El independentismo catalán: en claves antecedentes y argumentos 
Fueron sobre todo dos factores los que dispararon el movimiento independentista: el impacto de la crisis que sacudió España desde 2009 y la decisión del Tribunal Constitucional español de anular en 2010 algunos puntos del nuevo Estatuto de Autonomía catalán

MADRID.- España afronta una grave crisis institucional por el referéndum unilateral de independencia convocado por el Gobierno de Cataluña para el 1 de octubre y suspendido ya por la Justicia. La tensión es máxima a días de la votación, pero los anhelos independentistas de Cataluña tienen años de historia.

La comunidad autónoma nororiental, una de las más ricas y pobladas de España, es junto a País Vasco, Galicia y Andalucía una de las cuatro consideradas "históricas": las que habían iniciado un proceso para contar con una norma que regulara la región antes de la dictadura de Francisco Franco (1939-1975).

Ese alto nivel de autonomía fue reconocido en la Constitución española de 1978 (respaldada por una amplia mayoría en España y en la propia Cataluña), que por ejemplo dotó a la región de una Policía propia, los Mossos d'Esquadra. La lengua catalana, prohibida durante el franquismo, fue reconocida como lengua cooficial con el español.

La turística región con capital en Barcelona y patria de artistas de fama mundial como Salvador Dalí, Joan Miró, Antoni Gaudí o Joan Manuel Serrat cultivó siempre sentimientos nacionalistas alimentados por su identidad lingüística e histórica, las tradiciones culturales propias o el alto desarrollo industrial y económico.

Pero fueron sobre todo dos factores los que dispararon recientemente el movimiento independentista los últimos años: el impacto de la crisis que sacudió España desde 2009 y la decisión del Tribunal Constitucional español de anular en 2010 algunos puntos del nuevo Estatuto de Autonomía catalán, una suerte de Constitución regional.

Partidos independentistas culparon de la crisis a Madrid y explotaron el fallo como una humillación a Cataluña, al tiempo que se organizaban manifestaciones masivas en reclamo del derecho a decidir y el Gobierno catalán daba pasos hacia un referéndum secesionista.

Una consulta convocada en 2014 y declarada ilegal por la Justicia española motivó un juicio al entonces presidente del Gobierno catalán, Artur Mas, inhabilitado en marzo por dos años. Cerca de dos de los 7,5 millones de catalanes acudieron entonces a las urnas y votaron en un 80 por ciento a favor de una Cataluña independiente.

El Gobierno regional actual liderado por Carles Puigdemont firmó este mes la convocatoria de un nuevo referéndum para el 1 de octubre, cumpliendo lo anunciaba desde hace meses. El Gobierno central del conservador Mariano Rajoy la impugnó ante el Tribunal Constitucional y éste la suspendió, prohibiendo la votación "de facto".