Un nuevo comienzo en unos Cayos heridos de muerte
Las labores de búsqueda de las autoridades del Condado Monroe han permitido encontrar a nueve personas muertas como consecuencia del poderoso ciclón en el archipiélago de la Florida

MIAMI.- Para los residentes de Los Cayos de la Florida, la ansiedad por la espera del paso del huracán Irma no fue tan traumática como lo está siendo llevar sus vidas a un estado de normalidad, en medio de la destrucción y la consecuente desolación del letal ciclón que cobró la vida de por lo menos nueve personas en ese territorio insular.

Después de acoger el llamado del gobernador de la Florida, Rick Scott, y de las autoridades locales, alrededor de 30.000 personas fueron evacuadas de Los Cayos, como medida de prevención, cifra que corresponde a casi la mitad de la población total del territorio insular. Pero otros prefirieron quedarse a “proteger” sus pertenencias.

Las autoridades informaron que diversas circunstancias relacionadas con el huracán Irma dejaron al menos 84 muertos desde que el meteoro inició su curso fatal por las islas del Caribe hasta llegar al sur de la Florida. Nueve de esos casos se produjeron en el condado de Monroe, vecino de Miami-Dade, un número que podría crecer mientras prosiguen las labores de búsqueda entre los escombros.

Entre las víctimas del fenómeno natural, la Oficina del Sheriff de Monroe identificó a un hombre de 62 años de edad, que fue encontrado muerto el sábado en Big Pine Key, al tiempo que los detectives de ese cuerpo policiaco estaban tratando de identificar a cuatro hombres blancos que también fueron hallados sin vida.

Tres de los hombres son de barba y cabellos grises. El personal de rescate encontró a uno de ellos debajo de los escombros en la calle 28, en Marathon, otro en un barco parcialmente hundido frente a la costa de Stock Island y uno más, que llevaba un chaleco salvavidas de color rojo, frente al cementerio de Big Pine Key.

A esa cifra de muertos se suma otro hombre, de unos 59 años de edad, que resultó herido tras una caída y que fue declarado muerto más tarde en el Jackson Memorial Hospital, pero que el fin de semana no había sido identificado.

Un lento renacer

Una semana después de que Irma atravesara el Estado del Sol, los habitantes de la cayería floridana, que evacuaron días u horas previas a la tormenta, regresaban lentamente el sábado y el domingo para encontrar todo convertido en ruinas, en las áreas más afectadas, y un ambiente en el que se respiraba un penetrante olor a algas descompuestas por el intenso calor.

La recuperación sólo está comenzando, según lo reconocen las autoridades del Condado Monroe, y algunos lugares todavía permanecen inundados, mientras que cuadrillas de compañías locales, y otras procedentes de diferentes partes del país, continuaban trabajando para restaurar el fluido eléctrico en su totalidad en los caseríos más afectados. Cables y postes cayeron al suelo como resultado de la severidad de los vientos.

En Cayo Hueso hasta ahora no se han podido cuantificar los daños
En Cayo Hueso hasta ahora no se han podido cuantificar los daños.

Los cayos superiores, entre los que se cuentan Key Largo, Tavernier e Islamorada, han comenzado a “renacer” más rápidamente que los cayos ubicados en la parte media y baja del archipiélago, hecho que las autoridades atribuyen a la proximidad al continente. Desde Homestead, en el sur del condado Miami-Dade, hasta Key Largo el trayecto en vehículo es de 39 minutos, pero hasta Cayo Hueso hay que agregar dos horas más de viaje.

Por ello, en las primeras islas del archipiélago algunos sitios como hospitales, edificios gubernamentales, escuelas, instalaciones de alcantarillado, estaciones de bombeo de agua y tiendas de abarrotes ya estaban operando sin problemas desde el fin de semana anterior o, según el caso específico, próximos a abrir sus puertas este lunes.

Destrozos

Tras el paso letal por Los Cayos, Irma desató su furia sobre casas fijas y móviles, árboles, vehículos y, entre otras consecuencias nefastas, empujó barcos de todos los tamaños a la carretera US-1, que une al conjunto de islas, lo que llevó a las autoridades a cerrar en gran medida el acceso a esa zona del sur de Florida.

Cudjoe Key, donde el huracán tocó tierra el pasado 10 de septiembre, fue golpeado con mediana severidad, pero en Big Pine Key, a unos 10 kilómetros al este, la devastación fue generalizada y casi ninguna estructura quedó intacta. Los pocos residentes del área, que ya habían regresado el fin de semana, miraban lo poco que quedó entre suspiros y gestos de desconsuelo.

Las viviendas de madera quedaron completamente arrasadas

Las viviendas de madera quedaron completamente arrasadas

Adicionalmente, el avance de Irma a través de esta parte de la Florida sumió en oscuridad a centenares de hogares, pero, también, causó deterioro e inundó caminos que quedaron prácticamente intransitables. Pilas de escombros hacían ver los vecindarios como si una guerra acabara de terminar.

Al final de la cola del archipiélago, en Key West o Cayo Hueso, los destrozos fueron “menores”. Sin embargo, la edificación del hotel Bay Side Inn, situado en Roosevelt Avenue, frente al Golfo de México, sufrió la pérdida del techo. También algunas gasolineras mostraban los estragos del paso de la tormenta.

La Agencia Federal para el Manejo de Emergencias de los Estados Unidos (FEMA, por sus siglas en inglés) estima que el 25% de los hogares en los Cayos resultaron destruidos, convirtiendo algunos repartos de casas en “pueblos fantasmas”, cuyos residentes apenas inician la compleja tarea de reconstruirlos con ayudas federales.

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Islas indefensas

El archipiélago de Los Cayos de la Florida ocupa un área de 137 millas cuadradas en el sur del Estado del Sol, y es hogar de 73.090 personas, acorde con el censo del 2010. Por su baja elevación, un huracán potente como Irma pudo hacerlo desaparecer, al menos parcialmente y por un tiempo indeterminado.

En su punto más al sur se encuentra Cayo Hueso (Key West), que es la ciudad más grande del archipiélago, con 27.000 habitantes y la más cercana a Cuba, a una distancia de solo 90 millas. Otras localidades importantes del archipiélago son Marathon, que tiene una población de 8.900 residentes, e Islamorada, con 6.600.

Muchas gasolineras quedaron reducidas a escombros.
Muchas gasolineras quedaron reducidas a escombros.

Los Cayos de la Florida fueron golpeados por la peor tormenta que haya afectado a los Estados Unidos en su historia, el huracán del Día del Trabajo, ocurrido entre el 29 de agosto y el 10 de septiembre del año 1935. Esa tormenta trajo vientos de 198 millas por hora y fuertes inundaciones que causaron la muerte a más de 500 personas y fuertes daños a las obras de la Overseas Highway.

Irma ha sido una de las más poderosas tormentas formadas en el océano Atlántico, y antes de golpear el continente de Estados Unidos, tenía la denominación de “huracán de categoría 4”. Si su cono hubiera pasado por los Cayos en línea hacia el norte, como se preveía inicialmente, y no de costado, los resultados hubieran sido mucho peores.