Macron sufre revés en elecciones para renovar parte del Senado
La República en Marcha, el partido del presidente Emmanuel Macron, obtuvo una amplia victoria en las elecciones parlamentarias celebradas en junio para la Asamblea Nacional, pero la votación indirecta beneficia en cambio a los conservadores en el Senado

PARÍS.- El presidente francés, Emmanuel Macron, sufrió este domingo su primera gran derrota electoral en los comicios para renovar parcialmente el Senado, ya que los conservadores consolidaron su poder y el partido del mandatario perdió varias bancas, según reportaron medios locales.

Unos 76.000 políticos locales y regionales eligieron este domingo a casi la mitad del Senado galo. Estas elecciones indirectas determinan 171 nuevos senadores, de los 348 de la Cámara Alta del Parlamento.

"Los electores confirmaron a la mayoría en el Senado", dijo el presidente conservador de la cámara, Gérard Larcher, quien se postulaba para su reelección. La mayoría en la Cámara Alta es conformada por conservadores y centristas.

La República en Marcha, el partido de Macron, obtuvo una amplia victoria en las elecciones parlamentarias celebradas en junio para la Asamblea Nacional. Pero la votación indirecta beneficia en cambio a los conservadores en el Senado.

Macron solamente accederá a 23 asientos tras haber tenido previamente 29 en el Senado, mientras que los conservadores sumarán 149 escaños, siete más que antes, reportó la cadena BFMTV.

El Frente Nacional, de extrema derecha, no sumó más bancas a las dos de las que dispone desde 2014, indicó.

La elección del Senado es importante para Macron, ya que necesita una mayoría de tres quintos del conjunto del Parlamento para sacar adelante el próximo año sus reformas constitucionales.

Entre otras cosas, Macron quiere limitar a tres los mandatos parlamentarios para promover así una mayor renovación entre los representantes populares.

Los senadores son elegidos para un periodo de seis años y cada tres hay elecciones. La Cámara Alta tiene capacidad de decisión en la promulgación de leyes. Pero si no hay acuerdo, el Gobierno puede dar la última palabra a la Asamblea Nacional.