PEKÍN.- El escritor y activista chino Liu Xiaobo, ganador del Nobel de la Paz, murió este jueves a los 61 años, informaron las autoridades de Justicia de la ciudad de Shenyang, donde era tratado, bajo vigilancia, de un cáncer de hígado en fase terminal.

El defensor de derechos civiles chino fue condenado en 2009 a 11 años de prisión por "socavar el poder del Estado". A mediados de junio se conoció su estado y las autoridades le concedieron "libertad condicional por motivos médicos". Poco después fue trasladado de prisión al hospital de Shenyang, en el noreste del país, para recibir tratamiento.

Un fallo multiorgánico acabó con su vida, explicaron las autoridades.

Liu quería ser tratado en el extranjero pero las autoridades chinas le prohibieron salir del país, al igual que a su esposa, un paso muy criticado por políticos occidentales y defensores de los derechos humanos.

La lucha de Liu Xiaobo por la democracia y los derechos humanos en China fue reconocida en 2010 con el Nobel de la Paz, lo que indignó al Gobierno de Pekín. Mientras el escritor pasaba los últimos años en prisión, su mujer Liu Xia fue puesta bajo arresto domiciliario.

Su estado de salud había empeorado considerablemente desde la semana pasada. Desde el lunes se encontraba entre la vida y la muerte y pasó a cuidados intensivos. Ayer miércoles los médicos informaron que su respiración fallaba y sufría fallos orgánicos y su familia rechazó que le pusieran respiración artificial.

Sin embargo esa información no puede contrastarse porque Liu y los miembros de su familia estaban bajo vigilancia en el hospital y no se les permitía hablar con periodistas. Las autoridades censoras chinas impidieron además a los medios locales informaran sobre el caso.

Dos médicos extranjeros que pudieron visitar a Liu el fin de semana en Shenyang confirmaron el diagnóstico de cáncer de hígado en fase terminal. El cirujano alemán Markus Büchler, experto en cáncer, y el oncólogo estadounidense Joseph M. Herman llegaron a la conclusión de que Liu estaba en condiciones de soportar un trasladado, frente a la opinión contraria de los médicos chinos.

Las clínicas de Heidelberg en Alemania y Texas en Estados Unidos se mostraron entonces dispuestas a acoger al paciente y tratarlo, pero Pekín no lo permitió.

La organización defensora de derechos humanos Amnistía Internacional lamentó hoy su muerte, y lo definió como "un gigante de los derechos humanos (...) un hombre de fiero intelecto, principios, ingenio y por enima de todo, humanidad".

"Durante décadas luchó incansablemente por el avance de los derechos humanos y las libertades fundamentales en China. Y lo hizo enfrentando la incansable y con frecuencia brutal oposición del Gobierno chino", que intentó silenciarlo una y otra vez, sin conseguirlo.

El escritor y activista ya estuvo en varias ocasiones en prisión tras la represión violenta del movimiento prodemocrático en 1989, en total cumpliendo cinco años. Fue coautor de la "Charta 08" que firmaron 300 intelectuales en 2008 para pedir "un Estado libre, democrático y constitucional" en el país asiático.

"Aunque ha muerto, todo aquello por lo que luchó pervive. El mayor tibuto que podemos rendirle hoy es continuar con la batalla por los derechos humanos en China y reconocer el poderoso legado que deja tras de sí", añade Amnistía Internacional en un comunicado.

Sus amigos reaccionaron con luto pero también con indignación a la noticia de su muerte. "Este régimen lo mantuvo encerrado hasta el último segundo. No le dejaron ni un segundo para ver una vez más a sus amigos. Simplemente es inhumano", dijo Mo Xhizu, un estrecho amigo de la familia. Ahora, dijo, la prioridad es ayudar a su viuda Liu Xia a salir del país. "La muerte de Liu Xiaobo fue una muerte para China. Debemos continuar su lucha", escribieron otros amigos en una necrológica conjunta.

Pekín, 13 jul (dpa) - El escritor y activista chino Liu Xiaobo, ganador del Nobel de la Paz, murió hoy a los 61 años, informaron las autoridades de Justicia de la ciudad de Shenyang, donde era tratado, bajo vigilancia, de un cáncer de hígado en fase terminal.

El defensor de derechos civiles chino fue condenado en 2009 a 11 años de prisión por "socavar el poder del Estado". A mediados de junio se conoció su estado y las autoridades le concedieron "libertad condicional por motivos médicos". Poco después fue trasladado de prisión al hospital de Shenyang, en el noreste del país, para recibir tratamiento.

Un fallo multiorgánico acabó con su vida, explicaron las autoridades.

Liu quería ser tratado en el extranjero pero las autoridades chinas le prohibieron salir del país, al igual que a su esposa, un paso muy criticado por políticos occidentales y defensores de los derechos humanos.

La lucha de Liu Xiaobo por la democracia y los derechos humanos en China fue reconocida en 2010 con el Nobel de la Paz, lo que indignó al Gobierno de Pekín. Mientras el escritor pasaba los últimos años en prisión, su mujer Liu Xia fue puesta bajo arresto domiciliario.

Su estado de salud había empeorado considerablemente desde la semana pasada. Desde el lunes se encontraba entre la vida y la muerte y pasó a cuidados intensivos. Ayer miércoles los médicos informaron que su respiración fallaba y sufría fallos orgánicos y su familia rechazó que le pusieran respiración artificial.

Sin embargo esa información no puede contrastarse porque Liu y los miembros de su familia estaban bajo vigilancia en el hospital y no se les permitía hablar con periodistas. Las autoridades censoras chinas impidieron además a los medios locales informaran sobre el caso.

Dos médicos extranjeros que pudieron visitar a Liu el fin de semana en Shenyang confirmaron el diagnóstico de cáncer de hígado en fase terminal. El cirujano alemán Markus Büchler, experto en cáncer, y el oncólogo estadounidense Joseph M. Herman llegaron a la conclusión de que Liu estaba en condiciones de soportar un trasladado, frente a la opinión contraria de los médicos chinos.

Las clínicas de Heidelberg en Alemania y Texas en Estados Unidos se mostraron entonces dispuestas a acoger al paciente y tratarlo, pero Pekín no lo permitió.

La organización defensora de derechos humanos Amnistía Internacional lamentó hoy su muerte, y lo definió como "un gigante de los derechos humanos (...) un hombre de fiero intelecto, principios, ingenio y por enima de todo, humanidad".

"Durante décadas luchó incansablemente por el avance de los derechos humanos y las libertades fundamentales en China. Y lo hizo enfrentando la incansable y con frecuencia brutal oposición del Gobierno chino", que intentó silenciarlo una y otra vez, sin conseguirlo.

El escritor y activista ya estuvo en varias ocasiones en prisión tras la represión violenta del movimiento prodemocrático en 1989, en total cumpliendo cinco años. Fue coautor de la "Charta 08" que firmaron 300 intelectuales en 2008 para pedir "un Estado libre, democrático y constitucional" en el país asiático.

"Aunque ha muerto, todo aquello por lo que luchó pervive. El mayor tibuto que podemos rendirle hoy es continuar con la batalla por los derechos humanos en China y reconocer el poderoso legado que deja tras de sí", añade Amnistía Internacional en un comunicado.

Sus amigos reaccionaron con luto pero también con indignación a la noticia de su muerte. "Este régimen lo mantuvo encerrado hasta el último segundo. No le dejaron ni un segundo para ver una vez más a sus amigos. Simplemente es inhumano", dijo Mo Xhizu, un estrecho amigo de la familia. Ahora, dijo, la prioridad es ayudar a su viuda Liu Xia a salir del país. "La muerte de Liu Xiaobo fue una muerte para China. Debemos continuar su lucha", escribieron otros amigos en una necrológica conjunta.

FUENTE: EFE
 

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