Como si de una convención de vampiros se tratara, la cúpula-crápula dictatorial celebró con nocturnidad el día de la rebeldía (según ellos, para mí y para muchos cubanos no fue más que un innecesario baño de sangre y un corretaje de campeonato protagonizado por Fidel, que dejó bien claro allí que asustado no lo alcanza ni su sombra). Me imagino que los vampiros del estrado, una vez terminada la arenga donde no se habló del deshielo con los nuevos hermanos del norte, y tampoco se hizo alusión alguna a la fórmula del Vampisol (ver significado en la película de Juan Padrón. “Vampiros en La Habana”), hayan brindado para la ocasión con sangre inocente O positiva, reserva 1959-1960.

Una vez más, nada importante se habla inherente a las penurias y desgracias que atraviesa el pueblo. Una vez más apelan a ralentizar y seguir ralentizándolo todo. Es obvio ya que no son sus hijos los presos políticos, no son susviviendas las que se caen, ni sus mesas las que carecen de los alimentos más básicos para subsistir. Ellos viven en su mundo idílico el cual, si pudieran, lo harían desplazarse en cámara lenta para alargar más el disfrute. Su única prioridad sigue siendo el control totalitario y el castigo ejemplar de toda oveja escarreada del rebaño oficial, a las que su hija simbiótica (antes Jinetera, ahora lesbiana) les llama despectivamente “grupitos de ignorantes que los ponen a decir cosas y salen por todos lados”. Claro, a ella personalmente no le gustaría perder sus prebendas por culpa de que estos “grupitos” provoquen una rebelión en la granja que dominan y tiranizan a su antojo su padre y su tío.

Y muchos se preguntan: En todo este proceso de deshielo, ¿cuándo van a presionar al régimen castrista para que rinda cuentas de sus actos?, ¿o es que esa parte del hielo no se va a tocar y solo se destinará a mojitos y daiquiris para turistas americanos?

No sé cómo podrá seguir funcionando Cuba como país normal, que ya hoy lo es por obra y gracia de los Americanos, porque carece de enemigos. Por no tener enemigos son amigos desde los Americanos, una de las democracias más solidas del planeta, y hasta de Corea del Norte, uno de los países más nefastos del mismo planeta, y repito ¿cómo se puede lograr que un país funcione bien si en ese país solo cuenta como valedero el criterio de dos ancianos octogenarios, y el que los contradiga, aunque tenga la razón, automáticamente es agredido, encerrado y condenado al ostracismo?

¿Qué futuro y qué seguridad pueden tener unas negociaciones que de la noche a la mañana pueden ser canceladas con la misma celeridad que un padre quita un lápiz a su hijo cuando descubre que este está pintoreteando las paredes?, ¿qué podremos hacer cuando los ancianos dictadores digan paren todo y volvemos atrás? 

¿Nos van a ayudar los americanos para sacarnos de ese atolladero?

¿Tendremos una nueva ley de lágrimas secas y lágrimas mojadas?

No dejen pasar por alto que el actual vampiro dictador es un fanático comprometido de los rusos, y estos, a su vez, se radicalizan más. La prueba está en que los rusos de bien están saliendo en tromba del país hacia la Europa libre, huyendo de un gobierno autoritario y corrupto hasta la medula, que bien pudieran vapulear y chantajear a sus diputados para que autoricen la reapertura de la tubería de recursos hacia Cuba. Y cuando los rusos tiendan nuevamente la mano al dictador económicamente hablando, que es muy previsible -puede que suceda lo inesperado- y sin vacilar un minuto, de un solo zarpazo raulista, los isleños tengan que volver a cerrar sus timbiriches y comenzar a hablar en ruso por orden dictatorial.

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