocupado por 600 empleados, 41 jueces y más de un millón de visitantes al año que recorren sus 26 salas.

Interés

Una resolución, aprobada por los comisionados el pasado martes, patrocinada por las comisionadas Sally Heyman (distrito 4) y Rebeca Sosa (distrito 6), pide al alcalde o a su representante que recoja solicitudes de interés de constructores, financistas, contratistas e inversionistas en bienes raíces para iniciar el proceso de la construcción de una nueva edificación.

Una de las condiciones no negociables es que las nuevas instalaciones de la corte tendrán que quedar en el área del downtown de Miami, donde funcionan otras instituciones judiciales y administrativas. “Es una condición imprescindible por la eficiencia. Hay que tener en cuenta que tres de nuestras cortes quedan en la zona. Ahora [además del Metrorail] pasará el [nuevo] tren. El transporte es muy importante. También se encuentran los negocios y los bancos. Y todo es más cómodo para las personas que vienen de otros países a juicios de arbitraje”, explicó la presidenta de la corte civil de Miami-Dade, la jueza Bertila Soto.

Posible ubicación

El Condado ha identificado seis sitios donde podría echarse a andar el proyecto.

La idea de reemplazar el antiguo edificio de la corte – llamado también Cielito Lindo- empezó a fraguarse en 2014. El año pasado, en el mes de junio, la Comisión aprobó una resolución que estableció un segundo comité para el estudio de la construcción de la corte, en el que se vieron varias modalidades de financiación, ya fuera a través de una clásica licitación, por parte de empresas privadas, o por medio de una alianza público-privada.

Ahora la Comisión le ha dado la tarea al Gobierno condal de pedir propuestas iniciales, con varias condiciones: que el lote donde se construya quede cerca a la actual corte, que tenga un área total de 600.000 pies cuadrados, con 46 salas y todos los servicios necesarios, así como la posibilidad de ampliación para que ese edificio pueda sumar otras 50 salas para el año 2035, espacio de 50.000 pies cuadrados para oficinas administrativas y el secretario de las cortes, además de un solo punto de seguridad por donde se pueda requisar a los visitantes, una zona de restaurantes que pueda atender a los empleados de la corte y a sus visitantes, integración de la tecnología como sistemas de archivo, video y audio conferencias, posibilidades de audio y video en las salas y recursos para la presentación de evidencias.

Financiación

Los proponentes podrían entrar en una licitación o ser escogidos sin necesidad de la misma. Además, todas las propuestas tendrán que ofrecer una alternativa de manejo financiero del edificio actual de la corte, considerado patrimonio histórico de la ciudad por el Registro Nacional de Lugares Históricos.

A partir de la aprobación de la resolución, el pasado martes 16 de mayo, el alcalde tendrá 45 días para recibir las propuestas de interés para construir la nueva corte de acuerdo con los lineamientos expresados.

“Soy muy optimista en este momento”, expresó la jueza Soto. En la reunión del consejo de políticas, el presidente de la Comisión Esteban Bovo dijo que “mi prioridad es resolver el tema de la corte civil, pero cada vez que la Comisión asume estas grandes obras el espectro del estadio de los Marlins está ahí”.

El llamado Marlins Park, construido en los predios donde quedaba el Orange Bowl, se financió a través de la venta de bonos de deuda de la Ciudad de Miami y el Condado Miami-Dade. Pagar esa deuda, en su totalidad, podría demorar más de 30 años con un costo, para los contribuyentes, calculado en más de 2.000 millones de dólares.

Sin duda, el estadio de los Marlins es el más caro en la historia de los Estados Unidos.

A la luz de esa ingrata experiencia es que Bovo quiere que en el proceso de negociación participen “hombres y mujeres exitosos de la empresa privada, que no tengan intereses en la construcción de la corte, y estén de nuestro lado cuando empiecen las negociaciones”.

De acuerdo con el presidente de la Comisión, por lo general los que negocian los contratos del Condado con el sector privado, son funcionarios que han estado vinculados muchos años al sector público, tienen mentalidad de gobierno y no de empresarios.

Según Bovo puede ser un panel formal o informal. Lo importante es que puedan analizar, bajo su perspectiva, las propuestas y aconsejar la mejor. “Me hace falta ese tipo de análisis de empresarios de nuestra comunidad que estén interesados en hacer un buen negocio”.

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